La Región

Un ataúd y un mensaje mafioso de claro amedrentamiento

El testimonio de Rubén Jesús Reid, quien apoyó a la familia de Paula Perassi y atravesó un incidente macabro.

Sábado 06 de Abril de 2019

Rubén Darío Jesús Reid, de 54 años, es hombre que por su apoyo a la familia de Paula Perassi atravesó un incidente macabro que, aunque pareciera un detalle en el contexto de toda del caso, demuestra la trama de poder e intereses que lo rozó desde un primer momento.

Es taxista desde 1993, tiene cuatro hijos, y en 1995 sufrió la pérdida de un hijo, que murió ahogado. "Sólo aquel que atravesó por eso sabe el sufrimiento que significa", expresó.

Luego recordó que al enterarse del caso de Paula se sintió conmovido. "Un día Alberto se encadenó en los Tribunales de San Lorenzo para pedir justicia, me acerqué y le dije que contara conmigo porque comprendía su dolor", narró. Y explicó que a partir de ese momento y por su actividad gremial en el sindicato de taxis logró movilizar al resto de sus compañeros en cada marcha que organizaba Alberto.

Era recíproco, porque el padre de Paula apoyaba a los taxistas en sus reclamos de seguridad. En abril de 2015, cuando el juez Juan José Tutau debía decidir la detención de los nueve acusados, decenas de taxistas se congregaron en los tribunales de San Lorenzo.

"Después de las detenciones, Alberto sufrió un hecho de violencia en su casa, que se la apedrearon y colgaron carteles. Entonces fuimos a Tribunales cerca de 80 taxis para pedir que le diera protección, custodia. Yo hablaba ante los medios siempre, porque era vocero de prensa del gremio y por un principio personal".

Esa exposición le valió a Rubén atravesar una situación oscura y de claro amedrentamiento cuando un día a las seis de la mañana mientras sacaba su auto para ir a trabajar se topó con un cajón de muerto en la vereda con la leyenda "desaparición y muerte, sos el próximo Perassi", y sus iniciales.

"Perassi habló con sus abogados, hicimos la denuncia en Fiscalía y durante dos años estuve con custodia porque estaba en riesgo mi vida. Entendí que lo que se me hizo a mí era un mensaje para Alberto. A partir de allí los taxistas se replegaron por miedo, pero yo siempre acompañé en las marchas", dijo el hombre.

Finalmente, describió por su trabajo arriba del taxi "uno tiene que saber todo, donde se vende droga, donde están los cabaré. Arriba del auto siempre me picó la cabeza escuchar de la gente que a Paula le habían hecho un aborto en Timbúes y quedó muerta en una camilla".

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