La Ciudad

"El sistema de transporte urbano de pasajeros de Rosario es insostenible"

Lo aseguró la secretaria de Movilidad, Eva Jokanovich, y le pidió al Concejo que declare la emergencia del sector para rediseñarlo

Jueves 05 de Noviembre de 2020

“El sistema de transporte urbano de pasajeros de Rosario es insostenible”, admitió este martes la secretaria de Movilidad del municipio, Eva Jokanovich, al exponer ante los concejales la urgente necesidad de que se declare el estado de emergencia de la actividad.

Los números no cierran. En lo que va de la pandemia se perdieron 1.900 millones de pesos y de 450 mil pasajeros que se trasladaban diariamente se pasó a 100 mil. El municipio prepara una serie de medidas para mejorar la situación. Entre otras, cambiar recorridos e incrementar la frecuencia.

Sin embargo, estas medidas para reflotar el sistema no se podrán implementar hasta que el Concejo declare el estado de emergencia del transporte urbano. Esto significa que el poder Ejecutivo podría tomar decisiones sin la aprobación previa de los ediles.

Menos pasajeros

“La pandemia, el teletrabajo, la ausencia de las clases presenciales y sobre todo la crisis económica son factores que impactaron en una importante baja en la cantidad de pasajeros que se traslada en colectivo”, explicó Jokanovich.

La incertidumbre que se vive imposibilita, también a los funcionarios, estimar cuándo podría recuperarse el sistema de transporte. Sin embargo, la funcionaria delineó algunas medidas para mejorar la situación, que podrían implementarse antes de fin de año si los ediles lo permiten.

Cambio de recorridos

Una de estas propuestas consiste en repensar los recorridos de los colectivos y utilizar más el sistema de trasbordo. “Hay calles por las que pasan más de 10 líneas y no haría falta tanto porque están haciendo casi el mismo recorrido, mientras otros lugares están desconectados”, destacó la funcionaria.

La propuesta es eliminar la capacidad ociosa e implementar algunas líneas en las arterias principales, y que éstas permitan conectar con otras que lleguen hasta los distintos barrios.

Otra pauta para el rediseño de los recorridos es que se armen en función de la demanda. “Por ejemplo, en este momento tenemos una cantidad de líneas que llegan hasta la zona de la Siberia y que al no haber clases no se están utilizando. La idea es redistribuir esos colectivos hacia zonas donde haya más demanda y de este modo mejorar la frecuencia, que sabemos que es algo que los pasajeros reclaman”, explicó Jokanovich.

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Mientras tanto, desde el municipio aclararon que de ninguna manera se trata de dejar a los barrios sin la posibilidad de que lleguen los colectivos, al contrario, se trata de que estén allí donde más se los necesite.

A su vez, la secretaria de Movilidad aclaró que más allá de los cambios de recorridos, “ningún puesto de trabajo está en juego”, refiriéndose a los choferes.

Boleto integrado

De la mano del cambio de recorridos se planteará mejorar la frecuencia en los corredores donde se da la mayor demanda. “La idea sería que la gente no tuviera que esperar más de 15 minutos un colectivo”, aclaró Jokanovich.

“Queremos incentivar el uso del sistema de transporte porque es la única manera de que subsista. Para eso buscaremos la forma de que sea mucho más eficiente”, indicó.

Otra de las medidas será fomentar el uso del boleto integrado, que si bien existe, no es muy utilizado.

Se trata del boleto por 60 minutos que permite tomar más de un colectivo para llegar a destino. “La gente está acostumbrada a tomar un transporte que la traslade de un extremo a otro de la ciudad sin bajarse, y la propuesta es realizar el viaje a través de un sistema de transbordo que conecte los colectivos con las arterias principales y los barrios”, explicaron.

Sistema flexible

Por último, Jokanovich argumentó la necesidad de que el sistema de colectivos sea flexible y se adapte a la demanda. Esto permitiría que algunas líneas funcionen según la demanda, y no según recorridos preestablecidos.

Todo esto requiere primero que el Concejo declare el estado de emergencia y se forme una comisión que delineará cómo se llevarán a cabo estos cambios en el sistema de transporte.

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“La idea es poder implementarlos antes de fin de año, pero depende de lo que nos habilite el Concejo”, aclaró la funcionaria.

Por su parte, los ediles cuestionaron que el Ejecutivo solicite la declaración del estado de emergencia por “tres años”. Opinaron que es demasiado tiempo para delegar los poderes de control que competen al Legislativo.

Ante esto, la secretaria de Movilidad argumentó: “Ojalá en tres años podamos levantar el sistema de transporte”, ya que tal vez demande mucho más tiempo que el estimado.

Los números de la debacle

En una clara exposición que realizó la secretaria de Movilidad de la Municipalidad, Eva Jokanovich, dio a conocer los costos que supone el sistema de transporte urbano de pasajeros de la ciudad.

Antes de la pandemia, en Rosario se generaban aproximadamente 450.000 viajes diarios. Este número, con motivo del aislamiento social obligatorio cayó a 100 mil por día.

En total, antes de la pandemia circulaban por la ciudad 800 unidades de colectivos para recorrer 3,9 millones de kilómetros por mes. Este mes, con motivo de la escasa cantidad de pasajeros hubo 686 coches.

En total hay 1.751 choferes asociados a la normal prestación del servicio y todos ellos mantienen su puesto de trabajo.

Tarifa y gratuidad intactas

La tarifa plana es de 32,5 pesos y permite realizar trasbordos gratuitos durante 60 minutos. Durante la pandemia este valor se mantuvo, al igual que todos los pases gratuitos.

Según los datos de la Municipalidad, las franquicias para estudiantes de todos los niveles es del 50 por ciento, y los jubilados mayores de 69 años y las personas con discapacidad viajan de manera gratuita.

Caída en la recaudación

Los costos totales del funcionamiento del transporte antes de la pandemia eran de 596 millones de pesos mensuales. El 55 por ciento de este costo era sostenido, antes de la pandemia, por la recaudación. Pero, a partir de marzo este porcentaje bajó drásticamente y hoy alcanza únicamente al 22 por ciento.

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