Ovación

Central mostró un ritmo salvaje

El canalla jugó el mejor partido del ciclo del Kily González como técnico. Le ganó a San Lorenzo por la Copa Sudamericana y ahora espera a Newell's en ganador

Viernes 30 de Abril de 2021

Esta vez se le dio. Central ofreció una imagen tentadora para proyectar lo que viene a corto plazo con otro semblante. Jugó el mejor partido desde que Cristian González dirige al primer equipo. Estuvo a la altura. Porque el desafío copero ante San Lorenzo exigía ganar. Lo hizo. Y sin excusas. La primera etapa arrasó. Fue llamativa desde lo táctico y estratégico. La resultante marca que terminó festejando un triunfo por 2 a 0 en el despoblado Gigante de Arroyito con una sonrisa de oreja a oreja. El plus es que se reposicionó de lo lindo en la zona A de la Copa Sudamericana, ya que quedó a un punto de los líderes Huachipato y 12 de Octubre, y espera el clásico del domingo ante Newell’s con alma ganadora.

  Y una noche apareció el equipo del Kily. El mismo que venía a los ponchazos. Sin embargo, anoche encontró el juego colectivo como nunca antes. Salió con la furia de león enjaulado en busca de la presa. Sació el apetito en el amanecer del encuentro mediante una guapa definición de Facundo Almada.

  Cristian González apostó por el tradicional 4-4-2 para esta contienda. Y vaya que le dio rédito. Sobre todo tras las diversas puestas en escena que probó durante la Copa de la Liga como en el perdedor debut de la Sudamericana en Paraguay. Consiguió inyectar destellos de presión con apellidos que habitualmente no son titulares. El hecho de que tener el clásico ante la lepra a un tris hizo que el técnico preservara varios jugadores. Y le salió redondo como luna llena.

  Central tuvo un primer acto prácticamente soñado. Fue una tromba. Apichonó a San Lorenzo sin piedad, pese a que a la hora del balance, la realidad marca que lo dominó durante todo el partido. El cuervo hizo pie durante un flash, pero el canalla lo agarró de la solapa y acomodó nuevamente.

  Tácticamente fue más ordenado. Mostró mucha presión y ritmo. Jugó con intensidad salvaje. Ojeda y Villagra se amalgamaron sin fisuras. Fueron una aduana protocolar y eficazmente exigente. No le perdonaron ni dejaron pasa una al azulgrana durante el primer tiempo.

  Luciano Ferreyra hizo algunas diabluras que expusieron la lentitud de Braghieri y Coloccini. Diego Zabala se pareció al que jugaba en Unión y por el cual Central lo compró. Fue una de las figuras de la noche. Lucas Gamba metió de lo lindo y facturó.

  Parecía que el equipo estaba bien amoldado a jugar sin Vecchio. Pero cuando el 10 entró, frotó la lámpara de la creatividad y demostró que jugando de tres cuartos hacia arriba es de otro nivel. Lo certificó en el gol de Gamba cuando edificó una acción individual made in potrero.

  Damián Martínez, hasta que estuvo en cancha, cumplió en el lateral derecho. Lautaro Blanco en la banda izquierda. Al Kily le salieron todas desde lo estratégico y táctico. Como nunca antes había sucedido. Lo logró en un partido internacional donde Central debía exponer su valentía. Y en la previa del partido más importante de la ciudad: el clásico ante Newell’s, que se jugará el domingo de no mediar imponderables.

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