La ciudad

"En VIH hay un nuevo activismo que está creciendo, y queda mucho por hacer"

Lucas Scaccia tiene 26 años, recibió su diagnóstico en 2015 y desde hace tres se sumó a una red de jóvenes que viven con el virus.

Lunes 02 de Diciembre de 2019

En el marco del Día Mundial de Respuesta ante el Sida, que se conmemoró ayer, se siguen conociendo historias de jóvenes con VIH que retoman la posta del activismo. Y más en Rosario, una de las ciudades que ostenta las mejores cifras del país en la materia y donde se logró reducir desde 1994 a la fecha un 60 por ciento la mortalidad de las personas con VIH, todo de la mano de la aparición de los antirretrovirales.

Lucas Scaccia es activista desde hace 3 años, cuando tenía 23. Trabaja en ventas y es "visible", lo que significa que a toda la gente que conoce le cuenta que vive con VIH. Recibió su diagnóstico en octubre del 2015 y su reacción -rememora- fue "la peor". "Lo asocié con la muerte, sentí que mi vida no valía nada, pensé que no iba a poder trabajar más y mi mente se comenzó a desmoronar a pedazos", admite.

Desde entonces comenzó a investigar por Internet ("El gran error que cometí"), donde "todo era muerte o cosas por el estilo". Al año siguiente, ya en tratamiento, comenzó a ver la vida desde otro punto de vista, "lo que comúnmente se llama resiliencia", aporta.

Allí, en 2016, comenzó su proceso de visibilización. Al año siguiente conoció una red de jóvenes y adolescentes que viven con el virus. "Los jóvenes que toman estas cosas con otra vista son lo mejor que hay, te saben entender y escuchar", describe. Y cree que "hay un nuevo activismo, que está creciendo en un mundo donde todavía queda mucho por hacer".

Para Lucas, "vivir con VIH respecto al pasado es otra cosa", desde que existe lo que se llama "I=I" (indetectable es igual a intrasmisible), que significa que una persona en tratamiento puede llegar a tener una carga viral tan baja que ya no trasmita el virus. Además, señala que en el pasado llegó a tomar un cóctel de 24 pastillas diarias, y en este momento sólo consume 3.

Con respecto a llevar una vida de pareja, lamenta que aún exista mucha desinformación, aunque aparezca la posibilidad de llevar adelante de forma segura parejas "serodiscordantes", como la que tuvo hasta hace un año: "Significa que una de las personas viva con el virus y el otro no", explica. En el ambiente laboral, afirma, la realidad es distinta: "Aunque aún hay muchísimos empleadores que no cumplen con la ley, en mi trabajo, venta de servicios sociales, lo sabe todo el mundo" sin mayores inconvenientes.

Según cifras que difundió hace días la Secretaría de Salud de la Nación, se calcula que actualmente en Argentina hay alrededor de 139.000 personas que viven con VIH, y que el 17 por ciento lo desconoce. A nivel provincial se estima que unas 11.300 personas viven con el virus, de las cuales 6.700 son de Rosario, lo que representa el 50 por ciento de la provincia y casi el 5 por ciento del país.

Las personas que se encuentran bajo tratamiento son 59.000 en todo el país, mientras en Rosario son unos 5.000, entre los 3.154 que reciben medicación provista por Nación en el sistema de Salud Pública, y los 1.800 que se atienden en la salud privada por obra social.

Los nuevos diagnósticos son 5800 por año a nivel nacional y son más comunes en los hombres que en las mujeres, en una relación 2,1 a 1.

El 98 por ciento de las transmisiones se dan por tener relaciones sexuales sin protección.

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