Lionel Messi se convirtió en el futbolista más joven en lucir la cinta de capitán de Argentina en un Mundial, esta tarde ante Grecia, en el que la selección buscaba el pase a los octavos de final.

Lionel Messi se convirtió en el futbolista más joven en lucir la cinta de capitán de Argentina en un Mundial, esta tarde ante Grecia, en el que la selección buscaba el pase a los octavos de final.
“La verdad que fue muy especial, así lo viví. Fue un experiencia excepcional”, dijo el delantero sobre las sensaciones de ser el capitán. Pero no lo pudo festejar con un gol, que se le sigue negando en el Mundial.
La ausencia del habitual capitán Javier Mascherano, a quien el técnico Diego Maradona le dio descanso al igual que a otros titulares, hizo que esa responsabilidad recayese por primera vez sobre Messi.
El delantero de Barcelona tuvo un desempeño con altibajos, aunque en el segundo tiempo mejoró mucho su rendimiento, y nuevamente tropezó con un arquero que le impidió gritar por primera vez el gol en el torneo.
“El hecho que no llegue el gol no me preocupa. Obviamente quiero que entre y poder compartir la alegría con mis compañeros, pero no pasa nada”, resaltó Messi sobre la falta de gol.
Alexandros Tzorvas, el mejor jugador griego, le tapó tres remates que buscaban la red y Messi estrelló también un tiro en un poste. Uno de sus envíos rechazados por Tzorvas, no obstante, generó el segundo gol, ya que Martín Palermo tomó el rebote y anotó.
“No la puede meter”, expresó Maradona. “Pega adentro del palo y sale. Si había una pileta me tiraba de cabeza”.
“Se ganó el partido, se hicieron las cosas bien otra vez y clasificamos a octavos. Si estoy así es por todo lo que me habló Diego y ahora me dio más con la cinta de capitán”, contó el futbolista de Barcelona, quien dejó atrás las opacas actuaciones que había tenido en el conjunto albiceleste durante las eliminatorias.
“Ojalá el equipo siga ganando y no pasa nada si no convierto”, aseguró la Pulga, a
quien otra vez se le negó el gol, a pesar de que estuvo muy cerca de anotar. Tanto, que un remate
suyo dio en el poste y otro fue rechazado por el arquero y capitalizado por Martín Palermo, quien
anotó el segundo tanto.
“De Martín se puede esperar cualquier cosa. Entró, tuvo su ocasión y convirtió”,
dijo.
Messi dijo que fue “muy importante” que Maradona le haya dado la capitanía y contó algunas sensaciones: “Las palabras de aliento y estar primero en la fila escuchando el himno fue muy lindo”.
Lio también se quejó por la estricta marca que recibió durante los 90 minutos y que el árbitro uzbeko Ravshhan Irmatov se hizo de la vista gorda.
“El árbitro los favoreció a ellos (los griegos) y el juego sucio, no dejó que nosotros jugáramos al fútbol y hacer las cosas como veníamos haciendo”.
El rosarino contó que Papastathopoulos, el número 19 rival, lo seguía “a todos lados” y que por eso se ubicó en la derecha del ataque para “encarar con más lugar en el mano a mano”.
Maradona estuvo de acuerdo y dijo que “el famoso fair play no existe”. “Hagámoslo efectivo de una vez por todas”, se quejó. “Si cada vez que agarra la pelota lo tumban, ¿a qué jugamos?”.
Con apenas 22 años, Messi aventajó a todos los capitanes que tuvo Argentina en sus 14 anteriores presentaciones, incluyendo a Maradona, quien está subido al podio de los mejores jugadores de todos los tiempos.
Mientras el delantero de Barcelona cumplirá 23 años el próximo jueves, Maradona fue capitán con 26 durante el Mundial de México en 1986 cuando Argentina ganó el título gracias a sus magistrales intervenciones.
Messi está considerado como el mejor jugador del mundo y da toda la impresión que Maradona no tiene celos de que pueda llegar a superar su brillante trayectoria, que además incluyó un subcampeonato en Italia 1990.
Maradona dio sobradas muestras de proteger a Messi, uno de los pocos titulares que salió ante Grecia a pedido de la propia Pulga.
El técnico podría haberle dado tranquilamente la capitanía a Juan Sebastián Verón, de 35 años, y al cual Messi respeta sobremanera.
Verón y Messi son compañeros de habitación en el cuartel general de los argentinos, en la Universidad de Pretoria.
Messi no solo aventaja a Maradona en cuanto a ser el capitán más joven, sino que además dejó en
el camino a Daniel Passarella, quien tenía 25 años cuando se calzó la cinta en el mundial de 1978
que ganó Argentina en su propia casa.


