La ciudad

El fuego en las islas jaquea a varias viviendas de la zona de la Boca de la Milonga

Es un sector frente a Granadero Baigorria. Los vecinos aseguran que se trata de una columna de por lo menos 400 metros. Apuntan a la negligencia de quienes van a acampar

Martes 25 de Agosto de 2020

“Acá se están quemando todas las islas en la Boca de la Milonga, se viene para las casas”. El relato agitado y angustiado es de uno de los vecinos de la zona de islas, frente a Granadero Baigorria, cuando apenas pasado el mediodía un frente de fuego de unos 400 metros comenzaba a acercarse a las viviendas de quienes viven allí en forma permanente. “Nadie nos atiende, ni Prefectura, estamos desesperados y todos los días con la incertidumbre de saber si se va quemar o no”, relata desde su casa Fabián Ros, uno de los habitantes de la zona, que aseguró que el fuego es producto “de la negligencia de quienes con esta sequía y este viento, vienen, acampan, hacen fuego, se suben a la lancha y se van”.

El agravante es que los contagios de Covid-19 de por lo menos cuatro de los brigadistas que trabajan en los incendios que se vienen produciendo desde hace meses, dejó reducida al mínimo la capacidad de respuesta ante las quemas.

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El fuego se inició poco después del mediodía en la zona de la Boca de la Milonga. Río arriba, cruzando el Puente Rosario-Victoria hacia Granadero Baigorria, está la Isla de los Mástiles que divide en dos el curso de agua: hacia derecha por el Paso Destilería, unos tres kilómetros arriba, se llega a la llamada Boca de la Milonga, un riacho que conduce a una laguna donde nace el Paranacito.

“Se viene para las casas”. Esa fue la zona donde, según el relato de los habitantes, un incendio de por lo menos 400 metros de frente se inició a partir de un acampe. “Ese no es fuego ganadero ni nada de eso, esa es la gente que viene y acampa, hace fuego, se sube a la lancha y se va como si nada, y con esta sequía y este viento eso genera un desastre”, detalló Ros, que tiene su propia vivienda apenas a mil metros del lugar donde se estaba produciendo el fuego.

“Lo estoy viendo y se viene para las casas, y acá son muchas las viviendas que hay de gente que vive en forma permanente”, señaló el hombre, que lleva allí cuatro años junto a su esposa.

La angustia, aseguran, es cotidiana. “Acá nos levantamos todos los días con la incertidumbre de saber qué va a pasar”, cuentan los vecinos, que además apuntan a la falta de controles sobre todo por parte de la Prefectura San Lorenzo que tiene jurisdicción sobre esa zona.

“Hoy por ejemplo ni nos atienden el teléfono”, afirma Ros, y considera que “con este nivel en el que está el río, esta sequía y estas situaciones a diario, los patrullajes deberían ser continuos”.

>>Leer más: Cuatro contagios de coronavirus condicionan el operativo contra los incendios de las islas

Respuesta mínima. La falta de controles a la que apuntan los vecinos no es el único problema por estas horas, sino además la respuesta mínima que puedan dar las brigadas ante los incendios, ya que quedaron reducidas en su número de integrantes por contagios de Covid-19.

Una brigada de la provincia de Entre Ríos, con un avión, es todo el recurso que por ahora quedó disponible en la zona, luego de que la semana pasada se confirmaran cuatro casos positivos entre los brigadistas, en las dotaciones de Alvear y Villa Ocampo, y el subsecretario de Gestión del Riesgo y Protección Civil, Gabriel Gasparutti, confirmó en ese momento que ya había personal del Servicio Nacional del Manejo del Fuego (SNMF) aislado en forma preventiva.

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