Central

Central goleó a Aldosivi y tomó oxígeno en la tabla de los promedios 

El equipo de Diego Cocca arrancó en desventaja, pero supo darlo vuelta y sumó su tercera victoria al hilo. Logró un triunfo ante un rival directo por la permanencia.  

Martes 26 de Noviembre de 2019

Un rendimiento de menor a mayor. Con escasísimas luces hasta que el partido se abrió por completo con los goles de Gamba y Almada, pero con un resultado implacable. Central ganó, volvió a convertir cinco goles (como ante Godoy Cruz) y lo hizo con un viaje sin escalas desde la intrascendencia a la contundencia. Porque todas aquellas buenas intenciones inconclusas de los primeros 50’ trocaron en una exposición que le metió una enorme cantidad de maquillaje a un funcionamiento que apareció sobre el final, cuando Aldosivi ya estaba desvencijado física, anímica y futbolísticamente. Un 5 a 1 para creer, para crecer y para oxigenar.

Resulta difícil explicar el primer tiempo y los primeros minutos del segundo teniendo en cuenta el resultado. Es que el canalla fue de menos a más y por momentos sin encontrar respuestas a su anemia futbolística. Porque aquella idea de Cocca de que su equipo presione, asfixie, quite y ataque de manera frontal muy pocas veces se vio. Al menos en ese tramo.

Fue un partido incómodo el que se le presentó a un Central al que la elaboración de juego le resultó una materia pendiente en el arranque, donde sólo tuvo una intervención de Ribas. Sin fútbol, todo se le hizo cuesta arriba, más con un Aldosivi que rápido decodificó que la banda izquierda del canalla entregaba licencias. Por ahí se movió con picardía Rincón. Fue el delantero quien metió una media vuelta a los 12’ que dio en la cara externa de la red. Lo de Central era más arrestos individuales que sincronización colectiva.

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Lo que empeoró un poco más la situación de Central fue la temprana salida de Colazo. Porque Almada sufrió el partido, al menos en los primeros minutos. Un mal despeje terminó en un error en la marca y allí fue cuando Rincón asistió a Gino, quien remató fuerte y tras el rebote de Ledesma, Andrada sólo tuvo que empujarla.

Al toque llegó lo mejor de Central en ese primer tiempo dificultoso: la reacción inmediata, con el centro de Molina desde la derecha que encontró a Zabala en el segundo palo. El uruguayo metió un tremendo derechazo, contra el palo izquierdo de Pocrnjic. Desde ese minuto 32 al final del primer tiempo el canalla fue más de lo mismo: incapacidad para jugar, poco desborde, desorden y confusión, pese al cambio de esquema (Rius se retrasó, Gil se paró delante de Rinaudo y Zabala fue a la izquierda).

Pero Central se está acostumbrando a pegar en los momentos justos. Sin que su funcionamiento tuviera ni siquiera un lavado de cara apareció la corrida de Gamba (56’) y su gran definición para abrir el cotejo y exponer a Aldosivi. Nació otro partido, que olió a sentencia con el cabezazo goleador de Almada.

Ya fue otro escenario, muchísimo más amigable. Porque si Aldosivi seguía como hasta allí, sin lastimar, al canalla no le hubieran hecho falta dos goles más. Pero mal no le vinieron. Primero Ribas pidió el penal (mano de Villalba) y lo metió. Rius, que hasta ahí había entrado poco en juego, terminó de la mejor manera una jugada de Rinaudo.

Cocca no se cansa de decir que siempre hay tiempo para crecer y mientras sea de esta forma será de más sencillo alcance. Ayer, con un funcionamiento sin grandes luces, se las ingenió para resistir e insistir y para encender las luminarias del gol en lo que fue la rúbrica en un partido que ameritaba esto: la ratificación del buen momento.

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