La crónica policial da cuenta de casos estremecedores que tuvieron como víctimas fatales a niños de pocos años de vida, alcanzados por balas en medio de ajustes de cuentas, enfrentamientos y guerras de bandas narco.

La crónica policial da cuenta de casos estremecedores que tuvieron como víctimas fatales a niños de pocos años de vida, alcanzados por balas en medio de ajustes de cuentas, enfrentamientos y guerras de bandas narco.
Melanie Desiré Navarro tenía 5 años cuando el 22 de enero de 2014 murió de un balazo en la cabeza mientras jugaba en la vereda de su casa de Flammarión al 4900 cuando se desató un tiroteo entre bandas de delincuentes.
Candela Abigail Maciel, de 2 años, murió en enero del 2017 a partir de que una bala ingresó en la casilla donde vivía en la zona ribereña de Villa Gobernador Gálvez. Un mes después, Santino Relo, de la misma edad, murió cuando tirotearon su casa de Camilo Aldao al 3500.
Lo mismo pasó en junio de 2017 con Micaela Dulce Duarte, que tenía 5 años cuando dispararon contra su casa de la calle 1.886 al 4300. En febrero de 2018, Yamil Riquelme también murió producto de un ataque homicida contra su padre, que estaba en la vereda de Presidente Quintana al 3300.
El 5 de julio del año pasado, se produjeron balazos contra una casa ubicada en la esquina de Larrechea y Avalos, en la zona del barrio Parque Casas conocida como El Churrasco. El hecho terminó con la vida de Maite Ponce, una nena de apenas 5 años que dormía en un sillón cuando fue alcanzada por un proyectil que se le incrustó en el cráneo.
El 23 noviembre de 2018, un nene de 14 años murió tras recibir una bala que tenía otro destinatario. Dos hombres atacaron a dos hermanos que venden drogas, pero el proyectil mató a Pablo Silva, que veía a sus hermanos jugar al fútbol.



