El 80 por ciento de la cartelería publicitaria del centro y macrocentro tendrá
que adecuarse a la normativa vigente antes del 2 de julio. Pero, los referentes de la cámara de
empresas que instala los letreros pidieron más tiempo y dijeron que la reglamentación es
"restrictiva".
Para esa fecha, la publicidad deberá estar en sintonía con lo dispuesto por el
nuevo Código que la rige desde enero de 2009. Falta de habilitaciones y de encuadre técnico forman
la base de la adecuación que se debe realizar en lo inmediato.
Ayer se realizó la primera reunión para esta área con los sectores involucrados,
que debarán ajustar estos detalles.
Por el inminente vencimiento del plazo para adecuar los carteles publicitarios
en la vía pública, la Municipalidad organizó un encuentro en cada distrito a fin de intercambiar
las nuevas directivas con comerciantes, agencias de publicidad y asociaciones barriales. El
objetivo de máxima es adecuar la copiosa propaganda que en la actualidad satura el espacio
compartido.
La primera de las reuniones tuvo lugar en el Centro Municipal de Distrito
Centro, Wheelwright 1486. Allí, los participantes repasaron las disposiciones del Código
Publicitario vigente. Para su aplicación esta norma divide a la ciudad en siete zonas operativas,
en las que la publicidad de la vía pública está tipificada al detalle, respetando las áreas de
preservación patrimonial.
En el encuentro también se actualizó información sobre los tributos por la
cartelería, que ahora serán cuatrimestrales. Además, se dieron detalles sobre las responsabilidades
que asumen quienes colocan propaganda en la vía pública que, en la práctica, tienen decenas de
versiones. Así, la nueva regla legisla sobre: autoportantes, carteles adosados a los edificios,
cartelera para contener afiches, publicidad móvil, afiches y adhesivos, pintados o rotulados, y
proyecciones.
¿Qué se prohíbe? En forma explícita, y sólo a modo de ejemplo, están prohibidos
los pasacalles y los objetos removibles como las pizarras, así como colocar publicidad en árboles,
columnas de servicios públicos, cercos y toldos, entre otros sitios.
Nueva estética. A modo de ejemplo, las nuevas normas prevén el pago
cuatrimestral de derechos publicitarios de acuerdo al tipo de cartelería, a excepción de los
letreros menores a 1,20 metro (si es una marca extra al comercio) o a 2,20 metros, si sólo se
publicita el negocio propio. Más allá del canon, toda cartelería deberá estar habilitada.
¿Cómo será la nueva versión urbana? Cuando todo entre en regla, la contaminación
visual habrá descendido y no existirán superficies gigantescas (voladizos) que se extiendan hacia
el centro de las calles.
Según la Municipalidad, se trata de ordenar las ofertas publicitarias que
avanzan cada vez más sobre el espacio público, evitar la contaminación visual urbana y adecuar la
normativa a las necesidades actuales. La medida se consensuó con representantes del sector
publicitario.
Poco tiempo. Para el presidente de la Cámara de Publicidad en la Vía Pública,
Carlos De Rico, se necesita tiempo para adecuar la cartelería en el centro rosarino porque en su
mayor parte no se ajusta a las nuevos estándares. "Algunos son de 1977, cuando había otros
materiales y otras técnicas; por eso accedimos a consensuar un nuevo Código que al final el Concejo
modificó con respecto a nuestra postura", explicó.
Según De Rico, la transición fue pausada para evitar que "queden 700 personas
sin trabajo" y dijo que en Rosario hay unas 30 empresas dedicadas a este rubro registradas, aunque
el número podría duplicarse.En su opinión, las nuevas disposiciones son "restrictivas". "Durante
cuatro años pusimos nuestra voluntad para llegar a esta versión que es la mitad del término medio
que buscábamos", enfatizó.