La ciudad

Polémica en un club de fútbol infantil

Un grupo de padres denunció serias irregularidades en la cancha de baby de Juan XXIII.

Martes 15 de Febrero de 2011

Un grupo de padres que colabora con el baby fútbol del club Juan XXIII denunció que la actual comisión directiva de la institución tiene abandonado y cerrado el predio de Pellegrini al 4300, donde solían entrenar más de 400 niños del barrio. Vestuarios y sanitarios en malas condiciones, malezas crecidas y falta de iluminación son algunos de los reclamos. Además, se presentó un escrito ante la Fiscalía de Estado por la ausencia de balances y libros de actas. El presidente del club rechazó las acusaciones y dijo que hoy se reinicia la actividad.

Según Néstor Marchessi, prosecretario y coordinador del baby de Juan XXIII, "todo comenzó el año pasado cuando un grupo de padres solicitó a los directivos una rendición de cuentas por el dinero aportado a distintas actividades y exigieron realizar reuniones para debatir proyectos para la institución".

Ese habría sido el detonante de una situación que ahora perjudica al semillero de la zona oeste. "Le enviamos una nota por escrito al presidente (Adolfo Rinaldi), pero nunca la contestó. La gente quería saber a dónde fueron destinados los recursos. Es más, en el receso ingresaron al predio, rompieron los candados y organizaron torneos para veteranos en instalaciones que son para niños. Ahora no cortan el pasto, los vestuarios están deterioradas, violentaron cajones y sacaron carnés, no hay luz y obligan a los chicos a ir a entrenar a la cancha de once (27 de Febrero y Valparaíso). El club es de los pibes, no de una persona", se quejó el coordinador del baby.

Frente a esas irregularidades, Marchessi ingresó el 2 de febrero último una denuncia en la Inspección General de Personerías Jurídicas de la Fiscalía de Estado provincial donde se deja constancia de la ausencia de balances contables y libros de actas de asambleas.

Sin embargo, el presidente del club le rechazó las acusaciones. Dijo que Marchessi fue relevado de su cargo "por negarse a entregar las lleves del predio", y que fue "denunciado por usurpación". Y confirmó que "el baby retoma las actividades mañana (por hoy)", tal como se comunicó a los padres.

A pesar de que el club Juan XXIII fue trasladado a un predio de 27 de Febrero y Río de Janeiro en 2007 para levantar un plan de viviendas en su sede de Pellegrini y Lima, el baby fútbol sobrevivió a la mudanza, y siguieron funcionando en ese espacio dos canchas que contienen a unos 400 pibes del barrio.

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