Central

Con Ribas cambia, con Gamba arriesga

Cocca fue el que dijo que de inclinarse por el uruguayo el equipo debería prepararse para jugar de otra forma. El ex Unión trabaja normal, pero no llega en plenitud física.

Viernes 13 de Septiembre de 2019

Los clásicos se juegan durante los 90 y pico de minutos que dura el partido, pero Diego Cocca ya lo está haciendo, intentando mantener todo bajo control, aunque por estos días la única duda que tendría el entrenador es quién acompañará a Riaño en la ofensiva: si Sebastián Ribas, con quien probó siempre (ya en casi todos los trabajos de ayer), o Lucas Gamba, quien ya estaría totalmente repuesto de un desgarro en el cuádriceps (siempre y cuando no haya guardado un as bajo la manga con alguna alternativa que hasta aquí no haya mostrado). Por supuesto que la opción que elija implicará que el equipo se desenvuelva de una manera u otra de acuerdo a los nombres que haya en cancha, sabiendo claramente que una hipotética apuesta por Gamba implicará correr el riesgo de que el futbolista se resienta.

   “Son características completamente distintas. Las de Gamba son otras a las de Ribas y tendríamos que jugar a otra cosa. Deberíamos trabajar para jugar a otra cosa”, fue la respuesta del entrenador canalla sobre el final de la semana pasada cuando fue consultado sobre la posibilidad de que Ribas sea el elegido.

   Y está claro que no es lo mismo. Ribas es un jugador mucho más posicional, seguramente con menor dinámica y sin la capacidad de asociarse al juego pelota al pie, pero ofrece la posibilidad de contar con un delantero goleador, al que el roce también le sienta bien.

   Por eso, en el caso de que sea Ribas quien juegue, el que probablemente deba cambiar su manera de correr la cancha es Riaño, hasta aquí la referencia de área en todos los partidos del torneo. Está la chance de que el cordobés se tire a los costados y baje algunos metros a buscar la pelota, pero, se sabe, su fuerte no es precisamente el juego asociado. Lo que la mayoría de las veces intenta hacer es descargar de primera hacia atrás o hacia los costados ante un envío frontal. Es más parecido a Ribas que a Gamba.

   Esto es justamente lo que llevó a Cocca a hablar de que el equipo quizá debía prepararse para “jugar a otra cosa”.

   Con dos centrodelanteros cabe la posibilidad de jugar largo, a riesgo de que la idea de saltar líneas se transforme en una invitación imposible de rechazar. Quizá no siempre le salió, pero la intención del equipo la mayoría de las veces fue otra, primero con Maximiliano Lovera en cancha, y después con Gamba. Lo que está claro es que el técnico no tiene hoy en el plantel un jugador de esas características.

   Ante la chance de que sea Ribas, el aporte del centrodelantero también se lo podría buscar en el juego aéreo, tanto en ataque como en defensa. Es que uno de los fuertes de Newell’s es precisamente la capacidad goleadora que mostró por esa vía. Por eso, la presencia de un jugador que le garantice agresividad a la hora de buscar por arriba no es menor.

   Posiblemente Cocca también se esté prestando al juego clásico de mantener la incógnita y no terminar de mostrar las cartas pensando en las dudas que pueda generar en el rival. Es un pensamiento lógico. Pero todas las pruebas que hubo entra la semana pasada y esta tuvieron la presencia de Ribas. Conclusión: el uruguayo está mucho más cerca.

   Lo que también es un razonamiento lógico es que la posibilidad de Gamba implicaría una decisión de riesgo. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que si el ex Unión y Huracán se resiente de la lesión las consecuencias seguramente serán mayores.

   La idea que sobrevoló en el mundo Central durante toda esta semana fue que Gamba iba a llegar en condiciones, pero no al ciento por ciento, y que la mejor decisión era llevarlo al banco de suplentes para sí utilizarlo, en caso de que haga falta, algunos pocos minutos y, sobre todo, “con el rival ya bastante cansado”. Sobre esa idea se trabajó cada día, amén de los ejercicios especiales que hizo el delantero para recuperarse cuanto antes del desgarro en el cuádriceps derecho. La exigencia del martes fue de intensidad media y un día después, cuando Cocca paró el equipo titular, Gamba se fue a otro campo de juego, para hacer fútbol reducido con los jugadores que habitualmente van al banco.

   Jugar distinto o mantener pero arriesgando. En caso de no sorprender con algún otro nombre (Pereyra podría ser uno de ellos), Cocca dio indicios de preferir que su equipo, con Ribas en cancha, se amolde a otro formato.

Un Gigante cardioprotegido

El Gigante contará en el clásico del domingo con diez desfibriladores en caso de que algún hincha sufra algún problema cardíaco. Los mismos estarán distribuidos entre las cuatro tribunas del estadio para intentar asegurar una rápida atención. Lo que informó el club es que la decisión está “englobada en un plan estratégico que incluye la distribución de diez DEAs (Desfibrilador Externo Automático) en la cancha”.

Habrá dos paramédicos en la popular norte (Regatas), ubicados uno en la bandeja superior y otro en la inferior. Lo mismo ocurrirá en la popular sur (Génova). En tanto, en la platea de calle Cordiviola habrá uno de la alta (puerta de acceso de la prensa) y dos en la baja (voz del estadio y sector de discapacitados). En la del río habrá uno en la bandeja superior, otro en la inferior y el restante en el palco Centenario.

Larga hoy la venta

Hoy se venderán las plateas para el clásico del domingo ante Newell's. El expendio de localidades será de 10 a 18, en las boleterías del estadio Gigante de Arroyito (Génova y Avellaneda, junto a la puerta 5).

Los precios de las mismas son: platea socio (río y Cordiviola) 800 pesos y platea preferencial 1.500. A todos los socios se les exigirá el carné y la cuota de septiembre.

En tanto, la sede de calle Mitre estará abierta mañana, de 10 a 15, para cualquier tipo de trámites y no habrá cobro de cuotas el día del partido.

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