Ovación

Clima de silencio y desolación en la triste vuelta a casa

Lo que quedaba de la delegación argentina en Rusia, con Enzo Pérez y Acuña como únicos jugadores, partió de regreso.

Miércoles 04 de Julio de 2018

Ahora sí el Mundial 2018 ya forma parte de los peores recuerdos para la selección. Porque el último contingente que quedaba de la delegación en Rusia voló ayer con destino a Ezeiza. La partida estuvo acompañada por un clima desolador y un silencio hospitalario que estuvo a tono con el accionar de sus protagonistas.Fue una despedida que entregó una postal visible de lo que fueron los últimos días del plantel argentino.
La delegación encabezada por el presidente de la AFA, Claudio Tapia, partió desde el Bronnitsy Training Centre cerca de las 15.40, después de despedirse de los integrantes del personal local, quienes atendieron a la delegación durante los 25 días de estadía en tierras moscovita. Los dos buses que transportaron al plantel con la leyenda "Unidos por una ilusión" eran los mismos que habían traído a la delegación aquel 9 de junio a Rusia cuando todavía era una enorme ilusión. En la puerta del predio de Bronnitsy no había ningún hincha, pocos periodistas y un silencio sepulcral acompañó la salida de los últimos rezagados de la delegación argentina.
Cerca de las 16, los dos buses se estacionaron en el pequeño aeropuerto de Zhukovski de Moscú, la última escala antes de partir hacia Argentina. En la pista ya esperaba al contingente el mismo avión que había llevado a la delegación desde Ezeiza a Barcelona el 30 de mayo, en la etapa previa a la preparación para el Mundial 2018.
Apenas dos jugadores se subieron por las escalerillas del avión, después de que la delegación completara los trámites migratorios. Enzo Pérez, estaba vestido con la indumentaria oficial de la selección y Marcos Acuña, quien tenía un look civil porque se quedará en Lisboa, la escala prevista del avión para cargar combustible antes de cruzar el Atlántico. Los que sí completarán el trayecto desde el aeropuerto militar Zhukovski de Moscú hasta Ezeiza serán el cuerpo técnico y médico, los 22 sparrings juveniles, utileros, cocineros, administrativos y dirigentes. Tapia y Sampaoli viajando juntos, aunque realmente estuvieron separados. Porque en esos minutos previos antes de subirse al avión no se miraron ni se dirigieron la palabra. En la madrugada del miércoles los recibirá el frío argentino.

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