tEl reciente empate contra a Boca dejó en la comunidad canalla un sabor con cierta dosis de amargura por la forma en que todo terminó 2 a 2. También es notorio que Central exhibió, por flashes, un funcionamiento bien aceitado. A eso hay que agregarle que ratificó flaquezas. Como desinflarse en los minutos finales o quedar mal parado en el fondo. No en vano terminó masticando impotencia en las dos últimas presentaciones (y casi fueron tres contra Independiente). En ambos encuentros se le escurrió el triunfo cuando el final estaba en puerta. Sin embargo, el próximo domingo tendrá revancha. Visitará a Talleres, desde las 20.30 en el estadio Mario Alberto Kempes. Y, de no surgir ningún imprevisto en los entrenamientos que se vendrán desde este miércoles a la mañana, Miguel Russo podría apelar a los mismos apellidos que vienen de actuar contra los xeneizes en pos de brindar una función más sólida hasta que se baje el telón.




























