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Cinco argumentos futbolísticos para ganarle a Brasil

Argentina tiene una parada bravísima el martes cuando se enfrente a Brasil en la semifinal de la Copa. Messi, el equipo en alza y el gran momento de Lautaro y el Kun son las razones argentinas para soñar en dar el golpe en Belo Horizonte. Scaloni tiene la oportunidad de recibirse de técnico

Domingo 30 de Junio de 2019

1.- Messi tiene la llave del clásico

No hay ninguna duda de que el principal argumento que tiene Argentina para dar el golpe en Belo Horizonte y tumbar al gran cuco Brasil en el apasionante duelo del martes por la noche por la semifinal de la Copa América tiene nombre y apellido: Lionel Messi. Porque sólo a partir de una actuación descollante de la Pulga la selección puede ilusionarse con doblegar al exigente scratch. El rosarino sabe mejor que nadie que debe ser el abanderado de la cruzada argentina en la mismísima tierra del carnaval y la samba. Si el mejor jugador de la galaxia está inspirado y logra apilar en reiteradas ocasiones a las pegajosas marcas brasileñas para enfilar con peligrosidad hacia el área las acciones argentinas para pasar de ronda cotizarán en alza. Y que el as de espada albiceleste es Messi por supuesto que lo saben los propios brasileños que le armarán una jaula para contenerlo entre Arthur y en especial el destructor Casemiro.

2.- Lautaro y el Kun son temibles

Argentina cuenta con dos delanteros afilados y que están sintonizando cada vez mejor. Lautaro Martínez (foto) es el más destacado de la selección en lo que va de la Copa América porque además de goles, es generoso en el esfuerzo, no le escapa al roce y siempre se muestra como opción de pase. El atacante del Inter está en plena curva ascendente de rendimiento y tiene la confianza por la nubes. Estiró las redes en dos oportunidades, en la victoria ante Qatar (2-0) y Venezuela (2-0) y por ello se hizo un hueco en el equipo. Mientras que lo de Sergio Agüero no es nuevo. Es uno de los sobrevivientes de la última camada. El Kun anotó ante Qatar y está claro que su oficio en el área es una carta latente de desequilibrio. Ambos podrían ser decisivos ante Brasil, aunque también Lionel Scaloni deberá analizar la conveniencia de utilizarlos juntos desde el inicio o bien sacrificar a uno de los dos al banco para compensar más al equipo frente a un rival con gran poderío adelante.

3.- Jugó de menor a mayor

Argentina está jugando el torneo de menor a mayor y eso es un síntoma positivo para un equipo que está en plena etapa de formación y recambio. La selección jugó un flojo partido ante Colombia en el debut y perdió 2 a 0 sin atenuantes. Luego, en otra actuación deslucida, igualó 1 a 1 ante Paraguay, con gol de Lionel Messi de penal y justamente el arquero Franco Armani (foto) le contuvo un tiro desde los doce pasos al guaraní Derlis González. Y para clasificar en el grupo Argentina venció con autoridad 2 a 0 Qatar (Lautaro Martínez y Agüero). Y el último escollo fue la victoria también justificada 2 a 0 ante Venezuela (Martínez y Gio Lo Celso). Ante los últimos dos rivales, Argentina lució más compacta y manejó mejor la pelota, aunque está clarísimo que fue ante oponentes de poca monta. Nada que ver con lo que exigirá Brasil el martes. Igual para la confianza siempre es bueno ir de menos a más.

4.- Para Scaloni es "recibirse" de técnico

El DT Lionel Scaloni tiene todo por ganar. Está ante uno de esos partidos que pueden ser una bisagra en cuanto al concepto que el mundo futbolero puede tener sobre su flamante rol de entrenador. Claro que Scaloni no será el mejor del mundo si le gana a Brasil ni el peor si se consuma una victoria del scratch. Pero sí es un partido que para Scaloni dejará secuelas. Porque más allá del resultado el entrenador será evaluado por el nivel de competitividad que tenga la selección para sobrellevar un duelo de alto riesgo. Scaloni deberá meditar si rompe el trío de ataque en pos de equilibrar las fuerzas en la mitad de la cancha. En este caso saldrían Agüero o Martínez (Messi es intocable). El otro tema es si apela al ingreso de un volante de marca como Guido Rodríguez. Y la cuestión restante es si controla al temible wing Everton con el central Foyth o con un lateral como Casco o Saravia. Scaloni desde un planteo acertado puede “recibirse” de técnico.

5.- El clásico es una ruleta rusa

Los clásicos son partidos aparte. No hay favoritos, pronósticos ni candidatos. Es cierto que Brasil llega como el mejor posicionado, no sólo por la localía, sino en especial debido a que el proceso de Tite lleva ya un tiempo prolongado de trabajo y la idea de juego está aceitada con futbolistas temibles de tres cuartos en adelante. Porque en una noche inspirada y sin las marcas ajustadas el cuartero que integran Roberto Firmino, Everton, Coutinho y Gabriel Jesús le pueden armar un chiquero a cualquier defensa y provocar un resultado muy holgado a favor. Esto es tan cierto como que si hay un rival que Brasil prefiere evitar es Argentina, aunque esté devaluada. Porque ambos seleccionados saben que además de fútbol se juega mucho desde la adrenalina insuperable que genera un partido volcánico como es este clásico. No sólo hay que patear la pelota, sino también manejar las emociones. La experiencia puede ser clave y Otamendi (foto) debe dar la cara.

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