Los monopatines eléctricos llegaron para quedarse. Al menos esa es la impresión que manifiestan los usuarios rosarinos que ya cuentan con este vehículo sustentable para desplazarse por la ciudad. Dentro de los cinco vehículos eléctricos que están regulados bajo la ordenanza, sobresale el monopatín y la bicicleta eléctricos, aunque el primero suele ser el más accesible por su costo (oscila entre los 17 y los 45 mil pesos en la gama económica). A eso se debe sumarle el casco, que ronda los 3 mil pesos.
Pese a que hay grupos de seguridad vial que se oponen a su utilización por considerarlo un medio inseguro, el Concejo Municipal aprobó la ordenanza que permite la libre circulación de este transporte ecológico. Los usuarios deberán ser mayores de 18 años, usar casco y circular por bicisendas o por la derecha, en caso de que no hubiera carriles exclusivos. La velocidad máxima no podrá superar los 25 kilómetros por hora.
Ventajas y desventajas
Los usuarios consultados por La Capital señalan como ventajas que no contamina, puesto que no utiliza ningún tipo de combustible y tampoco hace ruido. Es fácil de usar, cuenta con una autonomía de 25 kilómetros y se puede recargar en 4 horas.
Entre las desventajas, que son exiguas, coinciden en que las ruedas son pequeñas y las calles de Rosario no están adaptadas a este tipo de vehículos, más allá de que requiere del equilibrio del conductor, tal cual ocurre con la bicicleta o la moto. Otro de los factores es que la batería tiene una vida útil que varía entre las 500 y 1.000 recargas y su reemplazo es costoso.
Martín tiene 31 años, es comerciante en la calle San Luis y hace dos años que incursionó en este tipo de vehículos libres de humo y ruido. Es por eso que destaca como ventaja que “no contamina, no hace ningún tipo de ruido y la batería es como en el caso de un celular o una notebook, la cargás en un enchufe de pared en 3 o 4 horas”.
A su vez, asegura que “es fácil de usar y al igual que la bicicleta ayuda a que no haya mucho tránsito”. Otro detalle es la obligatoriedad del uso del casco, “lo cual me parece correcto”, y que cuentan con luz trasera y delantera.
También apunta que la velocidad máxima establecida en la ordenanza aprobada el jueves pasado, de 25 kilómetros por hora, "es más que suficiente”, aunque apunta que hay otras marcas de monopatines eléctricos que alcanzan velocidades de hasta 60 kilómetros por hora.
Santiago tiene 30 años y es administrador en finanzas. Entre las ventajas, encuentra que, a diferencia de la bici, puede ir a cualquier parte. “Es súper práctico: no tenés gastos de seguro ni patente (está la opción de asegurarlos y por ahora sólo existe un registro de usuarios) y el mantenimiento consiste en inflar las ruedas".
Además, destaca que el consumo eléctrico es “mínimo” por las pocas horas de carga que insume el dispositivo y eso, asegura, lo coloca frente a una posición ecológica espectacular. “No emite contaminantes y no hace ruido. Te vas a una sesión de kinesiología, al psicólogo, a la verdulería o a un bar... lo podés llevar donde sea”, apunta.
No obstante, indica como desventajas que la ciudad no está preparada para monopatines. “Tiene ruedas chicas. Hay que prestar atención y si te caés y te podés hacer mal, las bicisendas están rotas y cualquier imperfección lo torna inestable”, señala.
“Voy a todos lados”, acota.
En el caso de Cristian, sostiene que adquirió uno “hace tres meses”. El suyo cuenta con freno a disco, bocina, luces eléctricas y contador digital donde marca la velocidad. Tiene un contador de batería y también se puede programar la velocidad crucero.
“Es el futuro, es tremendo, estoy muy conforme con el monopatín”, resalta. Y agrega: “Tengo una moto y no la saco hace 15 días”.
Sostiene que al ser plegable da mucha facilidad y se puede guardar en un auto, no ocupa espacio, no necesitás tanto equilibrio, es cómodo y las maniobras son fáciles como ocurre con la bicicleta”.
Sin embargo, coincide en que las ruedas “son chicas y los días de lluvia no se pueden usar, de acuerdo a las recomendaciones dispuestas en el manual de instrucciones”.
Cuánto cuesta y qué tipos hay en el mercado
Diego Solans, de EcoRiders, asegura que fue uno de los pioneros en comercializar el producto cuando todavía su uso no estaba regulado por ordenanza municipal. Entre la amplia gama de modelos y calidad, sobresalen los pequeños, de baja autonomía y calidad, que con el correr del tiempo fueron mejorando en todos los aspectos.
“Hay monopatines de gama baja, muy buenos, y de gama media y alta. Los precios van desde los 45 mil a los 500 mil pesos, aunque se pueden conseguir vehículos que van desde los 1.000 a los 6.000 dólares, pero no se comercializan en Rosario”.
Otras de las ventajas a tener en cuenta es el peso, puesto que oscilan entre los 12 y los 40 kilos (el más solicitado en el mercado pesa 15).
El otro segmento corresponde a las bicicletas eléctricas, cuyo valor ronda los 100 mil pesos aproximadamente, aunque la mayor demanda está centrada en los monopatines, puesto que los hoverboard, patinetas y monociclos no están contemplados como medio de transporte.
“El auge es el monopatín porque lo llaman de última milla, ya que sirven para recorrer distancias cortas. Los más económicos tienen una autonomía de 20 kilómetros, cosa que en Rosario dura hasta tres días”, agrega Solans y destaca que “se torna algo muy práctico de guardar en cualquier habitación de la casa, debajo de un mueble”.
En tanto, advierte que “la desventaja no tiene que ver con el producto sino con el entorno, las calles son una desventaja porque tiene ruedas chicas, pero son muy pocas, ya que va despacio, cerca del piso y vas parado”. Y acota: “Cualquier emergencia saltás del monopatín”.
El monopatín eléctrico comenzó a venderse en la ciudad hacia 2014. El bajo costo de mantenimiento y de funcionamiento junto al nulo ruido que hacen al andar son los principales atractivos de estos dispositivos. Si bien algunos precios llegan a ser costosos (los más caros oscilan los 100 mil pesos), se cargan a 220w y tienen una autonomía de entre 25 y los 100 kilómetros aproximadamente, dependiendo el dispositivo.
La ordenanza que regula el uso
La norma sancionada por el Concejo prevé que la velocidad máxima no deberá superar la máxima 25 kilómetros por hora y sólo podrán usarlo mayores de 18 años, a diferencia del que figura dentro del marco regulatorio a nivel nacional (máxima de 30 kilómetros por hora y mayor de 16 años).
- A diferencia de la bicicleta, donde solo está recomendado, el uso del casco es obligatorio (cuesta alrededor de 3 mil pesos dependiendo la calidad y marca).
- La potencia del aparato no deberá ser superior a 500w.
- Se podrá utilizar por ciclovía o carril derecho como las bicicletas, pero estará prohibido circular por avenidas que no tengan ciclovía.
- No se necesitará un carné específico ni seguro.
- Habrá un registro de monopatines donde cada persona deberá inscribirlo.