La ciudad

Vecinos de la Zona Cero,indignados porque de las rejillas salen aguas servidas

Dicen que llevan meses haciendo reclamos, pero desde Assa no les dan respuesta. Ayer la firma prometió una rápida solución

Martes 16 de Enero de 2018

Los vecinos de Paunero al 4100, Zona Cero, ya no saben a quién pedir que les resuelva un problema con las cloacas: desde hace unos cinco meses, de las tapas de sus veredas salen aguas servidas y en algunos casos aún más dramáticos las rejillas se les rebalsan dentro de las casas. "Tengo una nena de 12 años con una atrofia medular espinal que lógicamente pide salir a la calle, pero cuando la saco en la silla de ruedas tiene que pasar por encima de toda esa inmundicia", cuenta indignada Sandra, de Paunero 4173. A metros de su vivienda hay otra mujer de edad, también discapacitada, que enfrenta el mismo problema. Olores nauseabundos, vertidos cloacales, inodoros que desbordan, piletas de la cocina de las que brota agua sucia, son efectos de un inconveniente cuya resolución les escapa y que, según cuentan, empleados de Aguas Santafesinas SA (Assa) les dijeron que "a ellos también". La culpa es del gran bonete, "pero los vecinos estamos cansados de vivir tapados de m...", se sinceró Verónica. Desde la firma ayer prometieron una solución esta misma semana.

El problema llegó hasta LaCapital porque los propios vecinos llamaron para denunciar la situación después de "innumerables reclamos" que fueron haciendo ante Aguas Santafesinas, familia por familia y, según sus testimonios, durante meses.

"Tuve que hacer un reclamo porque tirás la cadena del baño de arriba y gorgotea la pileta de la cocina con un olor inmundo", grafica Andrea, a quien además le brotaron aguas servidas desde una rejilla del garaje. La vecina cuenta que ya hizo "cuatro reclamos a Aguas", quejas que le "tomaron", pero que "nadie resolvió".

"Dicen que están trabajando, pero acá no vemos a nadie, esa es la verdad", agrega, para detallar que nada mejora pese al pago puntual de una factura que ronda los 500 pesos mensuales.

Sobre la vereda impar todo pinta aún peor. La familia de Verónica y Sebastián muestra que la tapa de Assa en la vereda rezuma líquido cloacal. Cuando la gente de la cuadra regresa de trabajar y usa los baños, la acera se moja porque rebalsan las cloacas y el aire se vuelve irrespirable.

Para Sebastián, es probable que un pozo que se produjo en la esquina haya causado un derrumbe y obstruido el desagüe cloacal. "Llevamos cinco meses con esto, pero viene (la gente de) Aguas, mira, dicen que no tienen los planos y se van".

Vinieron y se fueron

Al lado de su casa, en Paunero 4157, Mabel cuenta algo parecido. "Vinieron de Assa y nos dijeron que no encontraban la boca, pero se fueron sin hacer nada y lo cierto es que a nosotros se nos siguen rebalsando los baños, tiramos la cadena y nos sube todo hasta el borde, y lavamos los platos de a poquito en medio de un olor espantoso".

Los vecinos van saliendo a mostrar lo que ocurre al interior de cada casa. Algunos se reconectaron a los viejos pozos ciegos, como la familia de Elizabeth; al 4123 se le "inundó el baño con aguas servidas" y hubo que trabajar para que "al menos saliera todo al patio", cubierto ahora por una chapa para evitar que los tres nenes o los perros "chapoteen" en el líquido cloacal.

Las conjeturas de algunos propietarios sobre qué pudo originar la obstrucción parecen tener asidero.

Según el responsable de Relaciones Institucionales de Assa, Guillermo Lanfranco, el arreglo no se concretó hasta ahora por la falta de la boca de registro en la calzada. La hipótesis más firme apunta a que alguien "pavimentó o repavimentó por encima" de ese punto de inspección por donde debe ingresar el "equipo de desobstrucción" para dar una solución "rápida".

Al problema también pueden haber coadyuvado otros factores, como la presencia de muchos desagües domiciliarios en un solo conducto (algo habitual en los barrios sociales); la ocurrencia de lluvias intensas, que empeoran la situación porque elevan las napas, y la existencia de conexiones irregulares entre la red pluvial y la cloacal.

Lanfranco prometió que el arreglo —según los registros de Assa, reclamado recién a principios de noviembre— se emprenderá en lo posible esta misma semana.

Y por las dudas también recordó algunas medidas para evitar taponamientos. Por ejemplo, no tirar residuos sólidos, ni líquidos tóxicos, ni grasas o aceite por las cañerías; ni arrojar pañales, algodón o toallas higiénicas al inodoro. Y separar los desagües cloacales de la red pluvial.

Señalética cero

"Ya que el diario La Capital va a sacar una nota sobre el barrio, ¿será mucho pedir que cuenten que no hay modo de que nos pongan los nombres de las calles en las esquinas?", pregunta uno de los vecinos de esa cuadra en Zona Cero. Ni falta hace que lo diga: para llegar, este medio debió preguntar varias veces dónde quedaba la calle Paunero. También, señalética cero.

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