Suspender las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorios (PASO) significa cambiar las reglas electorales. Dichas reglas no son adornos en las elecciones: organizan la competencia política, la oferta electoral y la representación y garantizan el derecho constitucional de elegir y ser elegido. Modificar las reglas electorales tiene consecuencias en el sistema político: nunca son neutras.
La supresión de las PASO en Argentina implica alterar la forma de nominación de las candidaturas partidarias y esto tiene un doble impacto: por un lado en la población, ya que no podrá ejercer ese derecho electoral de participación política, y por otro y, especialmente, tiene influencia decisiva al interior de los partidos y coaliciones políticas. Las PASO brindan la oportunidad de mostrar a la hora de las elecciones generales una oferta electoral más ordenada, depurada y comprensible para el elector, ayudan a construir frentes electorales competitivos y resolver democráticamente las diferencias intra partidarias. Y si bien una de las críticas que suele hacerse es la no utilización de las mismas por parte de algunas agrupaciones, este no es el caso de Santa Fe: ha habido una real competencia en la nominación de las candidaturas, especialmente para los cargos que van a disputarse precisamente el año que viene. En Rosario, en las PASO 2019 en la categoría concejales hubo 37 listas y las distintas coaliciones compitieron fuertemente: el Justicialismo (Juntos) con 8 listas, Unite por la Familia y la Vida con 7, el Frente Progresista con 5 y Cambiemos lo hizo con 4 listas. Es decir, las PASO pudieron pecar por exceso y no por falta de competencia o desuso.
La supresión de las PASO requiere de un amplio debate y los cambios no pueden ser pensados con criterios partidarios, para obtener ventajas para unos y perjuicios para otros. Exige de un fuerte consenso político, especialmente de las mayorías parlamentarias en el Congreso Nacional ya que se debe reformar la ley electoral: no puede hacerlo el presidente por un simple DNU: le está vedado constitucionalmente legislar en materia electoral (art. 99, inc. 3).
Los argumentos que suelen esgrimirse para la suspensión de las PASO son la pandemia y el gasto público. Ciertamente, hay un escenario electoral incierto para el 2021, pero las predicciones indican que la situación puede mejorar, incluso por la aparición de las vacunas, y por otro lado, la evidencia indica que las elecciones se pueden realizar aún con pandemia. En la región se vienen desarrollando con protocolos estrictos: Bolivia lo ha hecho recientemente sin inconvenientes y por estas horas en EEUU, millones de personas votaron de manera presencial.
Si nos referimos al “gasto” que significa organizar una elección diría que la democracia electoral siempre tiene costos financieros y vale la pena afrontarlos para garantizar los derechos políticos de los ciudadanos. Para “ajustar” la política no empezaría por la supresión de elecciones: si se quisieran ahorrar recursos y garantizar la salud y el impacto ambiental, debería empezarse por implementar la boleta única de papel a nivel nacional porque además de “ahorrar” significativamente y cuidar la salud de los argentinos en un contexto de pandemia, hace más equitativa y transparente la votación y evita el “negocio” de muchos aventureros de la política que más que partidos parece que organizan “micro emprendimientos personales”.
Simultaneidad y boleta única
Más allá de las supresión o no de las PASO, si la provincia decide realizar elecciones simultáneas con la Nación en el año 2021, debemos ratificar, como lo hizo el gobierno del Frente Progresista junto a las fuerzas de la oposición en 2013 y 2017, la utilización de la boleta única de papel para la elección de cargos locales.
Santa Fe en base a su poder autonómico consagrado por la Constitución Nacional y en defensa de su sistema de votación debe asegurar, si se deciden elecciones simultáneas, que el pueblo santafesino vote en un mismo acto con dos sistemas diferentes: las boletas partidarias a nivel nacional y la boleta única de papel a nivel de cargos locales. Así garantizaremos el federalismo electoral y cuidaremos el voto de los santafesinos con la boleta única de papel. Cuidar el voto es cuidar la democracia.