La Región

Aumenta la tensión en Maciel y cotran la autopista a Santa Fe

Los trabajadores pugnan por la reincorporación de los 15 contratados mientras el interventor asegura que no puede afrontar sus haberes.

Lunes 11 de Noviembre de 2019

Maciel sigue sin encontrar tranquilidad. La comuna del departamento San Jerónimo comienza la tercera semana de paro y con un corte de dos horas de autopista Rosario-Santa Fe los municipales pretenden darle un mensaje al gobernador, Miguel Lifschitz. Reclaman la reincorporación de quince trabajadores desvinculados. El nuevo interventor y jefe comunal electo, Jorge Marucco, fue contundente: "Los números están en rojo y no podemos pagar". Otra vez, reina el conflicto y deja a la comunidad, que pretende ser ciudad, sin servicios.

El mismo día que, Marucco, —el presidente comunal electo en junio— asumió como interventor comenzó una medida de fuerza por parte de los empleados nucleados en la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la Provincia de Santa Fe (Festram). El primer reclamo estaba direccionado a un pago mal realizado, pero a la espera del anuncio del cese de contratos por una aguda crisis económica.

La postal dejaba en evidencia que el camino no sería fácil, en un Maciel maltratado por la crisis institucional y un contexto macroeconómico endeble. Marucco ya había mostrado en la campaña su intención de "volver para enderezar el barco" haciendo hincapié en su primera gestión luego de la intervención sucedida en 2004.

Ahora, la capital provincial de tango también movilizó a la gestión de Lifschitz que intentó numerosas opciones para acercar las partes entre los cinco miembros electos en 2017 y desencadenó la asunción como interventor de Mario Drovetta en marzo de este año.

Pero, la historia siempre tiene un capítulo más y hubo un nuevo cambio de mando a finales de octubre. El detalle adicional es que la "Comuna está en rojo" por lo que había que tomar "medidas drásticas".

El paso de mando se demoró unos días por una complicación en la salud del caudillo regional del Partido Demócrata Progresista que asumió finalmente el 22 de octubre.

Mientras el paro ya era el protagonista, por la tarde llegaron quince desvinculaciones de personas contratadas o que prestaban servicios en programas específicos. Entonces, la medida gremial recrudeció.

El conflicto quedó en manos de Jesún Monzón, la comisión directiva de Festram y el secretario general de la CGT San Lorenzo quien plantó una postura clara: "No hay negociación más que con todos los trabajadores adentro". La esquina de Mendoza y Salta, donde está la sede institucional, tiene desde finales de la semana pasada hileras de cubiertas y una casilla rodante donde los obreros hacen turnos rotativos para que siempre quede a la vista la postal de la protesta.

"No hay plata"

Hace una semana ambos sectores llegaron a la Casa Gris donde intentaron una mesa de diálogo. La intervención se mostró dispuesta a incorporar a algunos trabajadores y el gremio se plantó: todos o nada. Fueron tres horas de ardua conversación, donde según algunos protagonistas "se cantaron la justa". El acuerdo no llegó, la medida se endureció y la administración comunal llamó a la consideración del pueblo.

En diálogo con LaCapital, Marucco enfatizó que "hay una cosa que tiene que quedar muy clara. No echamos a nadie, rescindimos contratos porque no podemos pagar. Es lo que quiero que entienda toda la gente de Maciel. La provincia me dijo que no hay plata y que nos tenemos que arreglar con recursos propios".

"Ellos empezaron un paro no por nuestra actitud sino por otro reclamo. Analizamos el caso de cada empleado puesto a dedo por el jefe comunal de turno sin pasar por las distintas comisiones comunales, cosa que en una Comuna no se puede hacer, entonces corregimos eso". Además, describió que cuando dejó el mando de la administración en 2015 había alrededor de 40 obreros en la planta y actualmente rondan los 70, y disparó: "No renovamos lo que no podemos renovar".

En paralelo, llamó a los vecinos y les dijo que "el paro no se lo hacen a Marucco, sino al pueblo, no estamos en condiciones de aguantar la masa salarial que tiene Maciel. Lo que le digo al pueblo es que si no colaboran todos no salimos. En este momento somos rehenes de uno de los sindicatos que nos genera los problemas, porque el otro gremio quiere salir a trabajar y no lo dejan. Hay denuncias y constancias de eso".

Al gobernador

En contraposición, el dirigente provincial de Festram, Jesús Monzón, no bajó la guardia y definió que "hacemos responsable al gobernador de la provincia por los despidos, porque según Marucco lo respalda en sus decisiones y se tendrá que hacer cargo del dinero que falta hasta el 10 de diciembre". Y enfatizó que "jamás, en ningún conflicto la variable de ajuste pueden ser los trabajadores".

En relación a lo que sucederá esta mañana, el dirigente histórico del cordón industrial desmenuzó: "Decidimos en un plenario de secretarios generales primero el corte de autopista en Maciel, en principio tiene que ver con la situación que atraviesa el pueblo, pero también por la cláusula gatillo y las paritarias que se vienen respetando. Pero también le queremos dar un mensaje al nuevo gobernador, Omar Perotti, para que las continúe de acuerdo a lo que estipula la ley".

Luego, describió que "será un corte de dos horas, desde las 10 hasta las 12, al que concurrirán dirigentes regionales, provinciales, gremios municipales, y por supuesto, contará con el apoyo total de la delegación de la CGT San Lorenzo. Si no encontramos una solución, que para nosotros es una mesa en el Ministerio de Trabajo, porque también su titular, Julio Genesini, viene balconeando la situación. En ese caso, el próximo jueves 14 tenemos programado un paro provincial en apoyo a que se terminen con los despidos y se reintegren los trabajadores de Maciel".

Luego remarcó que "la conciliación es la mejor salida para que no haya vencedores ni vencidos. Queremos que ningún trabajador se quede afuera de sus funciones. Si la economía está mal lo primero sería empezar por casa, entonces habría que resolver mirando el personal político y no con los trabajadores que cumplen con los servicios para darle de comer a sus hijos".

El último eje de discordia fue el pago de los haberes, mientras parecía potenciarse como un acercamiento de posturas, el viernes una administrativa dejó la medida de fuerza para liquidar sueldos junto al grupo político. El inconveniente se dio al final del día porque abonaron el 80 por ciento y descontaron los días de la medida de fuerza. Monzón afirmó que "Marucco llama a agitar al pueblo para que se pongan enfrente de los trabajadores. No está en sus cabales, está grande y no entiende lo que puede pasar. Enfrentar a los trabajadores con el pueblo es lo que no tendría que pasar nunca".

Mientras tanto, cuando las partes plantan su bandera y los argumentos invaden los rincones, los vecinos se encuentran una vez más sin servicios, angustiados y hasta con cierta vergüenza de encontrarse otra vez en el laberinto sin salida de ser representados por los desacuerdos. En paralelo, dos proyectos en la Legislatura, uno en cada Cámara, se gestionan para convertir a la localidad en ciudad en 2021. Está a la vista, en Maciel todo puede pasar.

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