En el Día Nacional del Donante Voluntario de Sangre que se conmemora este miércoles se conoció la historia de Bruno Barberi, un rosarino de 29 años que fue citado por el Incucai para avanzar con los estudios correspondientes ya que se detectó que es compatible con un paciente italiano. A fines de este mes, el receptor podrá ser trasfundido con las células progenitoras hempatopoyéticas de Bruno. Así se abre la esperanza de que el trasplante resulte exitoso y el paciente extranjero pueda mejorar e incluso revertir su delicada situación de salud.
Bruno es un joven que participa en forma activa de la organización Rosario Solidaria, donde se desempeña como coordinador. Es un donante voluntario y habitual de sangre y estaba inscripto como potencial donante de médula ósea, algo que cada persona puede hacer cuando dona en una colecta puntual o en un hospital o sanatorio.
La información genética de la sangre del rosarino estaba en el banco mundial (registro internacional de donantes). A ese banco deben recurrir las personas que necesitan un trasplante, generalmente a causa de algún tipo de leucemia u otro problema severo hematológico, y no tienen compatibilidad entre sus familiares.
De hecho, solo el 25% de quienes tienen indicación de trasplante de médula ósea puede encontrar una persona compatible entre los suyos. Todos los demás deben recurrir al banco mundial.
En Rosario Solidaria todo era alegría ya que, justamente, el caso de Bruno demuestra la importancia de donar sangre e inscribirse como donante de médula ósea.
Dar vida en vida
"Tengo una mezcla de sensaciones pero puedo resumirlo en que estoy feliz. Lo tomo como un reconocimiento a lo que venimos haciendo desde hace tanto tiempo con Rosario Solidario y Rosario Colecta: impulsar a la gente a donar sangre e inscribirse como potencial donante de médula, entendiendo que donar médula es dar vida en vida", dijo Bruno a este diario.
"Más allá de lo personal lo siento realmente como un logro del equipo. Que me haya tocado a mí, que tal como me dijeron en el Incucai haya sido el donante elegido, lo vivo como algo grupal y que puede ayudar a entender el gran valor de la donación", puntualizó el joven.
Bruno se había registrado el 10 de noviembre de 2013 durante una colecta en la que participó con sus amigos.
En julio de 2021 lo contactaron del Incucai. “En ese momento me avisaron que podía llegar a ser donante de un paciente italiano", contó.
El 16 de julio de este año “me extrajeron las primeras muestras, para un primer análisis, y el mes pasado finalmente me confirmaron que soy el donante seleccionado para donarle médula”, relató Bruno con emoción.
En menos de 10 días volverán a hacerle estudios (que son los que corresponden por protocolo). La extracción de las células hematopoyéticas (que se sacan de la sangre) se realizará en Buenos Aires, en el Hospital Alemán. Desde ese centro médico enviarán el material a Italia donde la historia puede tener un final feliz.