Central

Central ostenta un invicto camuflado con tibios empates

Tras dos victorias iniciales llegaron las pardas con San Lorenzo, Patronato, Colón, Newell's y Unión.

Sábado 21 de Septiembre de 2019

El nuevo empate cosechado por Central deja en evidencia que le aporta poco a su noble campaña por no descender. Es loable que se mantenga invicto. También es importante que no viene poniendo la mejilla. Sin embargo, la saga de igualdades refleja que no puede hacer pie en lo que va de la Superliga y continúa tambaleando en los promedios. Eso marca además que hasta el momento sigue luchando en vano contra molinos de viento porque ni con el quinto punto obtenido de manera consecutiva puede salir del fondo de la tabla que le más le interesa a la comunidad canalla.

   Las estadísticas reflejan que el representativo auriazul sigue en terapia intensiva. Pasaron siete fechas y apenas acopió dos victorias. Ambas fueron al inicio del certamen frente a los renovados Atlético en Tucumán y Talleres, en el Gigante. Hasta ahí todo era color de rosa para Diego Cocca y su noble tropa. Hasta que comenzaron a asomar las espinas. El empate ante San Lorenzo termina siendo hasta el momento el más saludable. Sobre todo por el protagonismo que tomó el Ciclón.

   Aunque luego llegó el primer llamado de atención, que en su momento pasó desapercibido porque el canalla era uno de los animadores de la Superliga. El empate contra Patronato en Arroyito resultó un retroceso. Porque era un rival directo por el descenso y no supo cómo resolver para dejarlo de rodillas.

   Después fue el turno de medir potencia ante Colón. El sabalero es otro equipo que también terminará lidiando con la zona baja de los promedios pese a que por ahora tiene la cabeza llena y feliz en la Copa Sudamericana. El punto en el Cementerio de los Elefantes fue poco porque Central hizo mérito como para izar la bandera de la victoria. El fixture les puso frente a sus narices después a otro rival directo como Newell’s. Claro que en este caso no se trataba de una contienda más. Era el partido de la ciudad. El mismo que nadie quiere perder por los efectos nocivos que deja. La puesta en escena auriazul fue bastante light pese a que el clásico fue intenso en muchos pasajes. Central no cedió pero no supo sacarle jugo a la especial ocasión, ya que si ganaba salía de la zona del descenso. El empate lo condenó a seguir bien abajo.

   Y ayer fue el turno de tener a mano a un Unión que venía a los tumbos. Esta vez no desbarrancó porque Central no le hizo ni cosquillas. Y fue por eso que el canalla regresó a la ciudad camuflando el invicto con cinco empates al hilo, que no sirven de mucho porque sigue en la zona más caliente de los promedios.

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