Para ganar Central necesita animarse a “jugar” el partido ante Racing. Claro que el equipo de Diego Cocca tiene que correr, morder, estar concentrado, presionar y no dar ninguna pelota por perdida. Pero para marcar la diferencia tendrá que apelar al plus insustituible del juego, la sorpresa y la creatividad. Porque los cinco empates en fila que encadena el canalla tuvieron como hilo conductor, en mayor o menor dosis, la carencia de materia gris. Y el DT auriazul lo sabe mejor que nadie, por lo que mandará a la cancha a un pibe con buen pie y desparpajo a la hora de manejar el balón, como es el caso de Joaquín Pereyra, en reemplazo de un Diego Zabala que terminó martirizado y errático en una banda izquierda a la que nunca le agarró la mano. Hoy Central necesita como nunca amigarse con la pelota, tanto a la hora de sostenerla como de profundizar, porque en caso contrario será utilizada por un rival que si encuentra espacios y licencias defensivas puede hacer estragos cada vez que acelere. En síntesis, para vencer la resistencia del equipo del Chacho el canalla deberá “pensar” y que la pelota deje de ser un objeto volador no identificado para convertirse en una herramienta que le permita generar peligro y llegar al gol.
































