La crisis económica tiene su reflejo en la mayoría de los rubros, y las familias con hijos en edad escolar han sufrido un engrosamiento contínuo y en algunos casos disparatado de la canasta básica de productos y servicios que deben enfrentar para asegurar que los chicos puedan ir al colegio a desarrollar su educación. Las economías domésticas sufren podas mientras se equilibran entre la utilidad y la necesidad, y en este marco muchos padres están decidiendo bajar a los chicos de los transportes escolares y hacer el esfuerzo de coordinar entre los integrantes de la familia para llevar a los más chicos o ir a buscarlos al establecimiento.
Paralelamente, el rubro sufre un sacudón en la estructura de costos, porque el precio del combustible y los repuestos se dispararon. El valor de los vehículos también se encarece de la mano de la suba del dólar, por lo que actualizar el modelo del coche es cada vez más difícil para los transportistas. Trasladar el aumento de costos a la tarifa no es posible, dicen desde el sector, porque el bolsillo de los padres se ha resentido de la misma forma con una importante pérdida de poder adquisitivo.
La cuota hoy tiene un piso de 2.000 pesos por mes por cada chico, precio que se encarece por diversas circunstancias: la zona donde se encuentra la escuela, el horario, la distancia hasta el hogar del niño. Los "medio viaje" (sólo ida o sólo vuelta) parten de 1.400 pesos. En promedio, un transporte tiene entre 15 y 18 asientos. "La mayoría llenamos el coche en marzo y en el medio se nos han bajado algunos chicos cuyos padres han tratado de achicar. A mí se me bajaron cuatro", cuenta el titular de la Cámara de Transportistas Escolares de Rosario, Omar Calzia.
Entre las razones, señala que "muchos padres tienen menos trabajo o perdieron el laburo. A los que más les cuesta son los que tienen varios hijos, aunque les hagamos descuento es un gasto grande. Todos los meses venimos ajustando un 5 por ciento para que no sea de golpe, porque tampoco podemos quedar tan retrasados", admite.
La nafta no para de aumentar, y acumula 12 subas en lo que va de 2018. Lo mismo pasa con insumos como el aceite, y también los repuestos porque casi todos los vehículos son importados y su precio está dolarizado: "A fines del año pasado pagué 2.400 pesos una cubierta, y este año antes de las vacaciones de invierno me pidieron 4.200 por las mismas", cuenta una propietaria con años de experiencia en el rubro. Las pólizas de seguro, señalan, también vienen con mucho aumento. "Cada vez que aumenta la nafta aumentan las multas, las tasas se calculan mediante boletos, que también sube sin parar, y hoy pagamos entre 600 y 700 pesos por mes por ese concepto", agrega Calzia.
Cada vez son menos
Si acreditan todos los requisitos que establece la normativa, los transportes escolares de color naranja y blanco son habilitados por la Municipalidad para trasladar niños menores de 18 años, desde su domicilio hasta las instituciones educativas de la ciudad y viceversa. También existe una categoría especial que les permite llevar chicos a colonias de vacaciones durante el verano, o a paseos recreativos y cumpleaños. En la página web del municipio puede consultarse el registro de los conductores que realizaron el alta o la renovación anual obligatoria de habilitación del servicio. La información es importante para los padres de alumnos que quieran corroborar que sus hijos se trasladen de manera segura.
Según datos de la Secretaría de Transporte, a la fecha son 218 los transportes escolares habilitados para cumplir esa función en la ciudad, y el número viene bajando año a año. En 2017 eran 232, mientras que hace tres años, en 2015, eran 239. Desde la Cámara afirman que "hay 100 vehículos menos que hace 10 años". Para Calzia, esto se debe a que "es una pyme que tiene un tope de crecimiento una vez que completaste el vehículo de chicos. No es como una empresa que aumentar la producción y podés vender más. Esto siempre se pensó como una empresa familiar, hay muy pocos que tienen varios coches y ponen choferes, la mayoría son padre e hijo, marido y mujer". Otros quedan en el camino por cuestiones económicas: el año pasado dos transportistas fundieron el motor de la traffic, cuyo arreglo costaba 100 mil pesos, y se tuvieron que retirar del rubro.
Antigüedad
Para los que habilitan un vehículo por primera vez, la antigüedad del mismo no puede superar los 3 años (menor a 25 asientos) o 5 años (más de 25 lugares). Para la renovación, en tanto, los valores máximos son de 15 y 20 años, respectivamente, también según la capacidad. Este requisito también se volvió exigente con el tiempo: hoy una Trafic estándar cero kilómetro cotiza hoy entre 800 mil y 1 millón de pesos. Con el trabajo que se le realiza para convertirla en transporte (poner ventanillas y butacas, pintura y ploteado) el valor terminado está alrededor de 1.200.000 pesos.
Es una inversión importante para el que quiere arrancar o debe renovar el vehículo: "Yo me metí en un autoplan a mediados del año pasado. Empecé pagando 6 mil, para diciembre la cuota ya era de 9 mil y hoy pago 16 mil", cuenta una transportista. El precio del utilitario aumentó tantas veces que aunque pague a tiempo, nunca parece estar cerca de terminar: "Hace 6 meses averigüé para cancelar el total y eran 180 mil. Hoy, después de pagar todas las cuotas en el medio, debo 220 mil pesos", agrega la mujer.
Los truchos Hace algunas semanas, se conoció un caso muy curioso. El chofer de un transporte "trucho" dejó a un grupo de 15 niños en el estacionamiento del McDonald's ubicado en bulevar Oroño y avenida Cura para evadir un control de tránsito. El hombre (llamado Jorge T.) utilizaba una traffic de color blanca, sin ploteo ni otra identificación. El vehículo no estaba habilitado como transporte escolar.
Al advertir la presencia de inspectores de tránsito y policías en la escuela República del Líbano (Jorge Cura y Santiago), el conductor retiró a los niños, los llevó caminando hasta el lugar, luego fue a recuperar el vehículo y regresó minutos más tarde a buscarlos. Mientras tanto,una empleada del local que advirtió que los alumnos se encontraban solos dio aviso a la policía, quien junto a personal de Tránsito municipal secuestraron el utilitario y devolvieron a los menores a sus hogares.
El hecho visibilizó algo que el titular de la Cámara afirma que vienen denunciando hace años: la presencia de remises y trafics ilegales que trabajan en escuelas de la ciudad, con mayor concentración en la zona sur y zona norte de la ciudad. "Hay de todo, algunos son directamente truchos y otros están habilitados en Granadero Baigorria, Pérez, Villa Gobernador Gálvez, donde pagan menos impuestos y se les exigen menos requisitos. Pero tienen prohibido levantar chicos en Rosario y lo hacen igual", detalla.
Si bien acepta que "estuvieron siempre", argumenta que "cuando hay laburo no te fijás, porque entendés que es alguien que está trabajando, pero cuando se te bajan pibes y tenés que pagar impuestos y tener todo en regla, y ves que un tipo mete nueve pibes en un auto, te da bronca". Calzia afirma que el servicio es más barato, ya que no pagan las tasas e impuestos con los que deben cumplir los legales. Pero envía un mensaje a los padres: "Tienen que entender el riesgo que se corre. Este tipo que dejó a los pibes en la calle, si llega a chocar se escapa, deja a los chicos ahí tirados y después denuncia el vehículo como robado", advierte.