Cuando hay que dar una mano, en los momentos más complicados y de mayor angustia, allí aparecen ellos. Son los que "ayudan a ayudar", la solidaridad que aflora en las horas más difíciles.

Cuando hay que dar una mano, en los momentos más complicados y de mayor angustia, allí aparecen ellos. Son los que "ayudan a ayudar", la solidaridad que aflora en las horas más difíciles.
Nadie tiene ganas de sonreir. Es uno de los momentos más oscuros de la historia de Rosario, pero aparece una chica con una pechera de Canal Luz y le ofrece a un rescatista un café caliente, una medialuna y una sonrisa. Si es necesario, también tendrá una palabra de apoyo y, desde sus creencias religiosas, una oración.
La chica es de Canal Luz, pero también hay gente del Ejécito de Salvación, Scout Rosario y Rosario Solidaria. Está allí todo el día y toda la noche, colaborando con lo que saben hacer: dando una mano a los rescatistas, brindando su apoyo a quienes no pierden la fuerza ni la fe en encontrar vida bajo los escombros, acercando un sandwich, una botella de agua mineral o cocinando un plato caliente.
"Estamos muy gratificados con la respuesta de la comunidad", sostuvo Edgardo Barolin, del Ejército de Salvación, en medio de mesas con sandwiches, pizzas, frutas, café y agua. Mientras tanto, los vecinos, rosarinos que llegan de cualquier punto de la ciudad, incluso gente de otras localidades dejan sus bolsas con más alimentos y bebidas.
Quienes deseen colaborar pueden acercar alimentos ricos en calorías, como chocolates, y botellas de agua mineral de 500 cm3, que son más prácticas para que los rescatistas las lleven consigo.


