La ciudad

La prohibición de venta de alcohol a menores no se cumple

Tampoco se respeta la restricción de hacerlo después de las 23 a todo el público. En lo que va del año se labraron más del doble de multas que en el mismo período de 2011.

Domingo 26 de Agosto de 2012

La ordenanza que prohíbe a los comercios vender alcohol se cumple cada vez menos. En lo que va del año, la Municipalidad multó a 93 negocios, más del doble que el año pasado, y clausuró 36. Los menores cuentan que no les piden documentos y muchos usan el servicio delivery. La Intendencia reclama la colaboración de los padres, ya que muchas veces los chicos se juntan a beber en casas de familias.

   La Dirección General de Inspección municipal reforzó los controles a los minimarkets con el objetivo de erradicar la venta de bebidas alcohólicas después de las 23, como indica la norma. Sin embargo no sólo no se cumple con los mayores después de ese horario, sino que tampoco se niega la venta a los menores para quienes la prohibición rige todo el día. “Se ha comprobado que gran parte de los chicos opta por beber en lugares públicos habiendo adquirido alcohol en quioscos”, explicaron desde la Subsecretaría de Prevención y Seguridad Ciudadana de la Municipalidad.

   Así, la repartición registró un crecimiento del número de infracciones a la ordenanza Nº 7.630. De acuerdo al relevamiento municipal, en el primer semestre de 2012 se labraron 93 infracciones a comercios por esta falta, mientras que para el mismo período del año pasado, fueron 39, y 29 en 2010. En cuanto a las clausuras resueltas por el Tribunal Municipal de Faltas, en el primer semestre de este año ya suman 36. En 2011 se hicieron 30 y en 2010 se bajaron las persianas a 15 locales.

   “Hay un cambio de hábito, un mayor consumo de alcohol en la franja comprendida entre los 16 y los 25 años, que es muy marcado y preocupante en la previa, antes de entrar al boliche”, sostuvo el subsecretario de Prevención y Seguridad Ciudadana, Luis Baita y precisó: “Hay dos situaciones puntuales en las que se produce este consumo: en las casas de familia y en la vía pública, comprando la bebida en los minimarkets”.

Trampas. Con el crecimiento de los controles estatales en torno a la prohibición de vender alcohol después de las 23 y a menores de edad durante todo el día se han visto fortalecidas ciertas estrategias para evadirlos. Así, los agentes municipales detectaron que en muchos comercios se venden las bebidas alcohólicas en envases de gaseosas para engañar a los inspectores.

   Otra forma de burlar el control es a través del uso de una mochila por parte del comprador. En ese caso, el comerciante le entrega las botellas o las latas escondidas.

   “En la zona de La Fluvial estacionaban un auto donde guardaban las bebidas y cobraban 40 pesos a los clientes a los que les ponían una cintita en la muñeca. Era canilla libre de alcohol”, contó Baita.
  Finalmente, el funcionario llamó a la población a tomar conciencia de la problemática: “Tenemos que reflexionar”, pidió. Y continuó: “La norma es muy conocida y está siendo aplicada con toda la fuerza, pero necesitamos la colaboración de todos. La acción de los padres es clave”.

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