La tapa del más voluminoso —Cien años al servicio de la patria chica— fue obra del plástico Julio Vanzo, quien, destaca el epígrafe, "ha interpretado la personalidad vigorosa de Ovidio Lagos. Periodista y tipógrafo, impresor también, el fundador de La Capital aparece en la pincelada del artista viviendo el desvelo laborioso de su intenso quehacer al servicio de la sociedad, de la Nación que él quiso grande y unida, de la ciudad por cuyo destino inició la brega que se continúa a través de un siglo".
La publicación, de 168 páginas, incluyó una exhaustiva biografía del fundador e historia del diario, escritas por Miguel Angel De Marco, ambas puestas en perspectiva con la realidad política, cultural y social de la época. En otros artículos, también se repasan distintos aspectos sociales, culturales, deportivos, económicos y políticos de la urbe a lo largo de ese siglo.
La portada es un motivo original del artista Osvaldo Traficante, quien "presenta a dos figuras jóvenes, compendio de la pareja humana, que representan simbólicamente la presente realidad de la República. (…)".
Con dirección de Carlos O. Lagos, en estos dos volúmenes escribieron también, entre otros numerosos colegas, Raúl Gardelli, quien ejerció la conducción ejecutiva del proceso; Alberto Carlos Vila Ortiz, Andrés Ivern, Luis Arturo Castellanos, Alberto Delfino Cano, Adolfo Casablanca, Horacio Correas, Ramón Borga, Fernando Chao y Pedro Vivas.
Galardones literarios. Otro de los acontecimientos destacados con motivo del centenario fueron los certámenes literarios de ensayo, cuento y poesía, dotados para cada categoría con 100 mil pesos de premio (algo menos de 300 dólares de la época, que estaba a 350 pesos la unidad; un monto importante para notas periodísticas de ayer, hoy y, seguramente, mañana). También se entregaron menciones. Todos los trabajos fueron publicados en un suplemento de ocho páginas denominado, precisamente, Concursos literarios.
En ensayo el premio fue para La cuarta égloga virgiliana, de Carlota Pansini ("Hebe"), de Rosario. Recibieron menciones: Valoración del arte por el arte, de Héctor Libertilla ("H. Cudemo"), de Bahía Blanca; Aldonza o la felicidad, Lázaro Seigel ("Viandante"), La Plata; La esencia de la poesía a través de Rainer María Rilke, Susana Gordillo de García Estrada ("Bucky"), Córdoba; Cortázar: el acceso a la casa del hombre, Néstor García Canclini ("Minotauro"), La Plata, y Castilla y los quijotes del 98, Isabel Orsi ("Ciro"), Rosario.
El trabajo Pasajera para la una en punto, de José Juan Rodríguez ("Ícaro del Plata"), de Capital Federal, se alzó con el premio en cuento. Fue publicado en la apertura de tapa del suplemento, con una ilustración especial de Julio Vanzo. Recibieron menciones: El imaginero, Juan Ruiz de Galarreta ("Arcipreste de Hita"), La Plata; Una y mil veces, Enrique Vidal Molina ("Flammarión"), Capital Federal; Las hijas de Tatrapay, Luis Codorniú Almazán ("Marcos Evang"), Mendoza, y La mansarda, Héctor Barro Gil ("Hernán Xaverius"), Capital Federal.
En Poesía la distinción fue para La casa, de Juan José Hernández ("Javier Pastor"), de Capital Federal. Recibieron menciones: El huésped, de Alberto B. Trazar ("Chañar"), de Capital Federal; Habla la estatua de un dios, Santiago E. Sylvester ("Almuecín"), Capital Federal; Sólo una casa, Alejandro Nicotra ("Verde memoria"), Villa Dolores (Córdoba); Génesis, Horacio Salas ("Federico Hachese"), Capital Federal; Elegía, Carlos Hugo Aparicio ("Injusticiado"), Salta, y Toxicoficio, Pedro Nalda Querol ("Ecehomo"), Rosario.
Actuaron como jurados: en Ensayo, José Luis Romero, Bernardo Ezequiel Koremblit y Alberto Delfino Cano; cuento, Joaquín Gómez Bas, Alfredo Cahn y Horacio Correas, y poesía, Carlos Mastronardi, Raúl Aráoz Anzoátegui y Alberto Carlos Vila Ortiz.
Letras en dos impresiones. Con el aporte de colaboradores notables, varios de ellos superlativos, el suplemento Letras se imprimió en dos partes, con distintas técnicas para cada uno. La primera en tipografía común; la segunda en huecograbado. Respecto de la última, corresponde hacer una aclaración. En Rosario nunca existió la posibilidad de imprimir en huecograbado, razón por la cual los trabajos había que encargarlos en Buenos Aires y, una vez finalizados, trasladarlos a Rosario para su distribución.
He aquí los autores de ambas impresiones, cuyas obras no refirieron todas a la celebración.
En tipografía común: Carmelina Castellanos (Ovidio Lagos), Horacio José Lencina (Semblanza lírica —trabajo de largo aliento sobre el fundador, integrado por 12 sonetos), Liria E. T. de Venesia (Temple y fe), Carlos Alberto Alvarez (Liras de provincia), Juan Antonio Solari (De la Torre, conferencista y escritor), Antonio Esteban Agüero (Vivir en poesía), Ignacio F. Scapigliati (Semblanza de Ovidio Lagos), Ricardo Piccirilli (Rivadavia y el periodismo), Eduardo Dughera (Ambivalencia artística), Sigurd von Würm (El viaje de Ulrico Schmidel al Río de la Plata y Paraná), monseñor José J. Corti (La catedral basílica), Emilio F. Solari (El Colegio Nacional Nº 1), Laurio H. Destéfani (De la historia naval de Rosario), José M. Martiluz Urquijo (Aprendices y operarios en el primer medio siglo de vida independiente), Roberto Etchepareborda (Aportes a la historia archivística argentina), José Luis Molinari (La "Veleper", sociedad literaria), Enrique González Lonzieme (Episodio naval en 1859), Efraín U. Bischoff (Córdoba, 1867), Juan Carlos Alvarez (El individuo) y Antonio Di Benedetto (Espejismos).
En huecograbado: Miguel Angel Cárcano (Las relaciones exteriores en 1810), Roberto F. Giusti (Dos escritores rosarinos), Manuel Mujica Láinez (El cielo de los grandes), Arturo Capdevila (Nuestra fortaleza constitucional y su increíble primera brecha), Ernesto Sábato (Algo más sobre la novela), Rodolfo N. Panzarini (Significado científico del Antártico), Atilio Dabini (Somos una familia así), Alfredo Cahn (Cinco días antes, en Alemania), Ulises Petit de Murat (Sentido de una generación), Bernardo Ezequiel Koremblit (La aureola en el fango. El efugio y el refugio de Baudelaire), Leandro Pita Romero (El escritor que no declina. Blasco Ibáñez), José Santos Gollán (El aguaribay), Enrique de Gandía (La fuente de la independencia en la Universidad hispanoamericana), José Carmelo Busaniche (Hombres y hechos de Santa Fe. El Periódico El federal), Ana Ibáñez (Lo que importa -poema) y Antonio de la Torre (El periodismo de Sarmiento).
En la próxima nota se hablará de parte de lo que representó trabajar en la Redacción de este diario a lo largo del año del centenario. Experiencia laboral única para gran parte de los periodistas, en especial aquellos de "la tropa", los rasos o poco más.