El robo al cementerio La Piedad, del que se llevaron dos toneladas de bronce, no paso inadvertido para las autoridades de la ciudad. Los actos vandálicos en la zona se repiten desde hace años, pero en los últimos años se intensificaron. Los destrozos y hurtos son moneda corriente y quienes trabajan en el lugar exigen respuestas. El Concejo Municipal de la ciudad aprobó en octubre del año pasado un proyecto que contemplaba la reparación y el refuerzo del cerco que rodea a la necrópolis. Sin embargo, aún no se realizaron las tareas.
El edil Lisandro Cavatorta, autor de la iniciativa, aseguró en diálogo con La Capital que "el cementerio está abandonado" y pidió que la Municipalidad tome cartas en el asunto. Le insistió al intendente Pablo Javkin para que "invierta" en el lugar. "Tienen que decidir qué quieren hacer con el cementerio de los humildes. No hay inversión municipal", sentenció.
En ese sentido, coincidió con que hay que reforzar la presencia policial tanto de día como de noche, pero consideró que no serían suficientes los efectivos designados para cubrir las 24 hectáreas de La Piedad. Como alternativa, propone cercar el lugar. "Les pedimos que cumplan con nuestra propuesta para reforzar y elevar el paredón del cerco perimetral", aseguró el concejal.
Para quienes cuestionan que no se puede gastar tanto presupuesto en "cuidar a los muertos", Cavatorta sostuvo que "el trato que se les da a los seres queridos que ya no están habla también de la sociedad que queremos construir". Según precisó, los vecinos de la zona le volvieron a manifestar que "el alambrado del fondo del cementerio, sobre calle Brasil, está en muy malas condiciones, con muchas partes rotas, siendo el principal lugar por donde se meten constantemente los delincuentes".
Para el edil, el cementerio "está abandonado. Es tierra arrasada desde hace diez, quince años, pero hoy está peor que nunca. Comenzó con el robo de ornamentas y placas, luego con las cruces y cristos y en los últimos cinco años empezó a haber profanación de tumbas", enumeró.
Por último, destacó que "las placas que se roban se venden muy cerca". "Las placas que se roban se venden muy cerca. Los bolsos son pesados así que hay que hacer la denuncia y acompañar el proceso de allanamientos para dar con el destino de ese material robado. Mientras tanto, el cementerio está abandonado", concluyó.
El de esta semana "es el robo más grande que hemos tenido en 20 años", dijo uno de los sepultureros del cementerio La Piedad. El empleado contó a La Capital que en estos últimos tiempos, los destrozos y hurtos de diferentes elementos son "cosa de todos los días". De acuerdo a un inventario realizado por los propios trabajadores, se llevaron alrededor de dos toneladas de bronce que estaban guardadas en bolsas dentro de un cuarto ante eventuales reclamos de quienes visitan los restos de sus familiares.
Pablo Montagna, delegado del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario y empleado del camposanto ubicado en 27 de Febrero y Provincias Unidas, afirmó que el panorama es "desolador" con respecto a la libertad con la que deambulan los delincuentes durante la noche para delinquir y destrozar a su antojo lo que encuentran en el camino.
El pedido de Jakvin
El intendente Pablo Javkin también se refirió al hecho. Aseguró que este viernes se produjo la detención de un hombre portando varios elementos de bronce sustraídos en el cementerio La Piedad y denunció que el aumento de robos de bajadas de luz en espacios públicos y de material de bronce es "intensísimo". Al mismo tiempo destacó que el problema mayor "es quién compra lo robado, que es quien incentiva a que esto suceda".
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"Sabemos que hay un detenido, incluso portando algunas piezas. Claramente la problemática es mayor. El nivel de robo de cables en espacios públicos, de bajadas de luz, es intensísimo y esto se arregla por arriba, no por abajo", indicó.
El intendente resaltó entonces que hay que apuntar hacia otros responsable: "Acá hay alguien que compra ese material. El detenido de hoy forma parte del robo en el cementerio. El problema es quién lo compra. Cuando se dan estos robos a esta escala es porque alguien incentiva a que se den (los robos). Es por eso el objetivo son las chatarrerías, que haya allanamientos, tanto por lo que son los robos de cables como los de placas u objetos de bronce".
"Esto coincidió con una ausencia de policías adicionales contratados. Eso también es materia de investigación", redondeó el intendente.