Un centenar de vecinos de los barrios Empalme Graneros, Arroyito Oeste e
Industrial se reunió anoche en el templo de José Ingenieros al 1600 para conocer una propuesta
(elaborada por sus pares) de reurbanización del tradicional asentamiento toba de Travesía y Juan
José Paso. El plan no es sólo habitacional, sino que persigue un interés más acuciante: ofrecerle a
la Municipalidad una solución para frenar la inseguridad con la apertura de calles, la iluminación
y el traslado de la subcomisaría 24ª a un sector donde aumentó la población de la mano de la
pobreza.
La propuesta urbanística de integración barrial apunta a frenar el crecimiento
del histórico sitio toba. Sus 46 hectáreas han recibido un marcado aumento de las migraciones
internas y el traslado de otras villas de emergencia que "modificó el entorno y la vida de los
otros barrios que están alrededor", apuntó Federico Wacker.
"Se está mandando gente de todos lados y el terreno se usurpó. A partir de allí
aumentaron los robos. Si antes teníamos un delito en la zona, ahora tenemos diez. No porque todos
sean ladrones, pero los que roban van para allá", dijo este referente de Arroyito.
A su lado, un anciano contó cómo a su esposa le sustrajeron la bicicleta del
nieto y dio detalles de otro asalto a una mujer a la que le quebraron el brazo. Los comerciantes de
la zona han participado de marchas y cortes de calle a través de los que exigieron seguridad.
Lo que anoche consensuaron los vecinos fue motorizar este plan urbanístico, de
cara a una reunión prevista con el intendente Miguel Lifschitz el jueves próximo. Sobre el terreno
delimitado por Travesía, Juan José Paso, Génova y Chaco, los vecinos pretenden que el Ejecutivo
lleve adelante la apertura de la calle Almafuerte, el ensanche de Juan José Paso, el traslado de la
subcomisaría 24ª a Paso y Travesía, la construcción de un polideportivo y también de 156 viviendas
"para los tobas originarios y no para los vecinos nuevos", destacó Wacker.
Esta idea se contrapone con otro proyecto que busca edificar 500 unidades
habitacionales. "Sería transformar el lugar en Fuerte Apache", prosiguió el dirigente vecinal. En
el programa de los tres barrios se busca reubicar a los "nuevos" vecinos del asentamiento en
futuros complejos habitacionales en Baigorria y Circunvalación y en la llamada Zona Cero (acceso a
la autopista a Santa Fe). La idea, diagramada por un urbanista, no traerá una reducción inmediata
del delito, pero ayudará a mejorar las condiciones, con talleres de capacitación y puestos de
artesanía ubicados por Paso.
Rosario de quejas. Pasadas las 20.30, comerciantes y en su mayoría vecinas
llegaron a los fondos del templo ubicado en José Ingenieros 1666 para escuchar la propuesta. "Ya me
robaron tres veces, ojalá sirva", comentó Mirta. "Esto es en pro del barrio Toba y en contra de
discriminar a nadie", destacó Luis Lescano. "No nos gusta ver a la gente cartoneando, queremos
aportar ideas para generar trabajo", dijo un joven.