Como cada año, los jóvenes de la ciudad celebraron este lunes el “último primer día de clases”, el tradicional festejo que protagonizan quienes comienzan el último año de la secundaria. A pesar de que en muchos casos ese primer día todavía no llegó por las medidas de fuerza que sostienen distintos gremios docentes, los festejos se llevaron a cabo igual, con supervisión del estado municipal.
La secretaría de Control y Convivencia dispuso un operativo especial para supervisar el “desarrollo pacífico” de la típica celebración, según informaron desde la partición. Las tareas, distribuidas en distintos puntos de la ciudad, se enfocaron en garantizar que ningún comercio venda alcohol a menores y para prevenir la generación de ruidos molestos durante la madrugada. Además, agentes de control patrullaron con apoyo policial los alrededores de algunos colegios.
En este contexto, desde la secretaría aseguraron que se recibieron sólo tres denuncias por ruidos molestos a través de la línea 147, clubes de la zona Sudoeste, Noroeste y Norte. En todos los caos, se solicitó "bajar el volumeny mantener el orden de la celebración", y los festejos pudieron continuar sin inconvenientes. No se secuestraron bebidas alcohólicas en la vía pública, y sólo algunas unidades de pirotecnia entre quienes se reunieron en la zona de Bv. Oroño y Córdoba.
Los jóvenes continuarán la jornada, como cada año, en el Monumento a la Bandera, donde también habrá intervención municipal, junto a la Agencia Local de Prevención y Abordajes de Consumos Problemáticos trabajando en la hidratación de los presentes y el respeto a las normas de convivencia.
El trabajo del estado local sobre el tradicional día de festejo incluyó una instancia previa de diálogo con la comunidad educativa de diferentes instituciones. Por ejemplo, el martes pasado, directivos, docentes, familiares y estudiantes de 5° y 6° año de escuelas secundarias públicas y privadas de la ciudad, participaron de un taller en el Distrito Centro, para trabajar la promoción de hábitos de cuidados y consumo responsable.
“Arrancamos a principios de febrero el diálogo con directivos de diferentes colegios, padres y alumnos a través del Centro de Estudiantes. La idea fue hacer un trabajo en conjunto y ahí surgieron un montón de iniciativas muy positivas siempre en pos de mantener un festejo seguro y cuidado, preservando la buena convivencia”, aseguró el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera.