La inminente llegada del fenómeno de El Niño reavivó el debate sobre la preparación de ciudades frente a un escenario de lluvias más intensas de lo habitual. Pero las tareas de prevención no terminan en los planes oficiales: en los edificios públicos o viviendas particulares hay tareas de mantenimiento que conviene realizar antes de que empiecen las lluvias. Especialistas en gestión del riesgo y profesionales de la construcción insisten en la necesidad de poner en marcha algunas obras para disminuir el impacto de tormentas, anegamientos y fuertes vientos. Un listado de tareas y presupuestos para evitar mayores problemas.
"En estos meses, trabajar en prevención es fundamental", destaca el titular de la Dirección General de Riesgo y Protección Civil del municipio, Gonzalo Ratner. Desde la dependencia se empezó a compartir una lista de tareas para mitigar el impacto de las tormentas en viviendas y edificios públicos y, al mismo tiempo, garantizar la seguridad de las personas frente a los pronósticos de un fenómeno climático severo.
Los trabajos incluyen la revisión de los sistemas de infraestructura y desagües, para evitar que los techos de la vivienda acumulen agua. En este sentido se recomienda extremar la limpieza de cubiertas, azoteas, patios, canaletas, albañales, embudos y bocas de desagües, retirar hojas, tierra de sedimentos, papeles o residuos de todo tipo. También limpiar los sumideros, rejillas, caños de bajada de lluvia, caños de desagües en general y cámaras de inspección.
En el caso de que los techos de los edificios no sean de material, es necesario asegurar tinglados, chapas o cualquier otro elemento que pudiera estar flojo. También verificar la firmeza de galerías, galpones o toldos. Y en el caso de los espacios abiertos, guardar en ambientes cerrados mesas y sillas plásticas, no dejar a la intemperie elementos sueltos y asegurarse de que en balcones y terrazas no queden elementos que puedan volarse, como macetas o elementos decorativos que se encuentren colgados.
Por último, se suma la necesidad de verificar la seguridad eléctrica. Por ejemplo, el l funcionamiento de los tableros de corte de energía y comprobar el correcto funcionamiento del disyuntor, descarga a tierra y llaves térmicas.
Pronósticos para atender
El fenómeno de El Niño ocurre cuando la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial supera 0,5º en promedio de manera persistente durante un período de tiempo. Los pronósticos y las predicciones de modelos meteorológicos de diversas agencias y servicios del mundo marcan que El Niño 2026-2027 será un evento considerable, aunque no es posible todavía magnificar qué intensidad tendrá ni cuánto durará.
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En Rosario, se espera que el fenómeno coincida con el inicio de la primavera, meses que habitualmente son lluviosos, lo que permite tejer similitudes con los períodos de 1982-1983, 1997-1998 o 2015-2016 que fueron años intensos. En 2015, particularmente, en la ciudad llovió más de doble que el promedio mensual, lo que provocó anegamientos en zonas bajas y crecida de arroyos.
El incremento en la intensidad de las lluvias provoca daños en las viviendas. "Estos fenómenos climáticos no sólo pueden generar filtraciones o anegamientos sino afectar también a las instalaciones propias de los edificios como los desagües, cloacas o de electricidad, estas últimas son las más graves porque si el tendido no tiene las correctas condiciones de seguridad _como tablero, disyuntor, llave térmica y puesta a tierra pueden desencadenar en electrocuciones o principios de incendio", advierte Hernán Angiolini, arquitecto, docente de la UNR, investigador del Centro de Desarrollo Tecnológico en Salud y Seguridad Edilicia (CDT SaSEd) y vicepresidente del Colegio de Arquitectos.
Para el profesional es importante tener en cuenta algunas medidas preventivas para disminuir riesgos. Por ejemplo, revisar exhaustivamente el estado de los techos, sobre todo en las viviendas que tienen terrazas planas donde el escurrimiento del agua es más lento que en los techos inclinados, sean de chapa o de tejas.
"Si se tapan los desagües los techos planos pueden convertirse en una pileta, como decimos habitualmente, los inclinados desaguan libremente o en una canaleta. Entonces hay que revisar que las canaletas estén destapadas para evitar el ingreso de agua interno a la vivienda o desbordes externos. Por eso es clave revisar desagües, canaletas y rejillas", apunta.
En el caso de las aberturas, resulta fundamental un buen cierre, y en la fachada de los edificios hay que asegurarse que no haya mampostería floja o grietas, ya que frente a un exceso de humedad pueden caerse revoques u ormamentos del frente.
En algunos casos, destaca el profesional, no son trabajos que demanden inversiones muy grandes. "Limpiar una canaleta no es costoso, es solo cuestión de incluirla en los hábitos cuando se hace el aseo del hogar", asegura. En el caso de las instalaciones eléctricas, detalla, la colocación de un disyuntor, entre material y mano de obra puede costar unos 150 mil pesos.
Impermeabilizar un techo depende de la cantidad de metros cuadrados del edificio o de los materiales que se empleen _hay distintas soluciones como pintura Impermeabilizante, membranas o membranas líquidas_, pero puede costar entre 15 y 20 mil pesos el metro cuadrado. "Lo mejor es que un profesional haga un diagnóstico y en función de eso proponga soluciones, pero siempre es mejor prevenir", destaca Angiolini.
El SMN lanzó un alerta naranja por tormentas para el final del viernes y el principio del sábado.
Leonardo Vincenti / La Capital
En los edificios
"Todo indica que entraremos en unos meses en que las tormentas se desaten de imprevistos y se extiendan varias horas con una copiosa cantidad de agua", advierte Adolfo Jäger, el presidente de la Cámara de la Propiedad Horizontal de la zona sur de la provincia, entidad que representa a más de 200 administradores de consorcios. Por eso, dice, "en los edificios hay que tener en cuenta dos cosas: que los desagües de las terrazas o espacios de uso común no tengan obstrucciones, lo que evita que el agua se filtre al piso inferior, y que las azoteas y muros medianeros tengan una correcta impermeabilización", remarca.
Desde la cámara se recomienda a los consorcios "actuar anticipándose a los hechos", algo así como abrir el paraguas antes que llueva, "porque el común denominador es que generalmente en los edificios no se hacen tareas preventivas, ya que se suele trabajar exclusivamente sobre los problemas que son urgentes o cuando en alguno de los departamentos aparecen manchas de humedad o filtraciones".
Para el profesional, en los consorcios existe una "escasa cultura de la prevención", profundizada en estos tiempos por las dificultades económicas de quienes habitan los edificios. "A veces los propietarios prefieren hablar de cuestiones estéticas, como el cambio del hall de ingreso, la iluminación o el revestimiento del ascensor, antes de autorizar la impermeabilización de la terraza, por eso insistimos con los administradores para que trabajen en prevención y en actuar anticipándose a los hechos", subraya.
Jäger destaca que las tareas de desobstrucción de desagües deben realizarse en forma semanal ya que "el hollín del transporte, las hojas de los árboles y el descuido de los usuarios que dejan residuos como envoltorios de golosinas o colillas de cigarrillos suelen tapar el tendido. No es una tarea costosa ni que demande mucho tiempo", destaca.
Otro cantar son las tareas de impermeabilización, cuyos presupuestos desbordan las cuentas ordinarias de los consorcios. Generalmente estos trabajos tienen una garantía de cinco años, así que una vez pasado este tiempo es necesario revisar su estado. "Si bien los presupuestos son variados impermeabilizar una terraza de 100 metros cuadrados puede costar cinco millones de pesos más IVA. Un número considerable, pero que en un edificio de 30 departamentos tampoco es imposible de afrontar", concluye.