La ciudad

Las recetas "mágicas", caseras y ecológicas para enfrentar el calor

En el hogar se pueden preparar desde aguas saborizadas y sales de rehidratación hasta repelentes con productos naturales.

Domingo 21 de Enero de 2018

El verano no es sólo sinónimo de felices vacaciones, también trae molestias. El calor intenso, el exceso de sol, la proliferación de mosquitos, son algunos de los factores que llevan con frecuencia a sufrir malestar o entrañan reales peligros para la salud. La buena noticia es que para prevenirlos o mitigar sus efectos, aparte de los productos industriales, existe una batería de recetas naturales y de elaboración doméstica, muchas de ellas fruto de una experiencia ancestral, que cada vez más profesionales proponen experimentar en contextos urbanos. Sales de rehidratación o bebidas isotónicas (un "Gatorade casero"), aguas saborizadas, biorrepelentes y reparadores de la piel son algunas de esas preparaciones "mágicas". No por ser fruto de conjuros, sino por su increíble eficacia.

   Bajo el paraguas municipal, hace al menos dos décadas se pusieron en marcha en Rosario huertas medicinales. En 2008 una experiencia similar se cristalizó en el Programa de Medicinas Tradicionales y Naturales, que llevó plantas con propiedades agroecológicas y curativas también a los hospitales, entre ellos el Carrasco y el Sáenz Peña.

   Luego sumaron interesantes perspectivas otras áreas, como el Programa de Agricultura Urbana y Parques y Paseos. Con el fruto de esas experiencias, este verano "puestos saludables", ubicados sobre la costa y en plazas, vienen ofreciendo talleres para la elaboración casera de, por ejemplo, de aguas saborizadas, sales de rehidratación o biorrepelentes (ver recuadro).

   Según cuenta el médico generalista Guillermo Ezcurra, referente del Programa de Medicinas Tradicionales y Alternativas en el Sáenz Peña, no hay por qué correr a comprar un Gatorade o una bebida isotónica: con algunos productos que usualmente hay en cualquier casa se puede elaborar una.

   Lo primero es saber cuándo usarla. Si se pasó más de una hora realizando actividad al sol o se tuvo una leve diarrea (en casos persistentes hay que concurrir al médico), "es necesario reponer no sólo agua, sino también minerales".

   La receta que ofrece Ezcurra es muy simple: en un litro de agua potable, disolver una cucharadita tamaño café de sal fina, otra de bicarbonato de sodio, tres cucharadas soperas de azúcar y el jugo de una naranja, un pomelo o un limón. Beber de a poco y a demanda.

   En verano el líquido se necesita siempre. ¿Qué mejor que preparar un refresco en forma "autónoma", un agua saborizada con propiedades medicinales e incluso nutritivas con sólo tomar unas hierbas del patio o jardín?

   Para Javier Couretot, ingeniero agrónomo del Programa de Agricultura Urbana, basta con tener "algunas plantitas que sirven para un montón de cosas" en el patio, la terraza o el balcón: crisantemo, pasto limón, cedrón, menta, ricino, son algunos de esos "yuyos" que protegen.

   Plantado desde un "enfoque científico contrahegemónico" que entiende al conocimiento como una construcción social, "producto del diálogo y el encuentro" en el que los saberes tradicionales valen tanto como la ciencia, Couretot propone un "refresco saludable autogestivo".

   Por ejemplo: agua saborizada de menta, que se obtiene tras macerar cuatro horas unos 200 gramos de hojas trituradas o "mortereadas" de esa planta con 250 gramos de azúcar (preferentemente mascabo) y un poco de miel, más el jugo de dos limones. La preparación se puede diluir hasta en dos litros de agua. El cedrón es otra opción.

   También la piel se reseca y deshidrata por el calor y el sol. En ese caso el aloe vera es otra planta con excelente propiedades para reponer el agua perdida. Basta con cortar una hoja (o "penca") y extraer la pulpa gelatinosa que encierra para pasarla por las áreas afectadas.

   "Provee vitamina A y sirve como reconstituyente y refrescante, rehidrata la piel", explica Ezcurra. El tradicional consejo de apoyar rodajas de tomate o pepino sobre las quemaduras solares puede ser menos eficaz, pero por el "alto contenido de agua" de esos productos también pueden servir.

   En Higa, uno de los mayores viveros de la ciudad, cuentan que el aloe es una de las plantas más solicitadas en verano por sus "propiedades". Sale 80 pesos la más pequeña, aunque "se reproduce como nada". También sube la demanda de aromáticas para tragos e infusiones frías.

   Los mosquitos son otra molestia que trae el calor. Si se trata del Aedes aegypti que transmite dengue, zika y chikungunya, todo un riesgo sanitario. Ergo, hay que usar repelente. Que se puede elaborar en casa.

   Se trata de "biorrepelentes", cuya eficacia depende de muchas cosas, hasta de quién los usa. Couretot se atreve a sugerir una fórmula "beneficiosa para la salud individual y ambiental", que puede elaborarse con plantas: citronela o malvarrosa, melisa o pasto limón.

   Hay que trozar 400 gramos de hoja y ponerlos en un frasco de vidrio ámbar (o forrado) con un litro de alcohol de farmacia y agua (70 y 30 %), 50 clavos de olor y la ralladura de dos limones (dejando correr el líquido por el rallador para recuperar lo remanente). El primer día se agita la preparación durante 10 minutos y en los 15 días siguientes, por tres. Pasado ese tiempo se toman 150 centímetros cúbicos de esa tintura madre y se mezclan con un kilo de crema base (accesible en farmacias o droguerías). Si se prefiere en loción se usa agua desmineralizada.

   Hay plantas que, sólo por cercanía, ahuyentan moscas y mosquitos: ricino, citronela, pasto limón, albahaca, lavanda, romero, cedrón. "Ayudan a promover microsistemas ecológicos, sustentables y no contaminantes", dice Ezcurra.

   En las farmacias naturistas también registran que el verano trae demandas especiales. La directora técnica de Lo Moro afirma que lo que más se pide son productos naturales para compensar la sequedad y deshidratación de piel y cabello.

   Básicamente, preparados que llevan agua termal, por su aporte de minerales y oligoelementos, y aceite de argán, un poderoso antioxidante con vitaminas A, E y C, que muchos usan puro o en preparados con crema, explica María Eugenia Lo Moro.

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