Sergio Chiquito Romero, el arquero que más veces vistió la camiseta de la selección de Argentina, fue presentado oficialmente como arquero de Boca Juniors, en su regreso al país tras quince años en el fútbol europeo.

Sergio Chiquito Romero, el arquero que más veces vistió la camiseta de la selección de Argentina, fue presentado oficialmente como arquero de Boca Juniors, en su regreso al país tras quince años en el fútbol europeo.
Romero, de 35 años, aceptó la oferta del Xeneize para jugar hasta diciembre de 2024 y, luego de someterse a revisiones médicas en una clínica porteña, fue presentado el mismo día en el club boquense.
“En este momento en lo único que pienso es en devolverle a Boca lo que me está dando y no en el seleccionado argentino. Si acá va todo bien, puede ser un desencadenante para volver a la selección, pero eso se verá con el tiempo”, dijo en su presentación el guardavallas que llevará el dorsal número 25.
Y resaltó: “Estoy feliz con la posibilidad que me da Boca. Ya tomé el reto de ir a Venezia sabiendo que iba a pelear los puestos de abajo en Italia, y ahora vengo al más grande de Argentina a pelear por un lugar”.
Presentado por el presidente Jorge Ameal y con la asistencia en la sala de conferencias boquense de Jorge Bermúdez (miembro del Consejo de Fútbol) el misionero remarcó: “No sé de dónde salió que iba a jugar en la segunda de Italia. Sí es cierto que tenía ofertas de la Premier League, pero hablando con mi señora (la ex modelo Eliana Guercio) convinimos en que venir a vivir otra vez a Argentina y jugar en Boca era lo más conveniente”.
“Anteriormente pude venir ya a Boca cuando me llamó Guillermo (Barros Schelotto) y debo reconocérselo, porque fue el único que lo hizo en aquel momento, pero entonces era difícil porque tenían que pagarle mi pase a Manchester United”, reveló.
Aseguró además que su amigo Marcos Rojo fue quien más insistió para que jugara en Boca. “Marcos se la pasaba quemándome la cabeza para que venga a Boca y ahora que me llamó Román (Riquelme), en tres días nos pusimos de acuerdo”, dijo.
“Por suerte en la AFA me pude recuperar muy bien (de una lesión ligamentaria) y debo agradecerle a (Claudio) Chiqui Tapia porque se puso a mi disposición para eso. Estoy físicamente bien, pero si me dicen de realizar una pretemporada para ponerme a punto, lo haré”, avisó.
En los últimos tiempos estuvo entrenándose en el club donde comenzó su carrera, Racing Club, por lo que se especuló con la posibilidad de que volviera a Avellaneda, pero finalmente ese llamado nunca se concretó porque el técnico del equipo de Avellaneda, Fernando Gago, tiene bien cubierto ese puesto con Chila Gómez y el ya recuperado Gabriel Arias.
“Este era un paso importante en mi carrera para tener continuidad, y si me hubiera llamado Racing seguramente hubiera ido allí, pero esa oferta nunca llegó, así que sabrán ellos la puerta que tienen que ir a tocar. Esto es un trabajo y yo tengo hijos que mantener, así que no veo porqué se enojarían sus hinchas”, indicó.
Esto repercutió inmediata y negativamente en el club de Avellaneda, cuyo presidente, Víctor Blanco, sostuvo que Romero no fue tenido en cuenta “porque Racing tiene dos arqueros de categoría como Arias y Gómez. Pero lo que dijo no es conveniente, y no digo que para siempre, pero por un buen tiempo se cerró las puertas de nuestra institución”.



Por Florencia O’Keeffe
