El ataque sufrido por una taxista durante la madrugada del domingo en la zona oeste de la ciudad volvió a sacar a la luz un reclamo de los trabajadores del sector: la colocación de mamparas que separen a los conductores de los pasajeros. Desde el sindicato de peones advirtieron que la ordenanza que aprobó estos dispositivos está por cumplir quince años y aún son pocos los coches que cuentan con estas barreras de protección. Para los titulares de las licencias, los blíndex no solucionan el problema de fondo.
Lo cierto es que de los casi 3.600 taxis que circulan actualmente por la ciudad, los que cuentan con mamparas protectoras no superan los 20, según reconocen en el sector.
El titular del Sindicato de Taxis de Rosario, Horacio Yannotti, fue el primero en salir a reclamar que el municipio exija a los titulares de taxi la colocación de mamparas protectoras en las unidades. "Lamentablemente este fin de semana, una compañera taxista fue asaltada y estamos consternados porque se la amenazó con un arma de fuego en la cabeza y realmente salvó su vida de milagro", advirtió el dirigente.
Yannotti advirtió que cada vez se registran más situaciones de robo o agresiones durante la noche y que, por ese motivo, resulta difícil encontrar choferes que quieran trabajar en el servicio durante la madrugada. "Estamos en una ciudad muy violenta, con un nivel de asaltos muy importantes en nuestra actividad por lo cual si existe una ordenanza que nos brinda protección es necesaria hacerla cumplir".
Natalia Gaitán, referente de la Cámara de Mujeres Taxistas, se expresó en el mismo sentido. "Estamos sufriendo los trabajadores que en el horario nocturno damos la prestación. Los fines de semana lo hacemos bajo cronograma obligados por la Municipalidad. Y nos pasa que sufrimos este tipo de episodios", dijo en diálogo con LT8.
La referente de la cámara que agrupa a mujeres, titulares y choferes del servicio, consideró que "en la ciudad de noche no hay control de nada. Es muy poco. Los puntos seguros están pero no cumplen la función que tienen que cumplir".
El incidente que desató el reclamo del Sindicato de Peones de Taxis ocurrió el domingo por la madrugada en la zona oeste de la ciudad. La conductora detuvo el vehículo en Rodríguez y Pellegrini para que bajara una pasajera y, aprovechando que el coche estaba detenido un hombre se subió al auto y le pidió que lo lleve a Seguí y Provincias Unidas.
En medio del recorrido, el delincuente sacó un arma y le exigió el dinero de la recaudación. En circunstancias que se tratan de establecer, al huir el sujeto disparó y la bala impactó en el parabrisas delantero. El delincuente huyó a pie por Provincias Unidas y la mujer resultó ilesa.
Sin muchos beneficios
Para Mario Cesca, presidente de la Cámara de Titulares de Taxis Independientes, el blíndex divisorio no sirve para prevenir delitos. "Sólo va a generar mucha más violencia. De acuerdo a un análisis que hizo el ex Renar (actualmente Anmac, Agencia Nacional de Materiales Controlados), la mampara no evita el paso de las balas".
Además, consideró, el dispositivo tampoco resultaría eficaz si los disparos vienen desde las ventanillas o los parabrisas del vehículo. "Esto huele más a un fenomenal negocio que se quiere armar lucrando con la desgracia ajena, que a una medida para que los choferes estén más seguros", indicó y consideró que las medidas de prevención deben estar en la calle.
"El problema de la seguridad no está arriba de los autos. Seria deplorable que en la ciudad tengamos que andar con semejante estructura", cuestionó.
María Eva Juncos es titular de She Taxi, la aplicación para que las pasajeras mujeres puedan acceder a coches manejados por mujeres. Para la taxista, la colocación de mamparas en los coches tiene un costo que actualmente "resulta inviable" para muchos dueños de vehículos.
"La resolución deja a criterio del titular la colocación de una mampara. Yo la utilicé un tiempo y me sentía más confiada y segura a la hora de subir pasajeros en la calle. Pero ahora sólo me ocupo con personas que salen de su domicilio y trabajo con la aplicación. Me cuido de esa forma", apuntó.
¿Qué dice la ordenanza?
La ordenanza que aprueba el uso de mamparas protectivas lleva el número 8.295 y se aprobó en julio de 2008.
En su artículo tercero establece que las unidades del servicio de taxis deberán instalar una barrera de protección física de acuerdo a lo que reglamente el Ejecutivo Municipal. Para eso, la norma establece que se realicen estudios de resistencia balística sobre la resistencia de materiales para determinar la factibilidad de implementación en las unidades que actualmente prestan el servicio.
Y establece que "las barreras antibalas serán de aplicación obligatoria para todos aquellos vehículos que se renueven a partir del 01 de enero de 2010".
El decreto reglamentario, de octubre del mismo año, señala las características que tienen que cumplir estas mamparas y ata su implementación a un acuerdo entre choferes y titulares del vehículo.
De acuerdo al documento, "en caso de que los choferes y el titular de la licencia de taxi, decidan no colocar la barrera de protección física, deberá existir un acuerdo formal entre cada uno de los choferes asignados a la unidad y el titular de la misma, donde bajo declaración jurada manifiesten dicha voluntad. Dicha declaración deberá ser firmada y presentada ante la Dirección General de Fiscalización del Transporte, antes de la entrada en vigencia de la obligatoriedad". Y suma que en el caso de existir una modificación en la nómina de choferes "es obligatorio" volver a presentar la declaración jurada "con la conformidad del nuevo empleado".