"Llegaron a ese ámbito para buscar contención y encontraron algo muy diferente", resaltó este martes la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual Luciana Vallarella en alusión al pastor evangélico que la Justicia condenó a 30 años de prisión efectiva por haber abusado sexualmente de nueve víctimas. Si bien aún se esperan los fundamentos del fallo, el hombre resultó absuelto en un caso de acoso investigado en la misma causa.
El Tribunal integrado por los jueces de primera instancia Gonzalo López Quintana, Carlos Leiva y Lorena Aronne resolvió condenar a Héctor Calixto Cabrera por nueve delitos de abuso sexual simple agravado por ser cometido por un ministro de culto.
De la extensa nómina de acusaciones con las que llegó al banquillo, la Fiscalía pudo demostrar los hechos de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por ministro de culto en grado de tentativa, abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por ministro de culto y amenazas coactivas, abuso sexual con acceso carnal agravado en un número indeterminado de veces, abuso sexual con acceso carnal agravado en tres oportunidades en concurso real entre sí y otro abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por un ministro de culto.
"Si bien no es lo que habíamos pedido, es una pena importante y estamos conformes, teniendo en cuenta la edad del condenado, que tiene más de 60 años y la pena de 30 años no le aporta ningún beneficio. Sabemos que cuando son condenados por delitos sexuales no tienen derecho a salidas transitorias ni a libertad condicional, tiene que cumplir la pena de forma íntegra", rescató Vallarella en alusión a la condena, pese a que la Fiscalía había solicitado una pena de 37 años.
En ese sentido, explicó que "más allá de los fundamentos y recursos que pueda interponer la defensa, la pena seguirá siendo alta y de cumplimiento efectivo, sobre todo para la tranquilidad de las víctimas, que fue tan difícil llevar este proceso de dos años y medio para la realización de este juicio".
Respecto a la extensa nómina que acusaciones en su contra, resumió que "de los nueve hechos, siete eran menores al concretarse estos hechos denunciados y probados, solamente dos eran adultas y todas en condiciones de vulnerabilidad, ya que por esas razones acudían a la iglesia para buscar contención y ayuda, muy diferente a lo que encontraron en ese ámbito".
"No sé si contentas, pero sí estaban aliviadas, porque se puso en valor la palabra de ellas porque hubo muchas resistencias", subrayó en conferencia de prensa tras la lectura de la sentencia.
Los hechos
En la ronda de alegatos, la funcionaria judicial detalló el hostigamiento sufrido de una chica menor, quien asistía al templo ubicado en Battle Ordoñez al 1800 donde el hombre se desempeñaba como pastor religioso.
La joven vivió durante un tiempo en un alojamiento para mujeres que dependía de ese templo. Según la fiscal, el pastor le enviaba mensajes a través de las redes en donde le expresaba que era su discípula preferida y le ofrecía dinero a cambio de relaciones sexuales. Así, mediante engaños, llegó incluso a manosearla.
También se constató que el 26 de mayo de 2018 intentó abusar sexualmente de otra víctima, quien también vivía en un alojamiento para mujeres que dependía de su templo. El hecho ocurrió en una fábrica ubicada en inmediaciones de Entre Ríos al 2600.
Otro hecho atribuido a Cabrear ocurrió el 4 de abril de 2016. Ese día, con la excusa de trasladar en su vehículo a una joven -a quien también conoció en el templo- desvió el trayecto y se detuvo detrás del cementerio de Villa Gobernador Gálvez donde abusó sexualmente de ella mientras la amenazaba y le exhibía un arma de fuego para que no contara lo que había sucedido.
El pastor fue acusado también de haber abusado sexualmente reiteradamente, entre 2016 y 2017, de otra chica menor de edad a quien conocía por su asistencia al templo y quien vivió en el alojamiento para mujeres que dependía de la iglesia. Y en la lista hay otra víctima que asistía a la iglesia reveló que el pastor la acosó en 2018 a través del envío de mensajes donde se le insinuaba sexualmente.
Por otra parte, Cabrera habría abusado el 6 de febrero de 2020 de otra menor, a quien conocía por asistir al templo. También hay denuncia de otro caso de abuso sexual registrado en 2015 contra una feligresa a quien amenazó con un arma de fuego.
En su enumeración, la fiscal comentó el abuso sexual sufrido por una chica también en 2015 a cuya casa había concurrido el pastor, debido a su relación con la familia de la misma, a quienes conocía de la iglesia.
El último hecho imputado fue un abuso sexual en 2019 contra una joven a quien conoció en el templo y quien realizaba trabajos de limpieza en una fábrica ubicada en inmediaciones de Entre Ríos al 2600 de la ciudad de Rosario. En ese lugar abusó sexualmente de la víctima, mientras exhibía un arma de fuego, en el transcurso del año 2019.