Opinión

El misterio de las elecciones

¿Contendrán las fechas de las elecciones en la provincia un mensaje cifrado?

Domingo 25 de Noviembre de 2018

¿Contendrán las fechas de las elecciones en la provincia un mensaje cifrado?

A falta de datos, ese análisis es el que empezaron a hilvanar algunos referentes de la política. Los mismos que desesperan por saber cuándo se votará finalmente en 2019 en Santa Fe.

Ya se conoce que serán comicios separados de los nacionales y que tendrán lugar en el primer semestre del año, o más o menos por ahí.

Hace unos meses, circuló el primer borrador de un cronograma electoral, que luego fue desconocido oficialmente. Consignaba internas el 14 de abril y generales el 16 de junio.

Pero la última semana, como un ave que pasa, aterrizó sobre la Legislatura santafesina otro calendario, que posterga un poco esas fechas: propone el 28 de abril y el 7 de julio. En principio, ningún partido dice haber tenido consultas para acordar este cronograma, que suele tener anuncios formales en el último mes del año.

"Tal vez se trate de una extraña manera de consensuar las fechas", comentaba con ironía un legislador de mil batallas. "Porque a nosotros nadie nos preguntó nada", profundizó.

Para calmar tanta ansiedad, un diputado del peronismo decidió en la última sesión solicitar al Ejecutivo provincial que confirme un cronograma. Se llevó el apoyo de otros legisladores de la oposición. Pretende así apurar estos trámites preelectorales.

No es que haya gente desesperada por saber cuándo se vota, pero a los fines de organizar la actividad política, a los partidos les convendría a esta altura ir sabiendo por dónde irá la cosa.

Casi exagerando, algunos dirigentes llegaron a decir esta semana que muchas actividades de la vida pública santafesina están congeladas esperando esa definición. Mencionan congresos, seminarios, encuentros colegiados y hasta actividades sociales y particulares como casamientos, que esperan confirmación a la espera de poder esquivar las fechas de los comicios.

"Casi todas las provincias que votan en el primer semestre ya definieron cuándo lo harán. No sé a qué se debe tanto misterio en Santa Fe", expresan los más ansiosos.

Mensaje en una botella

Tal vez por esa falta de explicación es que se dispararon los análisis. Quienes siguen de cerca la vida política aseguran que la última fecha "trascendida" encierra un mensaje. El gobernador Miguel Lifschitz les estaría diciendo a sus socios políticos que no podría presentarse en las dos elecciones, porque existiría una superposición de plazos.

Sería así: si las elecciones generales en la provincia fueran el 7 de julio, quienes disputen un cargo en alguna categoría provincial, tendrían que anotarse simultáneamente en la otra elección, si es que quieren competir también a nivel nacional. Y eso ocurriría antes de saber si fueron electos. Porque el plazo de inscripción para las nacionales cierra el 21 de junio.

Entonces, aventuran, Lifschitz, por ejemplo, debería optar por ser candidato a diputado provincial, o a presidente en una elección nacional, pero no las dos cosas.

Por las dudas ya hay quienes opinan que también podría no participar de ninguna elección, pero eso todavía no tiene tantos adherentes.

Si esa fuera la fecha final, el gobernador tendría que elegir un ámbito para ser candidato, porque sería poco presentable anotarse como candidato para la nacional cuando todavía no se disputó la elección provincial en la que también está nominado.

Si elige las fechas originales, podría hacer las dos cosas. Se verá.

La polarización que se viene

A la hora de elegir dónde jugar, el espacio nacional no les suma más que complicaciones a los socialistas. Dos de las figuras con las que mantuvieron reuniones recientes, no les dieron buenas noticias en las últimas horas. Ricardo Alfonsín insinuó que podría aliarse con algún sector de Cambiemos, y a Sergio Massa le propusieron a Rafael Bielsa de vice. Todo empieza a mezclarse demasiado para los proyectos alternativos que alienta el Frente Progresista.

Para intentar quedar al margen de la famosa polarización "Cambiemos-peronismo", que todos avizoran a nivel nacional, al socialismo le convendría separar todo lo que se pueda las fechas de la elección provincial, aunque a esta altura ya hay demasiados analistas pensando que será inevitable que ese fenómeno binario impacte también en Santa Fe. La duda será entonces ¿quién será en la provincia la contracara de Cambiemos: el PJ o el Frente Progresista?

Mientras la indefinición de si hay interna o no en el socialismo, y si conviene tenerla, dilata los tiempos, en el peronismo avanza la idea de integrar a todos en un gran frente y ya se consagró puertas adentro la fórmula Omar Perotti-Alejandra Rodenas, con el apoyo de nueve senadores. Resta saber qué hará María Eugenia Bielsa, que podría dar lugar a una jugosa interna por la candidatura a gobernador.

Irízar, con ventaja para Rosario

En tanto, en Rosario, atraviesa sus últimos días la indefinición de quién será el candidato que representará al socialismo en la interna para enfrentar a Pablo Javkin. La concejala Verónica Irízar parece haber sacado una luz de ventaja sobre el resto de sus contrincantes, aunque aún no está dicha la última palabra.

Por las dudas, nadie se anima a pedirle a Miguel Ángel Cappiello que dé un paso al costado y sume su apoyo a esa candidatura. Esperarían a febrero para saber cómo dan los números. En ese caso, el senador por Rosario podría aspirar a repetir en el cargo que tiene ahora.

Un argumento que beneficia a Irízar es, además de sus condiciones que combinan capacidad, juventud y experiencia, que le tocaría suceder a la primera mujer intendenta de Rosario, y que a la luz de esa experiencia las huestes socialistas alentarían que pudiera seguir en ese cargo alguien del mismo género.

La propia intendenta podría tener una opinión decisiva en el asunto. Es que Mónica Fein recuperó ese espacio interno después de pasar de los pronósticos que le auguraban tener que dejar el cargo antes de tiempo a ser tentada ahora para seguir al frente de la Municipalidad, y hasta competir por cargos mayores. "Ahora todos la quieren", comenta con jocosidad un colaborador de la actual mandataria rosarina.

Pero ya parece estar claro que en 2019 ni Fein ni Lifschitz serán candidatos a la Intendencia de Rosario, algo que empezó a circular como una garantía de triunfo dentro del socialismo. Tampoco la intendenta enfrentaría a Antonio Bonfatti en una interna por la gobernación. Más bien le auguran protagonismo en alguna de las candidaturas para la Legislatura provincial.

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