La Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo reconoció ayer la existencia de
una "demora técnico-administrativa" por parte de la Casa Rosada, luego de que la delegación Rosario
de la Cámara Argentina de la Construcción denunciara públicamente el no levantamiento en la ciudad
de ninguna de las 4.000 viviendas sociales que el gobierno nacional había anunciado en 2007.
Desde la cámara, Federico Luftt se quejó de la ausencia de "una respuesta clara
de la Nación acerca de las razones del retraso de más de un año en el inicio de la construcción, ya
que lo único que hay es una promesa, sin demasiadas precisiones, de que en el último semestre de
2008 comenzará gradualmente la edificación de las viviendas" en la zona norte.
Durante el último tramo del gobierno de Néstor Kirchner se había anunciado un
primer plan que contemplaba la construcción de 4.000 viviendas en Rosario (de un total de 20.000 en
la provincia, por 450 millones de pesos), de las cuales se aprobó la factibilidad de 1.400.
"No existen trabas sino una demora técnico-administrativa por las
superposiciones de los planes federales I y II. No hay ningún motivo en especial", aseguró a La
Capital la directora provincial de Vivienda y Urbanismo, Alicia Pino.
Alarmados. Al respecto, la funcionaria reconoció que el malestar empresarial
viene creciendo frente a "un contexto económico y social muy particular, que hace temer que el
tiempo pase y las ofertas no sean las suficientes".
En esa línea de razonamiento, Pino hizo hincapié en que "no existe un hecho
administrativo ni legal que indique lo contrario".
Previamente, Luftt había explicado: "En principio la Nación estaría poniéndose
al día con pagos del plan anterior. Esperamos que para el segundo semestre de 2008 se retome el
monto de los contratos y poder seguir de un modo adecuado".
No obstante, alertó sobre el peligro de la adecuación de los costos, ya que el
importante aumento de los insumos y la mano de obra desactualizó los presupuestos acordados a
mediados de 2007 para las 1.400 viviendas que tienen aprobada la factibilidad.
Pino y su equipo ya mantuvieron contactos con funcionarios nacionales. Y en los
próximos días encararán un nuevo viaje a la Capital Federal para apurar el desembarco de los fondos
tan ansiados.
"El desembolso viene con una demora de meses y las empresas aseguran que, de
continuar el retraso, no podrán sostener las ofertas", concluyó la funcionaria.