La prepotencia de las fiestas de muchos rosarinos, el avance de los clubes náuticos sobre las aguas y la combinación de hartazgo y temor por parte de los isleños y ambientalistas ya son moneda corriente en las islas frente a esta ciudad. Aprovechando la bajante histórica del Paraná y la merma de público en pandemia, un parador en el kilómetro 426 del Paraná Viejo, a la altura de La Florida, comenzó a construir un inmenso canal que fue frenado por Prefectura por orden de la Justicia Federal.
Hay imágenes aéreas que muestran una especie de calle de casi 150 metros, pegada al bar Garden Island. La arteria cruza de este a oeste el islote hacia la zona del Embudo para que las embarcaciones puedan ingresar desde allí al Paraná Viejo y tengan más lugar para amarrar. Pero rige una medida cautelar que prohíbe semejante obra y una inspección suspendió los trabajos en la mañana del 7 de agosto pasado.
Desde la ONG "El Paraná no se Toca", Jorge Bártoli dijo que "la zona del Paraná Viejo es un desmadre por falta de autoridad municipal y falta de ordenamiento territorial; nosotros lo venimos poniendo de manifiesto desde hace mucho tiempo: hay loteos ilegales, desforestación, introducción de especies exóticas, construcciones fuera de toda norma, fiestas electrónicas, movimientos de suelo y disposición de la basura. Esta obra viene a sumarse a este compendio de agresiones al humedal".
Desde la Delegación Municipal de Islas de Victoria aclaró que sobre la acción de máquinas y el movimiento de tierras intervino Prefectura por pedido del el Juzgado Federal N° 2 de Paraná, a cargo de Daniel Alonso.
"Está bien que la Justicia actúe de inmediato y tome medidas porque los lugareños que quieren comunicarse de un lugar a otro por la zona de ribera o el camino de sirga (N. de la R. calle que debían dejar los propietarios ribereños para uso público) no pueden circular y genera eso un gran problema", le dijo a este diario desde la repartición Gustavo Andino.
No obstante, si bien en la causa caratulada "Asociación Civil con Personería Cuenca Río Paraná y Otro contra Baggio Rufino Pablo y Otro s/ Expedientes Civiles"(2427/2020) interviene la Justicia federal, como la obra de la caleta no cuenta con habilitación municipal se cometió también una contravención.
En tanto se hicieron oír algunas voces de lugareños que prefirieron no identificarse bajo el argumento de que "la isla es tierra de gente poderosa que toma represalias".
Un hombre de la zona le dijo a La Capital que "ya el extenso muelle con el río normal había alterado los hábitos de nosotros los lugareños porque no podíamos circular por la costa ni pescar, después vinieron las fiestas hasta con fuegos artificiales y tráfico continuo de embarcaciones y ahora este canal que nos impedirá llevar a nuestros hijos a la escuela cuando suba el río".
Y uno más aseguró que el canal comenzó a hacerse el año pasado y este se alargó y se instaló un alambrado. "Cuando el agua suba nos va a cortar el paso y desgraciadamente cuando se liberen las restricciones va a ser un desastre. La gente se queja de un boyero que ponemos para cuidar a nuestros animales pero esto parece que no importa".
Antecedentes fiesteros
No es la primera vez que este parador y otros ubicados del Puente a Victoria hasta el paraje El Charigüé obliga a vecinos y ambientalistas a reclamar a la Municipalidad de Victoria para que no habilite mega fiestas.
En febrero del año pasado el motivo de los reclamos se basó en la fiesta que se preparaba por las redes en Garden Island. ¿De qué se quejaban los que viven y cuidan en lugar?
De contaminación sonora, lumínica y de residuos además del frenético trafico náutico en medio de una zona declarada reserva natural (ordenanza 2.185/03 del municipio de Victoria).
Durante estas movidas que llegan a albergar hasta 2 mil personas y cientos de embarcaciones se forman verdaderos islotes con lanchas y yates en los bares o se ancla en la costa para bailar a todo volumen sobre las embarcaciones, sin control alguno de decibeles ni de lo que se consume antes de navegar con premura para luego volver a Rosario y no hacer colas en las guarderías náuticas.
De hecho la web de Garden Island advierte en su verano de 2019 (en un sajón "Summer 2019") que están: "Ubicados en un parador exclusivo" y se han "propuesto desarrollar las mejores fiestas del río" para Rosario y la región. "Nuestros números hablan por sí solos: más de 5.000 asistentes en solo 3 años confirman la calidad y diversión que se vive en nuestros eventos".