Hay una verdadera raza de compradores: son los que siempre están a la pesca de
una liquidación y terminan comprando mucho más barato no sólo lo que se usó esa temporada, sino
también prendas clásicas. Esta vez harán un mejor negocio, ya que en la mayoría de los locales
rosarinos los precios cayeron a la mitad o más. La explicación es que la zozobra económica que
arrancó en la primavera frenó tempranamente las ventas y ni siquiera las fiestas lograron el
milagro de repuntarlas tanto como se esperaba. Así, como los comerciantes necesitan liquidar los
stocks, se juegan con rebajas importantes.
Basta recorrer el centro para advertir que casi no hay local sin anuncio de
rebajas. Como ocurre desde hace años, en buena parte de ellos deciden promocionar las ofertas en
inglés y por eso se lee tanto el "off" o el "sale", como si la palabra "liquidación" fuera poco
glamorosa.
Además, los negocios recurren a otras estrategias. Por ejemplo, a los llamados
"combos" (dos o tres prendas a precio más conveniente), a porcentajes de descuento crecientes según
la cantidad de artículos que se compren o, como el que implementó Falabella, al "dos por uno", un
sistema por el que la segunda prenda (de menor valor) no se paga.
Color al costo. Como este año se usaron a rabiar los colores intensos (verde
esmeralda, anaranjado, violeta, fucsia, amarillo), en algunos locales como zapaterías directamente
pusieron carteles que ofrecen "colores al costo". Por eso, la ropa y el calzado más de moda durante
el verano son los que ahora aparecen rebajados.
Pero esos artículos no son los únicos que se pueden conseguir en esta
liquidación. Los que saben aprovecharla también advierten que en la volada de las rebajas se
abaratan además prendas atemporales.
Por dar algunos ejemplos: se puede conseguir por 68 pesos un pantalón de
gabardina tiro alto que en plena temporada estaba a 118. O sandalias taco chino en todos los
colores (incluidos negro, plateado o dorado) a 40 pesos (antes 100, en Punto y Línea), un traje de
mujer (saco y pantalón) a 129 (Fórmula A), un blazer Basement a 99 (antes a 299) o un jean
University blanco o gris a 59 (antes a 129, ambas prendas en Falabella).
Por supuesto que si uno busca unos stilettos negros, con o sin pulsera, tendrá
que pagarlos a costo normal. "Rebajamos los mismos zapatos en color, pero en negro no, porque son
un clásico que mantiene su precio todo el años", explican en Cianciature.
Igual, hay que aguzar el ingenio. Entre la ropa de pleno verano aparecen prendas
rebajadas que pueden usarse tranquilamente en otoño y más. Por ejemplo, en Wings se consiguen
sweaters de manga tres cuartos a 40 pesos (antes 50) y en Sergio Mauro hay varios modelos rebajados
a la mitad.
Primeras marcas. En América los valores se reducen en un 30 por ciento, 40 por
ciento y 50 por ciento, en rebajas que llegan a primeras marcas como Levi's. Más adelante, Ted
Bodin promociona "precios de outlet", de hasta el 70 por ciento.
En el Palace Garden es todo el shopping el que anuncia "grandes rebajas" y
adentro cada local dice de cuánto. En Las Taguas explican que, en rigor, tuvieron promociones desde
octubre para "mantener las ventas" y aseguran que casi todos los comercios hicieron lo mismo. Allí
una bombacha de campo de primer nivel pasó ahora de 266 pesos a 160. La semana próxima, prometen,
habrá más descuentos.
Pero no sólo la ropa y el calzado van a liquidación, los artículos de blanco
también. En Arredo, por ejemplo, las rebajas en algunos llegan hasta al 50 por ciento.