El discurso ante una multitud, en la tarde de ayer, en el Propileo del Monumento a la Bandera, conformó el tramo de mayor carga emotiva y política de la jornada de asunción de Pablo Javkin como intendente de la ciudad. También sirvió de primer eslabón de contacto directo con la gente. "Necesitaba asumir frente a ustedes. Quiero que todos los vecinos me acompañen en este enorme esfuerzo que va a significar poner Arriba Rosario", destacó el nuevo mandatario.
En sus palabras hizo especial hincapié en el "respeto", y arengó a mejorar las situaciones de convivencia. "Mi sueño es que Rosario sea sinónimo de respeto. Y para lograr eso, al vecino hay que tratarlo bien", remarcó Javkin.
Pasadas las 19.30 de ayer, luego de la jura en el Concejo, Javkin confió remembranzas personales y expuso algunos de los lineamientos que guiarán su recorrido como máxima autoridad local. En ese lapso, Javkin fue el único orador.
"Tengo 48 años y recuerdo que la primera vez que soñé con ser intendente fue en la primaria, luego de la guerra de Malvinas. Ese sueño se me cumplió, ahora espero que este adulto esté a la altura de aquel pibe", repasó emocionado.
Más adelante, trazó los ejes que consideró fundamentales. Allí destacó "el respeto, el control, la cercanía, la infancia, la amplitud de su gabinete, la rosarinidad, y la necesidad de unir". Y prometió que todas las acciones de su gobierno buscarán cuidar esos preceptos.
En un día signado por las altas temperaturas, muy temprano Javkin expuso sus sensaciones iniciales por sus redes sociales. "Hoy empezamos a poner Arriba Rosario", expresó junto a una imagen del sol saliendo recortado detrás de un barco en la costa central rosarina.
En las primeras horas de la mañana, hubo un acento de carácter institucional, tanto en el izamiento de la bandera en el mástil mayor del Monumento, como en la firma en el acto de posesión de cargo en el Propileo. Con acompañamiento familiar, caminando junto a su mujer Cecilia y sus hijos Sebastián y Camila; y con flashes de rigor con todo su equipo en la escalinata.
Antes del mediodía, Javkin caminó unos metros por el pasaje Juramento para realizar su primera actividad oficial. En ese trayecto aceptó todos los pedidos de fotos y autógrafos. Ya en el primer piso del Palacio de Los Leones, recibió a integrantes del Consejo de Niños de Rosario y hablaron sobre distintas propuestas para la ciudad que imaginan los más pequeños. "Son los más importantes, y los que más saben de la ciudad", remarcó el mandatario.
Por la tarde, la dirección de sus palabras estuvo relacionada a sus intenciones de gestión. De esa manera, después de las 17.30, juró en el Concejo, y más tarde, protagonizó un acto público en el Propileo. Ese pasaje estuvo acompañado por la Orquesta Municipal de barrio Ludueña, ante autoridades y personalidades de la ciudad, como el Tata Martino que fue a observar el nombramiento de su hija Noel, (subsecretaria de Deportes).
A las 20, el intendente presentó a los funcionarios que integran su gabinete, y destacó "la paridad de género" en esas filas. Y la parte principal se desarrolló a través de un discurso muy sentido, de recorrido interior, y de deseos colectivos. "Llegué hasta acá porque me preparé, porque tuve convicción y porque caminé la ciudad durante toda mi vida. Es exactamente lo que pienso hacer cada día de mi mandato. Caminar, hablar con los vecinos, escuchar mucho, y ocuparme de las soluciones grandes, pero sobre todo de las más comunes", sostuvo.
En el cierre destacó las capacidades, los personajes y el espesor histórico-cultural que posee Rosario a través de sus representantes en cada disciplina. Y allí elogió desde Belgrano, hasta Messi y Di María.
"Vengo aquí, ante ustedes, a asumir un cargo que busqué. A mí no me agobia tener que solucionar problemas, al contrario, me apasiona. Yo quise ser intendente porque quiero que todos vivamos cada día un poco mejor. Por eso quise encabezar un tiempo nuevo, porque es el tiempo de nuestra generación", subrayó.