La provincia de Santa Fe ya registra 42.375 casos desde el inicio de la epidemia de dengue y se sumaron tres nuevas víctimas fatales, por lo que el total de fallecidos asciende a 20. Ese es el saldo del informe epidemiológico brindado este viernes por las autoridades sanitarias. "Se observa una tendencia a la desaceleración, un amesetamiento en el número de casos”, subrayaron desde el área de Salud provincial, pero a la vez pidieron "no relajar los cuidados”.
Como cada semana, el Ministerio de Salud de Santa Fe dio detalles públicamente de la situación que atraviesan los 19 departamentos en relación al brote de dengue. La suma total al cierre de la Semana Epidemiológica 14 es de 34.752 casos de dengue confirmados por laboratorio; y 7.623 casos por criterio clínico-epidemiológico, lo que suma un total de 42.375 casos en el año.
“Es un número histórico, pero cuando se observa la curva semanal, desde que empezó el año se observa una tendencia a la desaceleración, un amesetamiento en el número de casos”, señaló la directora de Epidemiología, Carolina Cudós. El análisis de la curva para identificar en qué semana comienzan a disminuir los casos se podrá hacer al final del brote, pero advierten “una desaceleración" que "podría deberse al descenso de la temperatura”.
No obstante, la funcionaria insistió en que “no es momento para relajar los cuidados” y remarcó la necesidad de evitar la proliferación del mosquito transmisor (Aedes Aegypti), mediante el descacharrado. También prevenir las picaduras usando repelente, tabletas y espirales en los hogares; y ropa clara, que cubra brazos y piernas.
En cuanto a la distribución por departamento, el informe de esta semana refleja porcentajes similares a los de la anterior con 54% casos en el Departamento Rosario, 7,4% La Capital, 6,5% Castellanos, 5,3% San Cristóbal y 4,7% Las Colonias, entre los más afectados.
Los serotipos circulantes siguen siendo el DEN 1 y DEN 2 principalmente, mientras que solo se detectó un caso de DEN 3 desde el inicio del brote, en una persona con antecedentes de viaje a una provincia con circulación viral.
En esta semana se informan tres personas fallecidas por dengue: una adolescente de 17 años y un hombre de 64, del departamento Rosario, y además un hombre de 75 años, del departamento La Capital. Todos estos casos fatales presentaban antecedentes patológicos (comorbilidades).
Desde el comienzo de este año, son 20 las personas fallecidas, con diagnóstico confirmado de dengue: 9 pertenecen al departamento Rosario, 7 a La Capital, 1 a Castellanos, 1 a Las Colonias, 1 a San Martín; y 1 con domicilio en el departamento Constitución, aunque el contagio y el proceso de atención de este último, fueron en otra provincia.
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La Municipalidad lleva adelante una campaña de fumigación y desmalezado en los barrios para prevenir el dengue en Rosario.
Qué es el dengue y cómo se transmite
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas les transmite esta enfermedad.
El contagio solo se produce por la picadura de los mosquitos infectados, nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna. Sin embargo, aunque es poco común las mujeres embarazadas pueden contagiar a sus bebés durante el embarazo.
El insecto tiene distintas etapas de desarrollo: los huevos, las larvas, las pupas (etapas que transcurren en el agua) y los mosquitos adultos (cuando ya pueden volar).
Es importante destacar que este mosquito no se cría en charcos, zanjas, lagos, lagunas o ríos. Esos lugares pueden ser criaderos de otras especies de mosquitos que no transmiten esta enfermedad. El mosquito del dengue se cría en lugares sombríos y húmedos. Los sitios oscuros aseguran que el agua de los recipientes no sobrepase ciertas temperaturas que serían letales para los huevos, larvas y pupas. Cuando son adultos requieren de humedad para sobrevivir mayor tiempo, así los pastos altos son un ambiente ideal que ofrece alimento y refugio del Aedes aegypti. Cualquier recipiente capaz de acumular agua puede convertirse en un criadero.
Cuáles son los síntomas del dengue
El principal síntoma del dengue es la fiebre acompañada de uno o más de los siguientes síntomas:
Dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones. Náuseas y vómitos. Cansancio intenso. Aparición de manchas en la piel. Picazón y/o sangrado de nariz y encías.
Expertos advierten la importancia de no automedicarse ya que hay algunas drogas que pueden complicar los cuadros. Piden que, ante la presencia de estos síntomas, se acuda al centro de salud más cercano.
Cómo se trata el dengue
No hay vacuna ni tratamiento específico para el dengue.
Autoridades sanitarias explican que, por esta causa, el tratamiento es fundamentalmente sintomático. Es decir, se atacan los síntomas. A las personas infectadas se les recomienda tomar abundante agua para reponer líquidos y realizar control y seguimiento médico diarios.
Como no existen vacunas que prevengan el dengue ni medicamentos que lo curen, la medida más importante de prevención.
Cómo prevenir el dengue
Desde la Secretaría de Salud municipal pidieron a la población tomar medidas para evitar la proliferación del mosquito Aedes aegypti, el principal vector de la enfermedad. Si bien se realizan fumigaciones, esto no es suficiente para eliminar el mosquito
En el interior de casa, mantener los ambientes limpios, ordenados y libres de mosquitos utilizando espirales, pastillas o insecticidas o sahumar con plantas secas encendidas (como romero, eucalipto, alcanfor o menta). Además, hay que colocar telas metálicas o tejidos mosquiteros en puertas y ventanas, y utilizar repelentes comerciales (de extra duración dada la menor frecuencia en que deben aplicarse), biorrepelentes o repelentes caseros (se pueden utilizar siempre y cuando no haya un brote epidémico).
Además, es conveniente revisar elementos que acumulen agua, como por ejemplos floreros (en este caso, se puede cambiar el agua por arena húmeda) y reutilizar, reciclar o reducir residuos sólidos que puedan convertirse en criaderos de mosquitos (por ejemplo: envases de alimentos y bebidas no retornables, entre otros).
En los espacios exteriores, como patios o jardines, se recomienda vaciar baldes y latas para que no se acumule agua, tapar las botellas con o sin agua, poner bajo techo las cubiertas de neumáticos, mantener tapados los tanques de agua, limpiar diariamente los bebederos de animales (vaciarlos, cepillarlos y volverlos a llenar).
También se recomienda mantener el césped cortado y las plantas podadas, usar de repelente corporal y espirales, así como el uso de vestimenta clara al momento de realizar actividades recreativas o deportivas en espacios verdes.