La crisis de seguridad que atraviesa la ciudad atraviesa la vida de quienes la habitan. Desde los paros de colectivos y taxis intempestivos por crímenes o amenazas, hasta bajarar la posibilidad de mudarse en busca de mayor tranquilidad. En este marco, cada vez son más los rosarinos que dejan sus casas y optan por departamentos.
Alejandro Bassini, representante del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir), explicó que este es un fenómeno que se venía vislumbrando y se aceleró debido a la ola de violencia que atravesó la ciudad en las últimas semanas. Sin embargo, destacó que no se trata de "una cuestión masiva" sino que queda reducida a "quienes pueden económicamente llevarlo a la práctica".
Aún así, tanto para los alquileres como los ventas, privilegian la seguridad a la hora de elegir no sólo un barrio sino también una prioridad en particular. "Los edificios que convergen en el área central de la ciudad empezaron hace rato a tomar políticas de seguridad, como pasar de la llave tradicional a la electrónica o sumar cámaras de videovigilancia", ejemplificó el coordinador del departamento de estadísticas de Cocir en diálogo con LT8.
Hace un tiempo la tendencia era apostar por espacios verdes y privilegiar los metros cuadros de las propiedades por sobre ubicación. Ahora, la ecuación es exactamente al revés. Muchos eligen prescindir de estas comodidades empujados por los hechos de inseguridad, que van desde robos y arrebatos hasta crímenes violentos vinculados al narcotráfico.
"El resguardo de la seguridad es una tendencia que no pasa desapercibido a la hora de tomar una decisión. Ya sea vendiendo o comprando un inmueble. Se toman en cuenta todas estas variables", preció Bassini.
Mudanzas al centro, una opción que no es para todos
Sin embargo, aclaró que no todos pueden darse el lujo de hacer este tipo de movimientos. Son variables que se tienen en cuenta, pero finalmente los compradores o inquilinos terminan tomando la decisión empujados más por la billetera que por las condiciones ideales.
El referente de Cocir ejemplificó: "Un cliente que reside en un barrio históricamente atractivo como Parquefield quiere irse al área central de la ciudad. Más allá de sus intenciones, todo depende de la posibilidad de la venta y que esto se pueda llevar a la práctica".
"No es una cuestión masiva, sino que queda reducida a quienes realmente pueden hacerlo", concluyó.