Newell's

Diego Osella: "No negocié la dignidad"

El ex DT de Newell's habló con Ovación y contó los motivos que lo llevaron en su momento a dar un paso al costado. "Me siento agradecido a los dirigentes porque me respaldaron, pero me fui cuando supe que se habían cansado de mí o necesitaban otra cosa", sentenció

Sábado 17 de Febrero de 2018

La tranquilidad y el silencio en Acebal se hacen notar. Más aún cuando se deja por un momento el ruido, la locura y el intenso calor de las calles rosarinas. Diego Osella disfruta de esa soledad que por momentos entrega una localidad en donde todos se conocen y el ritmo de vida es diferente a las grandes urbes. El ex técnico de Newell's estuvo en silencio durante un largo período y aprovechó este tiempo para analizar, estudiar y ver fútbol. Hace largos meses que Ovación intentó charlar con el entrenador y sobre el final de enero de este año —vale resaltarlo que la entrevista fue hecha en ese tiempo y no en este momento álgido que vive el club— aceptó hacerlo para contar el por qué de su salida del Parque. "No estaba dispuesto a negociar la dignidad", afirmó con intensidad y convicción. A lo largo de la conversación sostuvo que los rumores sobre la charla con Juan Manuel Llop también incidieron para tomar la determinación de dar un paso al costado. "Con el tiempo creo que quisieron que me enterara. Pero ya está", opinó el DT, que a la vez no dejó de valorar y agradecer "porque esta comisión confió en un momento muy difícil". Osella habló de manera extensa y dejó muchos puntos para el análisis.

¿Cómo transitaste todo este tiempo fuera de la conducción y qué pasó con las ofertas que recibiste?

Estoy tranquilo en casa, evaluando, estudiando, tuvimos ofertas, algunas se cayeron y otras preferimos no tomarlas, pero sabiendo que este tiempo lo hemos usado para seguir capacitándonos, reflexionar, tratar de ver y elegir lo mejor.

Tuviste mucho tiempo para analizar y pensar todo lo que pasó y lo que viviste en la etapa de Newell's. ¿Hay algo que cambiarías o repetirías todo lo que hiciste?

La verdad es que tuve tiempo y considero que nos tocó en un momento complicado, pudimos cambiar la situación que nos tocó cuando llegamos y armamos un equipo confiable que lo corrió a Boca en esas 26 fechas que tuvimos. Logramos un caudal de puntos, el equipo tuvo partidos buenos y otros no tanto, pero por sobre todas las cosas consiguió los necesarios para lograr la tranquilidad que hoy puede tener a la hora de mirar el promedio. Eso era lo que nos pidieron los dirigentes cuando asumieron. Es decir, elevar el porcentaje, llegar al 1,400 y una cosa nos llevó a la otra, porque el equipo peleó. Tuvo encuentros buenos, sobre todo de local, y de visitante se hizo práctico y resultadista sin ser vistoso.

¿Te fuiste porque dijiste "hasta acá llego" ya que no podías soportar todo el contexto que se vivía?

Sí, fundamentalmente porque no negocio la dignidad. El último episodio que me tocó vivir dentro del club, donde no pudimos trabajar, fue el detonante. Creíamos que estaba solucionado el tema de los futbolistas, más las declaraciones de Eduardo (Bermúdez) cuando el equipo no entrenó refiriéndose a mi situación y de dónde venía yo. Con eso estaba todo dicho. A eso había que sumarle los rumores de que habían empezado a hablar con el Chocho (Llop). Y está bien, si era lo que pensaban decidí que era el momento de irnos. Fue raro porque el equipo estaba tercero, entrando a Copa Libertadores, porque teníamos un gran cariño por ese plantel y siempre cuesta dejar un lugar cuando uno la pasa bien con los jugadores, médicos y utileros. Se había hecho una linda familia, pero entendí que era el momento y decidí irme.

¿Lo sentiste como un hecho de traición por la relación que tenías con el presidente de "padre e hijo", como él decía?

La verdad que no esperaba de parte de Eduardo esa conversación con el Chocho. Por lo menos no esperaba que me llegue. Hoy a la distancia pienso que quisieron que me llegara, porque Llop terminaba con Rafaela. Y esto no es un problema de Llop, sino de la dirigencia. En el momento en que estábamos nosotros, en una situación linda, terceros, peleando por la Libertadores y que suceda eso... Ahora con el tiempo creo que quisieron que me enterara. Pero ya está.

¿Sabían que ibas a renunciar?

Seguro, si Eduardo me conoce y sabe cómo soy y pienso. Igual, estoy muy agradecido con esta comisión porque confió en un momento muy difícil. Esto lo quiero dejar en claro. Habíamos empatado ocho cotejos, ganados dos y perdidos dos cuando nos tocó asumir y no buscaron otro técnico, se quedaron con nosotros. Y eso es valorable. Destaco que Bermúdez haya tomado esa decisión. Pero siempre digo lo que pienso y una cosa no tiene que ver con la otra. Pasamos momentos muy lindos juntos y ahí vi que la relación no daba para más y que podíamos perjudicar al club y no quería eso.

Muchas veces se dijo que no tenés chapa por no haber sido un jugador exitoso en Newell's. ¿Creés que se menosprecia un apellido cuando pasa eso?

Sí, eso pasa siempre. Lo que uno no debe hacer es renegar. Hay que tener la capacidad para revertir el pensamiento popular. Cuando llegamos a Newell's veníamos de un proceso de Colón, donde nos había ido muy bien. En Olimpo también, en puntos, y la gente tiene un preconcepto hecho porque no nos conoce. Esto acompañado a que yo fui un futbolista que pasó por inferiores y un paso muy chico por primera es difícil que se ilusione cuando uno llega. Después va de la mano de lo que uno hace como entrenador y ahí pasamos a ser todos iguales. Hemos trabajado, estado a la altura, sumamos puntos y pudimos devolver un poco de lo que necesitaba, que era verlo ganar seguido al club. Si uno lo compara con otros procesos es correr con desventaja, porque se había ido un hombre de la casa como Lucas Bernardi, estuvo el proceso del Tata Martino campeón. A todos los que les tocó tuvieron un gran recorrido como futbolistas y yo no. Creo que el resultado fue bueno y en la actualidad Newell's tiene un caudal de puntos que los necesita por el promedio.

A pesar de todo lo que viviste pasaron muchos meses y sin embargo no saliste a hablar. Además, ¿no cobraste en su momento como sí lo hicieron los jugadores que se fueron?

Sí, pero cuando me fui dije lo que tenía que decir. Esta es la primera nota que hago para un diario. Le quería dar tranquilidad al club. Ahora hablar desde afuera es fácil, a eso lo sabe Eduardo. No quiero causarle daño al club ni tirar problemas cuando no estoy. Me siento agradecido porque me respaldaron y me fui cuando supe que se habían cansado de mí o necesitaban otra cosa.

Muchas veces se dijo que iba a ser difícil manejar a referentes, pero lograste acoplarte a ellos para luchar por el objetivo. Desde afuera siempre se decía que "manejan a los técnicos". ¿Es sólo un mito o hay algo de cierto?

Puedo hablar de lo que me tocó vivir. Realmente no sólo encontré jugadores de elite, sino excelentes personas. Me facilitaron el trabajo Maximiliano Rodríguez, Nacho Scocco, Mauro Formica, Sebastián Domínguez, Luciano Pocrnjic, Diego Mateo, Víctor Figueroa, todos se alinearon. Hasta el Coty Fernández sin jugar. Desde la enorme predisposición contagiaron a los demás chicos. Hubo un liderazgo marcado y con ganas de salir de la situación en la que estábamos. Empujaron para adelante, por eso sólo tengo palabras de agradecimiento. Estábamos en un momento complicado, el club necesitaba salir y lo hicieron ellos. Les dimos nuestra idea, lo que pretendíamos y nunca encontramos un rechazo. Tuvieron un año fantástico y uno disfrutó verlos. Me ayudaron y me hicieron crecer.

Siempre se mencionó que había una necesidad de mostrar chicos de inferiores para en un futuro venderlos. ¿Era difícil encontrar jugadores para que lleguen a primera?

No, lo complicado era el contexto y el momento en que estábamos jugando porque si no hacíamos una buena campaña Newell's iba a tener problemas. Dentro de todo esto pudimos darles participación a algunos chicos como Elías, Fértoli, Escobar e intentamos la recuperación de Tevez. Se fue Unsain porque el club necesitaba dinero y hoy sería el arquero del futuro de Newell's. Hay muy buenas apariciones como Rivero y Torres, quienes habían sido promovidos con Bernardi y siguieron el proceso con nosotros y Vojvoda. Era lógico que iban a surgir. No es un proceso fácil, siempre debe ser respaldado por una tranquilidad institucional para ver la mejor versión de un juvenil y Newell's no la tenía. Hoy está en un momento en que lo puede hacer porque no necesita los puntos que sí necesitábamos nosotros. Se les da mayor participación. No conozco cuál es la intención que tienen con los juveniles, pero se ve que Fértoli juega y otros chicos aparecen. Es algo duro, complicado, que lleva tiempo que en nuestro momento habíamos decidido consolidar el equipo. Lo que nos pidió la CD era llegar a 1.400, apuntamos a eso y nos llevó a pelear el torneo.

¿Pensás que si pudieras retroceder el tiempo corregirías algo?

Sí, estoy convencido que si ese jueves el plantel no paraba por el incumpliendo de pagos habríamos terminado el mandato y con posibilidades de jugar la Libertadores. Tenía todo para hacerlo, no haber acompañado en esos tres partidos nada tiene que ver con quién lo hizo, sino que estaba convencido que el equipo tenía que jugar la Copa. No tengo dudas.

¿Era tu sueño dejarlo en la Libertadores?

Sí, es por lo que peleamos cuando el equipo empezó a ganar. Si hoy volvería todo para atrás sacaría ese jueves y esa conferencia de prensa para terminar y pelear hasta el final para lograr lo que el plantel se merecía, que era jugar la Copa. Ese era uno de los objetivos de todos. Este plantel se merecía eso.

Una vez dijiste "hay un desprecio hacia el sistema defensivo" y vos sos tildado de defensivo.

Está bien, pero no reniego y tengo claro que es así. Porque muchas veces se habla de la boca para afuera y no se hace adentro. Se mira lo que hace el rival y no lo propio. No se toma en cuenta una de las facetas madres que tiene este deporte. Una es atacar y la otra defender. Hay que saber conjugar esas dos acciones para tener un equilibrio y encontrar un resultado. Lo que pasa que es difícil convencer a la gente con la palabra, hay que hacerlo con los hechos. El equipo jugó buenos partidos de local y mal de visitante, muchas veces se cree que uno manda para que el equipo defienda en su cancha. El rival te lleva a eso. Estoy convencido que acá queda mucho más lindo vender una propuesta de ataque que mostrar en campo un equipo trabajado, difícil, duro y que saque muchos puntos. A nosotros nos pasó en nuestra corta carrera. Colón era uno de los equipos con poca posesión, pero estuvo trece partidos puntero. Olimpo era más vertical e hizo una campaña de 31 puntos en 19 fechas y Newell's, con todas las figuras en ofensiva, logró un equilibrio y se hizo un equipo incómodo. Y cuando tenía que buscar lo hizo bien, pero el pensamiento hacia mí es el mismo. No reniego de eso. Sí lo digo cuando lo puedo hacer. Es más fácil vender un cosa que hacer otra.

Es cierto que hay algunos técnicos que venden una cosa y muestran otra.

Esto sucede y uno tiene que aprender a convivir con eso. Trato de sostener mi idea, mejorarla, agregarle cosas. A mí me molesta cuando se critica la idea de otro y no se sostiene la de uno. Hay que sostener lo que uno piensa. De esa manera sería mucho mejor. Sostengo mi idea y no critico las de otros.


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