Rafael Iglesia fue un arquitecto rosarino reconocido internacionalmente. Sus obras fueron premiadas en las bienales iberoamericanas de arquitectura de Lima (2004), Santiago de Chile (2002), Barcelona (2000); la bienal internacional de Buenos Aires (en 1991 y 1989) y en obtuvo el Excellence Award Designtope Design Competition, en Japón (2006) y el Premio Konex de Platino, en 2002. Con estos antecedentes, el Colegio de Arquitectos volvió a pedir que las dos obras públicas que realizó en la ciudad _en los parques Independencia e Hipólito Irigoyen_ sean declaradas de valor patrimonial y se les otorgue presupuesto para su mantenimiento.
El proyecto para rescatar del olvido a estos edificios se presentó por primera vez en 2017, pero el tema no llegó a tratarse en el Concejo Municipal y la iniciativa fue archivada. Ahora, la concejala Susana Rueda (Frente Progresista) volvió a ingresar la propuesta que solicita incorporar al catalogo de obras de valor arquitectónico a los Pabellones de Eventos y Sanitarios del Parque Independencia, y al Centro de Iniciación Deportiva, del Parque Hipólito Yrigoyen.
Además se reclama que el municipio "preserve y conserve en su estado original" ambos edificios, destinando para esto los recursos del Fondo de Preservación del Patrimonio, que recibe anualmente el 3 por ciento de la recaudación de la Tasa General de Inmuebles (TGI) y aportes las compensaciones económicas de los convenios urbanísticos.
La concejala advirtió que desde que se desmanteló el parque de diversiones Internacional Park, la obra de Iglesia quedó "prácticamente en estado de abandono" y "sin presupuesto adecuado" para su mantenimiento. "Rafael Iglesia tiene una trayectoria importantísima no sólo en el país, sino a nivel internacional y no podemos permitir que las dos obras públicas que construyó en la ciudad no tengan el reconocimiento merecido", señaló.
Rueda recordó que las instalaciones forman parte del proyecto aprobado para construir en Oroño y 27 de Febrero la Plaza de las Ciencias, un espacio para la divulgación de los avances de la ciencia y la tecnología.
Espacios abiertos y democráticos
Iglesia falleció tempranamente, a los 63 años, en septiembre de 2015. Su trabajo ganó reconocimiento internacional por una serie de obras privadas, como la la Casa en la Barranca (construida en Arroyo Seco, en 1999) o el edificio Altamira (levantado a principios del 2000, en San Luis al 400) y otra serie de viviendas particulares.
Los edificios del parque Independencia y del Hipólito Yrigoyen son las dos únicas obras públicas que llevan su firma. Las instalaciones del parque Independencia, de hormigón armado, madera, vidrio y acero inoxidable se construyeron en 2003 y obtuvieron el primer premio en la IV Bienal Iberoamericana de Lima, del año siguiente.
El Centro de Iniciación Deportiva del Parque Hipólito Yrigoyen se inauguró en 2006, como parte de una serie de intervenciones desarrolladas por el municipio para recuperar ese espacio público de 17 hectáreas de la zona sur.
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La semana pasada, las autoridades de los colegios de arquitectos de Rosario y de la provincia presentaron un escrito en el Concejo para insistir con la incorporación de ambos edificios al catálogo de obras protegidas. Según advierten, "tras el paso de los años, ambas obras y por distintos motivos tuvieron deterioros y modificaciones", por eso consideran "de suma importancia que recuperen su fisonomía original".
De esta forma, señalan, ambas construcciones podrán seguir siendo un ejemplo de "innovación en la búsqueda de una manera de concebir los espacios de uso colectivo, que tienen como función esencial, ser los espacios más democráticos e igualadores".
Un pedido con historia
El presidente del Colegio de Arquitectos, Rubén Palumbo, recordó que la propuesta para declarar de interés patrimonial las dos obras públicas proyectadas por Iglesia se presentó por primera vez en el Concejo Municipal hace seis años, acompañada de las firmas de reconocidos arquitectos latinoamericanos, como Solano Benitez (Paraguay) o Angelo Bucci (Brasil) y Alejandro Aravena (Chile), investigadores y profesores de las universidades nacionales de Rosario y Mar del Plata, además de profesionales de toda la provincia.
Pero el proyecto perdió estado parlamentario y quedó archivado. Antes de eso, la iniciativa había llegado al municipio, donde se había propuesto catalogar los trabajos de Iglesia en un ítem especial dentro de un inventario de obras arquitectónicas de valor contemporáneo. Aunque esta propuesta tampoco se concretó.
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Iglesia en la última entrevista con este diario, en octubre de 2014, después de recibir un homenaje en la Bienal de Arquitectura.
Por eso, la propuesta volvió a presentarse este año en el Concejo. Para el presidente del colegio profesional "resulta interesante crear un catálogo de arquitectura contemporánea. No obstante, se pueden declarar estas obras de valor patrimonial e incorporarlas una vez completado el catálogo".
En este sentido Palumbo destacó que los edificios de los parques Independencia y Regional Sur "son obras muy nobles que podrían tener un montón de destinos", sin embargo sobre todo las instalaciones del ex parque de diversiones tuvieron apenas un uso marginal cuando la ciudad albergó los Juegos Suramericanos de la Juventud.
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"Necesitamos que los edificios estén abiertos al público y tengan un presupuesto para mantenimiento para evitar que se degraden", apuntó y destacó que los edificios tuvieron algunas modificaciones que es necesario revertir para mantener los criterios del proyecto original.
Palumbo explicó que "considerar estas obras parte del patrimonio de la ciudad es un paso importante. Tienen un alto valor arquitectónico, son obras valoradas, premiadas y reconocidas en todas partes del mundo por su calidad y, de alguna manera, son también un homenaje a Rafael Iglesia y su trayectoria como arquitecto y representante de esta ciudad".
La iniciativa, destacó, también aporta al debate sobre la necesidad de incorporar obras contemporáneas al catálogo de patrimonio protegido, ya que este inventario no contempla edificios construidos después de 1951.