"Volví a nacer". El hombre de 63 años que este martes sufrió el ataque con un hacha por parte de un sujeto de 26 años en barrio Echesortu aseguró que se defendió como pudo porque pensaba en sus seres queridos, y aseveró: "Si me daba otro hachazo ya estaba en la morgue".
Si bien aseguró que nunca antes había hablado con su agresor, finalmente reconoció que hubo "un problema de polleras" con uno de sus hijos y también admitió que tuvieron una discusión cuando esta misma persona le pegó una trompada a su hijo.
"Estoy bien, me duele por momentos. Pero la verdad es que volví a nacer", remarcó Juan José, quien este martes caminaba por Marcos Paz y San Nicolás cuando recibió desde atrás un golpe en la frente. No tardó en descubrir que había sido un hachazo, que le provocó una importante herida sangrante, mientras su atacante prolongaba la agresión y él se defendía desde el piso, con las piernas.
"Recuerdo que estaba cruzando la calle y recibí un golpe en la cabeza y me caí al piso. Y después vi una persona con un hacha que me seguía agrediendo y me empecé a defender", sostuvo, para añadir: "Me vinieron imágenes de mis seres queridos a la mente y yo pensé que tenía que defenderme para seguir con ellos, con mis dos nietos y mis hijos".
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Y sostuvo: "Era yo y yo nada más, me estaba defendiendo con las piernas como podía, y parece que me dejó de tirar hachazos porque empezó a arrimarse la gente".
Juan José conoce al agresor de cuando trabajaban en el mismo supermercado, la víctima como verdulero y el victimario como repositor. Si bien insistió en que nunca habían hablado más allá del saludo, finalmente admitió que su hijo y el atacante tuvieron "un problema de polleras".
"Me pegó de atrás, no lo reconocí. Después me dijo: ¿te acordás de mí? Y ahí le conocí la voz", sostuvo en diálogo con El Tres Tv y Telefe Rosario, y deslizó: "Con esta persona nunca tuve intercambio de nada, solamente de vista y de saludarlo, «buen día, buenas tardes», en el lugar donde trabajábamos. Nunca tuvimos un intercambio de palabras o una discusión o una pelea".
Pero también reconoció: "Él tuvo problemas una vez con uno de mis hijos, un problema de polleras, pero yo nunca tuve problemas con esa persona, el único intercambio que tuvimos fue cuando le pegó de atrás a mi hijo".
También agradeció "a la Policía que llegaron enseguida, se movilizaron y los pudieron detener; al personal del Heca, y a toda la gente que conozco y a los que no conozco que se preocuparon por mí".
Y concluyó: "Si me daba otro hachazo me partía la frente y la cara y ya estaba en la morgue, y mi familia sufriendo".