La ciudad

El parque Independencia ya suma una decena de zonas con seguridad privada

Mantener estos servicios demanda a la Municipalidad unos 15 millones de pesos, a través de licitaciones lanzadas este año.

Domingo 18 de Noviembre de 2018

El parque Independencia no duerme. El domingo pasado, la mitad de las embarcaciones del Laguito amanecieron dispersas en medio del espejo de agua, alguien había roto las cadenas y candados que los mantienen amarrados al muelle. Semanas antes, por la madrugada, las boleterías del Independencia Park fueron intrusadas, de su interior se llevaron un matafuegos, algunas herramientas y el equipo de mate. El parquecito infantil ya había sido blanco de otros ataques: uno decapitó a dos cisnes del carrusel, otro le restó tres vehículos a la calesita de autitos.

   El pulmón verde más antiguo de la ciudad no está al margen de los actos de vandalismo que, cada tanto, hacen foco en edificios públicos y comunitarios o el mobiliario urbano. Los destrozos y robos se repiten, casi al mismo tiempo en que se multiplican los sitios con seguridad privada.

   En las 126 hectáreas del parque, una decena de zonas están celosamente custodiadas las 24 horas. Mantener estos servicios demanda al municipio unos 15 millones de pesos, según la suma de las licitaciones públicas y concursos de precios lanzados este año para contratación de servicios de vigilancia.

   La zona del Rosedal sumó una garita de seguridad durante la primavera del año pasado, cuando se completó la plantación de los más de 7 mil rosales que derrochan colores y aromas en ese sector del parque. La reforestación del Rosedal ya terminó, pero el puesto de vigilancia sigue en su sitio. El Jardín de los Niños también está protegido las 24 horas desde hace más de diez años.

   También cuentan con vigiladores el Estadio Municipal, el Hipódromo, la Escuela de Jardinería y los museos Castagnino e Histórico. En la zona de la ex sociedad Rural, donde se desarrollan las obras de puesta en valor de los antiguos galpones de exposiciones, carteles amarillos también advierten que se trata de una "zona vigilada", lo mismo que la garita ubicada sobre el acceso al ex Internacional Park, futura plaza Pública de las Ciencias.

   El lunes pasado, los lancheros del Laguito concurrieron a la comisión de Seguridad del Concejo Municipal para pedir una solución a los "constantes" daños que sufren las embarcaciones. "La situación ya es agotadora", sostuvo Ariel Andrés, referente de la cooperativa que explota las bicicletas acuáticas en el Laguito y advirtió sobre "el veloz crecimiento" que tuvieron los hechos de vandalismo en los últimos meses".

   Los ataques, contó, son siempre de noche y podrían considerarse como "picardías" si no ocasionaran también daños en las embarcaciones que demandan un presupuesto extra de entre 5 y 6 mil pesos por mes para reparaciones.

   Los dueños de las embarcaciones del Laguito no son los únicos en quejarse por la falta de protección que sufre el parque de noche. Carlos De Gregorio, heredó de su padre el Independencia Park, el conjunto de entretenimientos que están frente al estadio de Newell's. "Mi padre instaló en el parque el primer carrusel de Rosario, hace 80 años. El año pasado tuve que enrejarla completamente porque se había robado uno de los caballitos de madera", recordó.

   Después de ese episodio, en el parquecito de juegos mecánicos se sucedieron varios robos. "Periódicamente estoy llamando a la GUM o al 911. Son grupitos de pibes que entran al parque, rompen las boleterías, los candados y se llevan todo lo que pueden", apuntó De Gregorio

   El listado de los objetos robados es variado y extenso: estufas, ventiladores, herramientas, matafuegos, relojes de pared, equipos de mate y hasta un bidón de alcohol. Dos autitos y una moto del carrusel de autosy varios cuellos de la calesita de cisnes.

   Y algunos de estos atracos hasta pueden tener finales humorísticos, dijo De Gregorio y recordó que "en una ocasión el pescuezo de un cisne apareció colgando del cuello de la estatua de Ovidio Lagos que corona la esquina de Pellegrini y Ovidio Lagos.

   Para De Gregorio, estos ataques son la consecuencia más visible de problemas sociales mucho más hondos y más complejos. Por eso, considera, no alcanza con rejas o con más vigilancia. "Nunca alcanza", concluyó.

Problemas recurrentes

La Asociación de Amigos del Parque Independencia tiene a su cargo parte del mantenimiento del centenario espacio verde. Los integrantes de la entidad, advierten que el vandalismo es un problema recurrente.

   "Hay momentos en que se manifiesta con más intensidad. Sobre todo cuando comienzan los días más cálidos y hay más actividad nocturna o espectáculos masivos en el parque o grandes concentraciones de gente en el Paseo Pellegrini. El parque está en el medio de muchos barrios y es un lugar de tránsito intenso entre el centro y distintas zonas", apuntó el presidente de la asociación, Adrián D'Alessandro.

   No obstante, confió en que la repotenciación de las luminarias en las calles internas del parque o la apertura del bar del Laguito contribuirán a mejorar la seguridad en el espacio verde. "Con el bar cerrado, la zona del Lago queda muy oscura y hay poca actividad, eso incrementa los problemas", señaló.

   La avenida del museo es una de esas calles internas que cruzan el parque. Es un paseo peatonal que recorre el Museo Histórico, una de las márgenes del Laguito y llega hasta el acceso al Jardín de los Niños.

   Sobre esa misma calle hay, además, un destacamento móvil de la policía. Pero por las noches queda desierto.

   Ricardo Valquinta lleva diez años al frente del Jardín de los Niños, el espacio que identifica las promociones turísticas de Rosario durante las vacaciones de invierno. "Ese corredor que va paralelo a Oroño es un sector que ha quedado muy desprotegido. Con el bar cerrado tiene muy poco movimiento nocturno y quizás por eso es más vulnerable al vandalismo", señala.

   El Jardín de los Niños, con sus máquinas de volar, de trepar o de sonar, ocupa las cuatro hectáreas que alojaban al ex Zoológico Municipal. Desde hace más de diez años, todo el predio tiene vigilancia nocturna. Aun así, pese a las rondas de los vigiladores, se suceden roturas de lámparas o farolas "que no son recurrentes, sino pequeños actos de vandalismo aislados", explicó Valquinta.

   El parque infantil no es el único espacio municipal que tiene vigilancia privada. En el Estadio Municipal también hay vigilancia de día y adicionales de policía por la noche. El cementerio El Salvador tiene seguridad privada durante el día y también por la noche las jornadas en las cuales se realizan las visitas guiadas nocturnas.

   El Hipódromo cuenta con puestos fijos y rondines que se extienden durante las 24 horas, en los ingresos por las avenidas Dante Alighieri y Ovidio Lagos y en el túnel para acceso a las canchas del óvalo central.

   El predio de la Dirección General de Parques y Paseos y la Escuela de Jardinería Juan Domínguez, de Moreno al 2300, también esta bajo la tutela de seguridad privada, durante 16 horas diarias, todos los días del año.

   Este año, en la custodia de espacios municipales dentro del parque Independencia, la Municipalidad invirtió unos 15 millones de pesos, de acuerdo a las licitaciones publicadas en su sitio web.

   Uno de los espacios que no tiene vigilancia privada es el parque de educación vial infantil de 27 de febrero y Moreno. "Enfrente está la base de Tránsito y ellos le ponen un ojo. Son muy celosos del parquecito", destacó una fuente de la dependencia y remarco que el lugar, con sus callecitas y sus edificios en miniatura "nunca" fueron blanco del vandalismo.

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