Hace tres años el por entonces concejal progresista Pablo Javkin planteaba una alternativa “superadora” al debate por la incorporación de una ciclovía en el bulevar Oroño que no elimine el estacionamiento sino que transite “por los bordes del cantero central”. La propuesta pedía además una consulta ciudadana. Hoy, al frente del Palacio de los Leones, la red de bicisendas ya llegó a 196 kilómetros de extensión, con avances sobre la ribera norte y otros accesos, pero aún no tomó una definición de cómo será el tránsito con bicicletas por el paseo histórico de Oroño entre Pellegrini y el río.
Con el aumento del tránsito a consecuencia de la flexibilización de actividades, el flujo vehicular vuelve a poner en jaque a los ciclistas. No sólo ellos, sino que los peatones también deben estar atentos porque muchos pedalean en bicicleta arriba del bulevar por temor a no quedar entre vehículos en ambas manos.
Rosario cuenta con 196 kilómetros de senderos exclusivos para bicicletas, con las ciclovías temporarias que se incorporan en el marco de las medidas de distanciamiento social. Las hay de dos formas: las ciclovías que son carriles exclusivos para bicicletas, señalizados y delimitados en una franja de la calzada, y que pueden tener uno o ambos sentidos circulatorios; y las que están por fuera de la calzada, en veredas o canteros, donde se puede compartir el espacio con peatones.
La gestión Javkin amplió la red existente con senderos temporarios para bicis y colocó más bicicleteros. En los primeros meses de la pandemia, Rosario sumó 34 kilómetros de carriles para ciclistas en momentos donde el flujo de bicicletas se incrementó un 360 por ciento. En total fueron 57 kilómetros nuevos sumando ambas manos de la avenida sobre la costanera norte.
En el debe
Sin embargo, la resolución del tramo estratégico entre Pellegrini y el río por bulevar Oroño sigue inconcluso. Ya en 2018 el Concejo debatía diversas alternativas. Una era la propuesta del ex concejal y actual secretario de Transporte provincial, Osvaldo Miatello, de eliminar los boxes de estacionamiento medido situados entre la zona de Tribunales y el río,.
Esa propuesta desató la crítica de los automovilistas, que veían la prohibición como un impedimento más para llegar al centro en auto, en particular a las cuadras donde existen clínicas, sanatorios y colegios; pero para muchos ciclistas y peatones la medida implicaba un alivio para circular más seguros.
Javkin apuró los tiempos de su iniciativa en abril de 2018 y cuando la hizo pública aclaró que “no” se trataba de la “posición oficial” del municipio.
“Es una alternativa en relación al cantero central que no plantea la eliminación del estacionamiento, sino que especifica un tema tanto o más importante que las bicicletas: la protección del peatón”, había señalado por esos días.
En su momento, el actual intendente había considerado que la idea de prohibir los autos atentaba contra “cuestiones muy instaladas en la vida de los rosarinos, que merecen la consulta a quienes son usuarios habituales del bulevar, donde muchas de las casonas de alto valor patrimonial siguen en pie y se conservan porque pertenecen a instituciones educativas, culturales o sanitarias”.
“Resulta vital la consulta ciudadana. Eso no significa que haya que dilatar las soluciones, sino consensuarlas. Los cambios no deben ser violentos, ni imponerse a la opinión pública”, había afirmado Javkin.
Sobre la idea de eliminar estacionamiento medido sobre le bulevar también se había pronunciado: “No sé si es muy necesario prohibirlo, la cosa no pasa exclusivamente por acá, sino por analizar si se pueden compatibilizar los usos de cada espacio público”.
Puntualmente, había considerado que las ciclovías “deben armonizarse con el cantero central, sobre sus bordes, con una protección, pero también protegiendo al peatón, que es el que más está desguarnecido”.
Más allá de la indefinición con un sendero demarcado para ciclistas sobre bulevar Oroño también se avanzó con el sistema de alquiler de bicicletas públicas. El sistema Con Mi Bici Tu Bici, creció exponencialmente.
El sistema cuenta con 63 estaciones que se encuentran distribuidas en el área central, en lugares de intenso uso público, en sedes universitarias cercanas y en diferentes barrios de la ciudad. Y está prevista la incorporación gradual de 20 nuevas estaciones hacia la zona oeste, noroeste y norte con cuatro nuevas estaciones, para alcanzar las 72.