Córdoba.- Atlético Tucumán jugará la próxima temporada en la primera división del
fútbol argentino luego de golear 4-1 a Talleres de Córdoba, en un partido que a los 32
minutos fue suspendido por incidentes cometidos por hinchas del conjunto cordobés, que quedó a las
puertas del descenso.
La suspensión se produjo cuando hinchas de Talleres comenzaron a arrojar objetos a la cancha, lo
que provocó el ingreso de la policía al campo de juego. El árbitro Jorge Baliño dialogó con los
capitanes de ambos equipos durante 10 minutos, pero finalmente no hubo manera de reanudar las
acciones.
En los 77 minutos de partido, Atlético se imponía merecidamente por 4 a 1. Emmanuel Fernades
Fracou puso en ventaja a Talleres, mientras que Luis Rodríguez, Juan Pablo Pereyra, Juan Manuel
Azconzábal y César Montiglio, dieron vuelta el marcador en favor del equipo tucumano.
Una larga espera llegó hoy a su fin para Atlético Tucumán, uno de los clubes más antiguos del
fútbol argentino, que consiguió el ansiado ascenso a primera división y militará en esa categoría
por primera vez desde que los torneos organizados por la AFA fueron reestructurados en 1986.
Permanente animador de los viejos torneo nacionales creados por Valentín Suárez, Atlético
Tucumán accedió a la nueva estructura del fútbol profesional en 1987, un año después de la creación
de lo que es ahora la Primera B Nacional, pero tuvo que esperar 22 años para dar el gran salto a la
categoría mayor.
En medio de esos momentos soportó más frustraciones que alegrías ya que el ascenso se le escapó
de las manos en tres ocasiones (1989, 1996 y 1999) hasta que llegó el momento más duro cuando
descendió al Argentino A.
En esa categoría jugó seis temporadas y retornó a la Primera B Nacional el año pasado, con un
equipo conducido por el experimentado Jorge Solari que derrotó en la final a Racing de Córdoba en
la definición con tiros desde el punto del penal, partido que se jugó hace menos de un año, el 15
de junio de 2008.
La base de ese equipo le dio forma al plantel actual que, tras el alejamiento de Solari, quedó
en manos del técnico Héctor Rivoira, conductor del proyecto que depositó al conjunto tucumano en la
elite del fútbol argentino.
Rivoira conservó la columna vertebral conformada por Lucas Ischuk, Andrés Bressán, César
Montiglio, Martín Granero, Diego Erroz, Claudio Sarría, Sebastián Longo y Luis Rodríguez, pero le
puso su sello con la contratación de jugadores de experiencia que les dieron al grupo una mayor
solidez.
Así llegaron José Valdiviezo, Javier Páez, Juan Manuel Azconzábal, Damián Musto, Josemir
Lujambio, Nicolás Castro, Matías García, Diego Reynoso, Juan Pablo Pereyra, Leopoldo Gutiérrez,
Nicolás Dematei, Esteban Dei Rossi y Facundo Quiroga para darle forma al grupo que encaró el
desafío de buscar el ascenso.
Además, el entrenador le dio la posibilidad a chicos de las inferiores y uno de los que
aprovechó esa chance fue José Saavedra, quien jugó en varios encuentros.
Atlético Tucumán fue fundado el 27 de septiembre de 1902 en una vieja casona ubicada en
Rivadavia primera cuadra, en la capital de la provincia, y su primer presidente fue Agenor
Albornoz. (DYN)