Opinión

Macri necesita a la UCR para sobrevivir

Claves. El ofrecimiento de la candidatura a vicepresidente al radicalismo es una comprobación empírica de las necesidades del gobierno. Un gambito a tres bandas.

Jueves 04 de Abril de 2019

Como nunca antes, el gobierno necesita de la UCR. Para componer una fórmula presidencial, para evitar una interna y como freno a un éxodo dirigencial ante una eventual candidatura de Roberto Lavagna.

La decisión del presidente de la Nación y de su jefe de Gabinete de abrir la fórmula presidencial —algo a lo que sistemáticamente se habían negado— es la primera aceptación empírica de lo mal que le va al Ejecutivo. Hasta aquí, el jefe en las sombras de la política comunicacional —y mucho más que eso—, Jaime Durán Barba, consideraba un retroceso habilitarle a la UCR más espacios de poder.

Para el ecuatoriano, la "vieja política" no es solamente el PJ sino también el radicalismo. ¿Cambió de idea Durán Barba o el gurú ya no tiene la incidencia política que tenía hasta aquí?

Sea como fuere, resulta bastante infantil pretender que el radicalismo se convierta nuevamente al macrismo, solamente por un cargo a vicepresidente. El centenario partido fue hasta aquí casi un convidado de piedra en las grandes decisiones y no tuvo presencia en la mesa chica. Eso es lo que debería reclamar, además de cargos en la primera linea del gobierno.

La visita de los últimos días de Enrique Coti Nosiglia a los pasillos del poder dejó una cita emparentada o figurada en una olla a presión. "Si no nos dan contención a los radicales que queremos mantener Cambiemos, la fuga hacia una candidatura de (Roberto) Lavagna será imparable". Pícaro, el eterno operador, le subió el precio al ex economista para intentar obtener más beneficios adentro de la estructura oficial.

Marcos Peña dejó de lado la actitud siempre en sincro con Durán Barba y dejó trascender el supuesto beneplácito macrista por una fórmula compartida. Ayer, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a quien Peña le levantó la suspensión, volvió a opinar de política y dijo: "No estamos cerrados a nada. Vamos a poner sobre la mesa todos los temas que planteen los socios de Cambiemos. Estamos dispuestos a escuchar a todos".

Ofrecerle la vicepresidencia a un radical también implica ir hacia un acuerdo macro, que vaya cayendo como una fruta madura también en la ciudad de Buenos Aires. Si Horacio Rodríguez Larreta logra componer una fórmula conjunta para la Jefatura de Gobierno, se termina el riesgo de una postulación de boina blanca para competir con él. Con el riesgo que siempre implica un ballottage.

Adelante, radicales

La caída del macrismo en las encuestas, sobre todo las que hacen referencia a la gestión, permitió un leve ascenso de figuras ucerreístas en las grillas provinciales. Por ejemplo, en Santa Fe, el candidato a gobernador de Cambiemos es José Corral, y hay candidatos radicales a concejal de esa extracción como Sergio Mas Varela, entre otros. Y un precandidato a intendente de Rosario, que es Jorge Boasso.

Ahora la pelota está en territorio del radicalismo que, seguramente, se meterá de lleno en lo que mejor sabe hacer y más le gusta: el proceso de internas. Existe toda una capa dirigencial que pretende mantenerse en Cambiemos, y otra que está dispuesta a dar el salto y abrazar una postulación de Lavagna. Pero eso último, por ahora, es como tirarse a una pileta sin agua.

El lanzamiento de la candidatura de Sergio Massa es otra muestra de la pasión del líder del Frente Renovador por el cortoplacismo. Alguien debería decirle a Massa: "Vístete despacio, que estás muy apurado". Lavagna lo corrió al tigrense con un ancho falso, y Massa se lanzó sin que a nadie le importe.

Miguel Lifschitz empieza a comprobar que Alternativa Federal es un sello de goma que no tiene ninguna disciplina interna. Hacer una alianza con ese sello puede ser un problema para el gobernador socialista, que considera que es imposible adquirir una propuesta que encante si el candidato sale de un proceso de competencia interna.

"Lavagna debe ser un candidato de unidad o, al menos, de una interna acordada. De lo contrario, la Paso desune, y al final del camino no se retienen los votos", mensuró una importante referencia nacional. Además, habrá que esperar para saber cómo se compondrá la fórmula. En ese sentido, el resultado de las elecciones en Santa Fe (unos pocos días antes del cierre de listas nacional) definirá el peso específico de los socialistas santafesinos.

Pero hay que volver a la cocina de la Quinta de Olivos. En el círculo rojo, pero también adentro de Cambiemos, comenzaba a ser asfixiante la ola de rumores sobre una posible decisión de Macri de bajarse de la candidatura a la reelección. El ofrecimiento a la UCR intenta ser un gambito para alejar las especulaciones.

Frente a la andanada de versiones que hablaban, incluso, con nombre propio de un binomio alternativo (María Eugenia Vidal-Rogelio Frigerio), Peña salió a despejar y tirar la pelota a la segunda bandeja. "Nosotros creemos que Mauricio va a competir contra Cristina, y que vamos a ganar. Lo otro es interés particular de los dueños de medios y de empresarios que no se dan cuenta de los cambios que introducimos en la forma de hacer política", dijo a LaCapital una figura del macrismo paladar negro.

Esto recién empieza.


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