Con pronósticos de inestabilidad climática hasta el miércoles, municipio y organizaciones sociales empezaron este fin de semana a organizar tareas de ayuda social en las zonas más afectadas por las lluvias de estos últimos días. De acuerdo a los registros de la estación de la Central de Operaciones de Emergencias Municipal (Coem), desde el lunes pasado en Rosario cayeron 350.39 milímetros de agua dejando anegados una decena de barrios ubicados en los extremos de la ciudad. Referentes de estas zonas iniciaron colectas de colchones, ropa, calzado, artículos de limpieza e higiene para asistir a las personas castigadas por el temporal.
En ese contexto, la jornada del domingo trajo algo de alivio para las cuadrillas de emergencia que desde la semana pasada miran con preocupación la altura de los arroyos Ludueña y Saladillo, que tras los picos del sábado comenzaron a mostrar una baja. De esta forma, los empleados de Defensa Civil concentraron su trabajo en las zonas con anegamientos locales, sin pensar en riesgos de desbordes.
En el caso del Ludueña, con una cuenca que recibe el agua de las zonas más afectadas por el temporal (como Pujato, Funes, Roldán y otras localidades), durante la semana duplicó su altura, pero a partir del sábado comenzó a descender lentamente. El Saladillo (a donde desaguan los campos de localidades como Firmat, Casilda, Rosario o Villa Gobernador Gálvez) tuvo importantes crecidas el miércoles y el viernes de esta semana, pero desde el sábado el caudal mostró un franco descenso.
Aunque los arroyos no se salieron de curso, las calles intransitables, convertidas en lagunas, eran una postal repetida en los barrios asentados en el extremo norte de la ciudad (Nuevo Alberdi), oeste (Santa Lucía), noroeste (Empalme Graneros, parte de Fisherton, Los Pumitas, Antena, Tango) y el sur (Las Flores Sur, San Martín Sur y El Mangrullo).
Nuevo Alberdi (1).jpg
Foto: Virginia Benedetto / La Capital
>>Leer más: La lluvia imparable provocó anegamientos en Rosario y la región
En esas zonas, se habilitaron este fin de semana ocho centros de referencia, abriendo las puertas de centros de salud y centros cuidar, para atender las situaciones de emergencias de las personas cuyas viviendas quedaron anegadas. Mientras tanto, las cuadrillas de Defensa Civil trabajaban con bombas para sacar el agua de las zonas más bajas de esos barrios.
Perderlo todo
"En algunos barrios hay familias que lo perdieron todo", advirtió Ayelén Gonzáles, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), una organización que sostiene comedores y actividades de asistencia en algunas de las barriadas de zona norte y oeste más afectadas por el temporal, como Cullen, Puente Negro, Moderno o Alvear.
Este domingo realizaron un relevamiento sobre la situación que dejó el agua y contaron entre 50 o 60 familias que no pudieron evitar que el agua ingrese con bravura a sus viviendas. "En barrio Cullen hubo personas que directamente perdieron el techo", contó González y aseguró que "desde la madrugada del sábado estuvieron peleando a brazo partido para evitar que el agua ingrese a sus hogares.
En barrio La Vincha (Avellaneda y Uriburu) los primeros alertas sonaron el jueves, cuando la zona se transformó en un lodazal. "Sumá que todos esos barrios ya tenían una realidad sanitaria complicada por los contagios de dengue, lo que deja a estas personas en una condición muy vulnerable", sostuvo la militante del MTE.
La misma organización sufrió las consecuencias del temporal. No pudieron abrir sus comedores porque los espacios también amanecieron anegados y perdieron gran cantidad de la mercadería que tenían.
Nuevo Alberdi (3).jpg
Una mujer camina por el barrio con el agua que le llega a los tobillos.
Foto: Virginia Benedetto / La Capital
Por eso, lanzaron una colecta solidaria convocando a quienes puedan donar repelente, colchones, sábanas, ropa, productos de limpieza, tirantes, chapas y nylon para los techos. Quienes puedan sumarse tienen que llamar al 341-2619259 para coordinar el retiro de la mercadería.
La Vecinal 22 de Julio, de barrio Tablada, también está recibiendo desde el domingo ropa, calzado y frazadas para asistir a los damnificados. Las donaciones se reciben durante toda la semana en el local de Grandoli 4965, de 10 a 12 y de 14 a 16.
La Corriente Clasista y Combativa (CCC) montó dos puntos para recibir la donación de calzado, ropa, alimentos no perecederos, elementos de limpieza e higiene y colchones para los damnificados por el temporal. En zona sur, se habilitó un espacio en Alem 3164 y en zona norte, Junín 5968.
Vanina Otero está al frente de las colectas para la zona sur. "En barrio Tablada, el desborde de las bocas de tormenta hizo que entre agua aún en las casas que están sobre calles pavimentadas", relató. No obstante, la zona más afectada fue el asentamiento conocido como Ciudad Oculta, que se encuentra bajo el puente de bulevar Segui, entre Convención y Grandoli. "Allí viven más de cien familias que tuvieron hasta medio metro de agua adentro de las viviendas", explicó.
Es la primera vez que el lugar se inunda, por lo cual los vecinos miran con desconfianza las obras que el plan Abre dejó paralizadas en la zona de bulevar Segui y Grandoli. "Muchas familias perdieron incluso los útiles escolares que habían comprado para que sus hijos puedan empezar las clases", señaló Otero y advirtió que muchos de los comedores de la zona cerraron hace tiempo por la falta del apoyo económico del gobierno nacional, por lo que se dificulta aún más la atención a los vecinos.
Siguen las lluvias
Sólo durante la jornada del sábado cayeron en Rosario 128 milímetros de lluvia, el equivalente al promedio histórico de todo el mes de marzo. La estación de la Central de Operaciones de Emergencias Municipal (Coem), midió desde el lunes pasado unos 350 milímetros de agua caída. Con estos antecedentes, los pronósticos de nuevas precipitaciones obligan a minimizar riesgos.
De acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional, este lunes se esperan tormentas aisladas durante la mañana y la tarde y chaparrones al llegar la noche. El martes vendrá con chaparrones a partir de la tarde y el miércoles se pronostican tormentas durante toda la jornada.
"Estamos atentos porque los pronósticos indican que continúa la inestabilidad en Rosario. El lunes y el martes, con tormentas aisladas, y el miércoles existen chances de tormentas fuertes", aseguró Gonzalo Ratner, director General de Gestión de Riesgo y Protección Civil de la Municipalidad. Los alertas del Servicio Meteorológico llegan con dos días de anticipación, por lo cual recién este lunes se tendrá más certeza de la intensidad que pueda alcanzar el temporal del miércoles. Pero la llegada de un frente frío y el descenso de la temperatura a partir del jueves demanda una mirada atenta.
Por eso, durante toda la semana se trabajará en las zonas más afectadas por las últimas tormentas. Ratner explicó que "las zonas que sufrieron eventos climáticos fuertes quedan más vulnerables ya que el suelo está muy blando o con poca capacidad para absorber agua, lo que puede generar efectos mayores a los habituales".
En estos casos resulta indispensable, la desobstrucción de conductos para que pueda drenar el agua, la limpieza de zanjas "porque los terrenos están saturados de agua", concluyó.