La investigación por la masacre escolar en San Cristóbal avanzó a lugares impensados e inquietantes. El gobierno de Santa Fe adelantó el lunes que existen “redes internacionales” bajo la lupa de la fiscalía tras la detención de un segundo menor de edad involucrado con el chico de 15 años que mató a su compañero de 13 años. En este contexto aparece True Crime Community (TCC), una comunidad que consume crímenes reales. “La captación inicial de los jóvenes y adolescentes suelen ser plataformas más tradicionales como Tik Tok, Instagram, X y Facebook”, afirmó el experto en ciberseguridad Rodrigo Álvarez.
Según explicó Álvarez en LT8, la comunidad de TCC “cuenta, analiza casos de homicidio, desapariciones, abusos, perfiles de criminales y cada usuario lo toma desde distintos ángulos”.
“Hay gente que se dedica a tratar de entender el contenido de un crimen y otros que glorifican este tipo de acciones. Entonces depende el interés que tiene el usuario de la comunidad de Discord, de Reddit o de 4chan, entre otras”, agregó Álvarez y apuntó que cada plataforma tiene particularidades, como anonimato o la posibilidad de saltar a otras comunidades en paralelo que ocultan la identidad.
Las redes mencionadas por Álvarez son abiertas y públicas, pero existen foros privados o cerrados, los cuales se ingresa validando el usuario y “en base al interés de cada usuario se puede unir a esa comunidad para ver el contenido que le interese”.
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El experto señaló que “la captación inicial de los jóvenes y adolescentes suelen ser plataformas más tradicionales como Tik Tok, Instagram, X y Facebook”. Con esta premisa, Álvarez explicó que “a raíz de comentarios o publicaciones que hacen alguno jóvenes en descontento por situaciones familiares o sociales, o se sienten excluidos, terminan siendo captados y lo llevan de a poco a foros más privados como True Crime Community”.
Álvarez mencionó un caso similar en octubre de 2026 donde un joven de 14 años fue allanado en Pilar, Provincia de Buenos Aires, sospechado de integrar redes internacional. Allí, la Policía encontró imágenes satelitales de ambos lugares y fotos de armas, junto con mensajes que prometían atentados para el 20 de abril de 2026, vinculando fechas con Adolf Hitler y la masacre de Columbine. Durante el allanamiento se secuestraron computadoras, celulares y cuadernos con símbolos nazis. También agregó red 746 “que es una red de trata de personas, de captación de menores para sexting y difusión de contenido íntimo”.
“Como estas comunidades hay muchísimas lamentablemente, por eso es importante que la familia, la comunidad escolar y el estado se involucre un poco más concientizando”, remarcó Álvarez.
El especialista aseguró que estas redes apuntan directamente a jóvenes en edad de adolescencia, una etapa más que conflictiva internamente. “Si se atraviesa una situación dramática, en estos foros posiblemente encuentren escucha activa, personas que validan sus acciones o sus dichos. Así van actuando estas redes criminales, que son justamente de captación y radicalización de jóvenes para llevar adelante actos como un ataque escolar”.
Los juegos en línea
Álvarez sostuvo que muchas redes crecen a raíz de juegos en línea, sobre todo los más populares como pueden ser Call Of Duty, Fortnite o Free Fire. Además, subrayó que los padres “no saben a qué juegan o de qué se trata el juego” que juegan los adolescentes, menos “con quién juega o se comunica a través de internet”.
A partir de eso, llamó a las familias a preguntar cómo estuvo el tiempo en pantalla, si se hace amigos, si vio algo nuevo, “como cuando vuelven del colegio o del club y le preguntan qué tal fue”.
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“Hoy la sociabilización migró en parte al entorno digital y es necesario que la familia se involucre también para saber en qué anda su hijo en internet”, dijo Álvarez y añadió: “Aunque desconozcamos, no podemos protegerlo de lo que no conocemos”.
Un Estado presente
Rodrigo Álvarez es titular de la ONG Argentina Cibersegura, forma parte de las fuerzas de seguridad de Santa Fe y hasta 2024 estuvo a cargo del departamento de Cibercrimen de Santa Fe.
Con su bagaje, pidió la creación de una unidad de ciberinteligencia para “trabajar en foros públicos sin invadir la privacidad de los usuarios para detectar terminología, simbología y palabras especiales que suelen utilizar los ciberterroristas o comunidades que captan a jóvenes con diferentes objetivos”, ya que en esta oportunidad se trató de una masacre escolar, pero hay comunidades que captan niños y niñas para la producción y distribución de material de abuso infantil.
Además, Álvarez remarcó que “es necesario tener personal capacitado en la materia y la capacitación no se hace con un curso, se hace con talleres continuos, involucrándose, sabiendo lo que sucede a nivel global y conociendo las herramientas que se utilizan”.
“Hay que tener más intervención y cercanía en la vida de los chicos relativa a la cantidad de tiempo y la calidad del contacto que tienen en las redes sociales”, dijo hoy el director del Investigación Criminal del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Rolando Galfrascoli. Lo dijo en función al enfoque que va tomando la investigación del tiroteo ocurrido en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, donde un chico de 15 años mató a otro de 13 de un escopetazo.
Los primeros pasos de la pesquisa, que además del autor material tiene bajo investigación y aprehendido a otro menor, se orientan a redes internacionales que mediante la web promueven y también glorifican hechos de violencia extrema.
La investigación en el caso San Cristóbal
Los investigadores del ataque en San Cristóbal, en el que perdió la vida Ian Cabrera, de 13 años, apuntan a entornos digitales que funcionan a escala global en plataformas como Discord, donde usuarios de distintos países interactúan en servidores privados. En ese universo, la investigación apunta a la llamada True Crime Community (TCC).
En declaraciones a LT8, Galfrascoli señaló que “se determinó que existen estos grupos organizados en el marco de las herramientas que permiten la virtualidad, las redes sociales y los juegos en línea, que son utilizadas para comunicar o instigar los hechos de violencia contra las personas para generar terror. Esto existe, sucede, está. Era quizás un secreto a voces, y ahora ha salido a la luz lamentablemente con la tragedia en San Cristóbal”.
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En ese sentido, el funcionario indicó que “hay varias organizaciones. TCC se está haciendo más conocida por su posible vinculación al tema de San Cristóbal. No hubo voces de alerta que hicieran prever algo así. A partir del hecho en la escuela, lo que hubo fue una actitud absolutamente presente del Estado provincial con un trabajo conjunto a nivel horizontal entre los cuatro ministerios que tienen intervención en esta problemática (Educación, Salud, Desarrollo Social, Justicia y Seguridad, más el MPA) a lo que se suma una coordinación vertical con el Ministerio de Seguridad Nacional, tratando de organizar el esquema de intervención para investigar lo que ha ocurrido y la participación de estas organizaciones que pululan en la subcultura digital en la deepweb. Pero también se está trabaja en un esquema preventivo, cómo hacer que el Estado esté más atento y consustanciado con estas tipologías criminales y sobre todo puertas adentro con las familias como forma de contención”.