Central

De Lanús a Belgrano, días de furia canalla

Despidieron a Bauza, asumió Ferrari, se dio la eliminación de la Copa Argentina, el Patón arremetió contra los directivos y renunció Lucero. Una previa terrible para el duelo de hoy ante los piratas.

Sábado 02 de Marzo de 2019

Central vive una de las semanas más agitadas de los últimos tiempos. Con cimbronazos de todo tipo, dentro y fuera de la cancha. Un escenario impensado hace un par de meses, cuando a fines del año pasado la ansiada Copa Argentina se anexó a la vitrina de la sede de calle Mitre poco después de que el oficialismo consiguiera un abrumador triunfo en las urnas para catapultar a la presidencia a Rodolfo Di Pollina. Pero ahora, tanto en lo futbolístico como en lo institucional, de manera repentina, estalló una crisis que deberá ser sofocada de inmediato. Porque al despido inoportuno del Patón Bauza, la elección de urgencia del Loncho Ferrari y la eliminación vergonzosa de la actual edición de la Copa Argentina a manos del ignoto Sol de Mayo, se sumó una seria fisura en la comisión directiva que desembocó en la renuncia indeclinable del vice segundo Martín Lucero. Todas noticias que levantaron temperatura en el club de Arroyito y que hoy le pondrán un condimento picante a la previa del partido con Belgrano, un malestar que por el bien de Central debe ser desactivado desde adentro hacia afuera de la cancha con un buen rendimiento del equipo. Coronarlo con el demorado primer triunfo del 2019 sería un bálsamo.

   Nadie puede negar que el ciclo del Patón Bauza no atravesaba su mejor momento, pero de allí a echarlo de manera unilateral por parte de la comisión directiva en pleno inicio de la temporada no es un dato menor. Menos para el único personaje en la historia auriazul que fue campeón como jugador y entrenador. Es cierto que nadie puede dirigir con el apellido y la urgencia por los resultados les cabe a todos. Pero la forma y el momento de decirle adiós al Patón no fue la recomendable. La derrota de la fecha pasada con Lanús colmó la paciencia de los dirigentes, que empezaron a ver con temor la tabla del promedio para la próxima temporada y entonces cortaron de cuajo la gestión Bauza.

   Claro que Paulo Ferrari puede ser un pichón de gran técnico y seguramente tiene los conocimientos teóricos para desempeñar el cargo para el que fue designado. Pero no deja de ser una apuesta muy fuerte, en un momento en que la espalda y la muñeca del conductor será vital para reflotar el barco. Por eso la elección del Loncho generó una incertidumbre lógica en el mundo auriazul. El flamante DT tendrá que construir confianza puertas adentro y afuera.

   En el plano interno convenciendo a los jugadores de una idea de juego clara que permita encadenar rápido resultados positivos. Además ya arranca la participación en la Copa Libertadores (el miércoles ante Gremio de local), donde están los mejores equipos del continente y la exigencia es mayúscula. Y de cara a la gente el apoyo al DT irá en aumento a medida que Central logre encontrar un funcionamiento colectivo saludable, pero siempre con la suma de puntos como aliado.

   El estreno de Ferrari el martes pasado fue durísimo. Ya que si bien tenía apenas un par de prácticas encima, la realidad es que quedar eliminado en la primera fase de la Copa Argentina, como campeón defensor, ante el modestísimo Sol de Mayo no disimula el papelón, más allá de la formación alternativa.

   Encima el Patón Bauza rompió el silencio antes de emprender viaje a Quito para reencontrarse con su familia y desparramó lodo para los cuatro costados. Desacreditó con dureza a la dirigencia en cuanto a sus conocimientos de fútbol y hasta dijo que los nombres de los refuerzos que llegaron fueron por iniciativa de la comisión. Es más, el Patón hasta consideró que no fue oportuna la designación del Loncho y que deberían haber elegido al Kily González, que se desempeña en la reserva.

   Y el último coletazo de la semana caliente en Central se consumó el jueves con la determinación del ahora ex vice segundo Martín Lucero, que renunció de manera indeclinable a su cargo. Para Lucero las declaraciones de Bauza no se ajustan a la realidad, pero prefirió no contestarle por ser un ídolo del club y dejó el cargo para el que fue electo el último 30 de septiembre. Lucero y Di Pollina fueron los que se reunieron con el Patón para comunicarle que no seguiría.

   El combo de hechos fue intenso y sin dudas agitó el universo canalla. Todos los estamentos del club, desde la sala de presidencia hasta el último rincón de la entidad, sintieron el cimbronazo. Una especie de terremoto que agitó la estantería y de a poco la misión será empezar a reacomodar a cada libro en su estante, tanto en lo futbolístico como en los institucional.

   Hoy, Central tiene un partido trascendental desde los puntos, pero más que nada desde lo simbólico. El canalla necesita lograr la primera victoria del año tras seis presentaciones por Superliga y la dolorosa eliminación por Copa Argentina.

   El Loncho Ferrari quedó parado en el medio de la tormenta y en lo futbolístico es el encargado de detener el aguacero y empezar a filtrar los primeros rayos de sol. Hoy Belgrano puede ser el puntapié inicial de la salida del pozo. Ojalá lo sea para los de Arroyito.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});